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Nicolás Maduro y Cilia Flores fueron trasladados el lunes 5 de enero a su primera audiencia en un tribunal de Nueva York, en el marco de las acusaciones por narcoterrorismo que enfrenta ante la justicia de Estados Unidos.
El exlíder se declaró inocente de los cargos y, apenas ingresó, señaló que fue capturado desde su residencia en Caracas. Además de definirse como “un hombre decente”, cuando el juez le solicitó confirmar su identidad, Maduro afirmó que era el presidente de Venezuela, según consignó CNN.
Cilia Flores también negó los cargos y se presentó como la primera dama venezolana. Su abogado, Mark Donnelly, explicó ante el juez federal de distrito Alvin Hellerstein que su clienta sufrió “lesiones importantes durante su secuestro” y agregó que podría tener fracturas o hematomas severos en las costillas.
Barry Pollack, el abogado de Maduro
Para su defensa, Maduro eligió a Barry Pollack, reconocido como uno de los abogados más destacados de Estados Unidos. Con más de 30 años de trayectoria representando empresas, organizaciones y altos funcionarios gubernamentales, Pollack es descrito como un letrado “minucioso y reflexivo” que dedica su vida al litigio.
De acuerdo a Georgetown Law, se especializa en casos complejos y pone a sus clientes como prioridad. “Barry está muy centrado en el cliente. Es un abogado excepcional, muy brillante y se encarga de casos difíciles”, indicó Chambers USA.
Por su parte, Donnelly representa a Flores. Es un penalista con amplia experiencia en el sistema federal estadounidense, precisó la cadena FoxNews. Después de doce años en el Departamento de Justicia, donde se desempeñó como Asesor Principal del Fiscal de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Texas, se unió a Parker Sanchez & Donnelly.
Antes, trabajó ocho años como fiscal en la Fiscalía de Distrito del Condado de Harris (Houston), abordando casos que iban desde conducir bajo los efectos del alcohol hasta homicidio capital, consignó el sitio web de su firma.
Bajo la vigilancia de guardias armados, los imputados salieron del Metropolitan Detention Center hacia un campo deportivo cercano, donde los esperaba un helicóptero. Imágenes aéreas transmitidas por televisión mostraron a Maduro bajando de una camioneta y caminando lentamente hasta la aeronave.
Poco después, llegaron a Manhattan y fueron trasladados en un vehículo blindado hasta el Tribunal Federal. La acusación formal publicada el sábado señala que el exmandatario enfrenta cargos de conspiración narcoterrorista y conspiración para importar cocaína, mientras que su esposa fue acusada de conspiración para traficar cocaína.
De ser declarados culpables, podrían enfrentar penas que van desde 30 años hasta cadena perpetua. Los cargos se derivan de una extensa investigación realizada por la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA).
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