Un estudio asegura que la mitad de los glaciares del planeta se habrán derretido para 2100, incluso si se cumplen con los objetivos establecidos en el Acuerdo París.

La investigación publicada en la revista Science, demuestra que la escala y el impacto de la pérdida de glaciares es mayor de lo que se pensaba y que gran parte del derretimiento ocurrirá en los próximos 30 años.

Los autores del trabajo liderado por David Ruonce, del Departmento de Ingeniería Ambiental y Civil de la Universidad Carnegie Mellon y del Instituto de Geofísica de la Universidad de Alaska Fairbank, examinaron los 215.000 glaciares terrestres del planeta -sin contar los de las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida– de una forma más exhaustiva que en estudios anteriores.

Allí subrayan la importancia de restringir las emisiones de gases de efecto invernadero cuanto antes para limitar las consecuencias del deshielo de los glaciares, como la subida del nivel del mar y el agotamiento de los recursos hídricos.

“Cada grado de aumento produce más deshielo y pérdidas”, afirmó Regine Hock, coautora del estudio. “Pero eso también significa que si se reduce el aumento de temperatura, también se puede reducir esa pérdida de masa”, dijo Hock a la agencia de noticias AFP. “Así que, en ese sentido, también hay un poco de esperanza”, subrayó.

Incluso si el aumento de la temperatura global se limita a 1,5 grados centígrados por encima de los niveles preindustriales -el objetivo más ambicioso del Acuerdo de París-, los investigadores estimaron que el 49% de los glaciares del mundo desaparecerían para el año 2100.

Esa cifra representaría alrededor del 26% de la masa glaciar mundial. Eso significa que los glaciares más pequeños serían los primeros en verse afectados.

Actualmente se calcula que la temperatura media mundial está aumentando 2,7 grados centígrados, lo que provocaría una pérdida casi total de los glaciares de Europa central, Canadá occidental y el territorio continental de Estados Unidos y Nueva Zelanda.

En 2019, científicos de Islandia se despidieron en una especie de funeral de Okjökull, el primer glaciar perdido por el cambio climático.

“Las regiones con relativamente poco hielo, como los Alpes europeos, el Cáucaso, los Andes o el oeste de Estados Unidos, perderán casi todo el hielo a finales de siglo, sea cual sea el escenario de emisiones”, explicó Hock. “Así que esos glaciares están más o menos condenados”, sostuvo.

El derretimiento de los glaciares afectará significativamente al aumento del nivel del mar, amenazará el suministro de agua de hasta 2 mil millones de personas y aumentará el riesgo de desastres naturales como inundaciones.

Sin embargo, los científicos subrayan que aún la humanidad puede actuar para desacelerar el proceso. Si el mundo puede limitar el calentamiento futuro a sólo unas décimas de grado más y cumplir los objetivos internacionales, entonces desaparecerán algo menos de la mitad de los glaciares del planeta, señala el mismo estudio.

 

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