Your browser doesn’t support HTML5 audio

La investigación contra Miguel Battista, el bioquímico de 71 años detenido por el presunto encierro de su esposa y sus tres hijos en Esquel, continúa con nuevas medidas para reconstruir las condiciones de vida de la familia y establecer cuánto tiempo habría durado el aislamiento denunciado.

El hombre permanece bajo prisión preventiva por 10 días, mientras las fiscales Cecilia Bagnato y Mónica Caveri avanzan con las actuaciones. La causa se desarrolla con reserva sobre aspectos centrales del expediente, con el objetivo de resguardar a las presuntas víctimas y evitar que se vea afectado el proceso judicial.

Los detalles sobre el avance de la investigación fueron brindados por el periodista Diego Crova, de ADNSUR, en diálogo con el programa Ahora en Comodoro. Según explicó, la familia reside en Esquel desde 2022, aunque anteriormente había vivido en Trevelin.

Cómo se encuentran la madre y los tres hijos

Los hijos de Battista, de 13, 17 y 19 años, permanecen bajo la asistencia del Servicio de Protección de Derechos. De acuerdo con la información difundida, los jóvenes atraviesan un estado de shock y reciben acompañamiento profesional tras la situación denunciada.

La madre, por su parte, continúa internada en el área de Salud Mental del Hospital Municipal de Esquel. Según las fuentes consultadas por Crova, su evolución es favorable y recibe contención especializada.

Por el momento, no se confirmó cuándo podrán declarar los jóvenes. Entre las medidas previstas se encuentra la posibilidad de que brinden sus testimonios mediante el dispositivo de cámara Gesell, una herramienta que permite tomar declaraciones en condiciones especiales de resguardo.

Otro de los interrogantes pendientes es quién estará a cargo de los hijos durante el desarrollo del proceso. Según la información difundida, hasta el momento no se había presentado ningún familiar para acompañarlos, por lo que intervienen los organismos estatales de protección.

Qué se sabe sobre la vivienda de Esquel

La causa se inició después de que una vecina alertara a la Policía por presuntos gritos que habría escuchado durante la madrugada. La intervención de los efectivos derivó en un procedimiento dentro de la vivienda, donde encontraron al bioquímico junto a su esposa y sus tres hijos.

En relación con las condiciones del inmueble, todavía no se difundieron detalles exhaustivos. Entre los aspectos mencionados públicamente por las fiscales se encuentran la presencia de heladeras con preparados y referencias a un fuerte olor en el interior de la casa. Sin embargo, no se precisó el alcance de las condiciones detectadas.

Crova también señaló que, según los relatos de vecinos, el hombre solía salir durante la noche para realizar compras o recibir pedidos. Estos testimonios, al igual que los demás elementos reunidos, deberán ser evaluados en el marco de la investigación.

Qué sostiene la defensa del bioquímico

El abogado defensor de Battista presentó una versión diferente sobre la situación de la familia. Según sus argumentos, los hijos recibían educación de manera virtual y el aislamiento habría estado relacionado con una experiencia traumática previa. También mencionó presuntas amenazas contra el bioquímico.

Estas afirmaciones corresponden a la postura de la defensa y deberán ser contrastadas con las pruebas que reúna la Fiscalía durante la investigación.

Por el momento, las autoridades buscan establecer qué sucedía dentro de la vivienda, cuáles eran las condiciones en las que vivían la mujer y sus hijos y desde cuándo se habría prolongado el presunto aislamiento.

La causa continúa en una etapa inicial y todavía quedan aspectos centrales por esclarecer, mientras los integrantes de la familia reciben asistencia de los organismos correspondientes.

EN ESTA NOTA Esquel

Leé más notas de La Opinión Austral