El 8 de mayo de 2025, el cónclave -en su cuarta votación- eligió a Robert Francis Prevost como el 267° papa de la Iglesia católica. Apenas 18 meses después de convertirse en León XIV, este domingo y después de 39 años, un papa vuelve a pisar suelo argentino.
La visita de Francisco fue muy anhelada por los argentinos y las argentinas y tras su fallecimiento, la posibilidad parecía esfumarse: ¿cuándo un papa volvería a visitar Argentina?
Previo paso por Uruguay, León XIV llegará este domingo a la Argentina y lo hará después de una operación de cáncer de pulmón.
Muy lejos de Buenos Aires y Córdoba, a más de 2 mil kilómetros en un pueblo santacruceño con un poco más de 600 habitantes, Claudio Perusini (67) y su esposa María Laura Baranda seguirán por televisión la visita del papa.
No tendrán oportunidad –al menos en esta ocasión- de participar o estar cerca del sucesor de Pedro, pero las palabras de Claudio llegarán a través de una carta con un pedido muy especial.
Claudio Perusini es el hombre milagro. Oriundo de Santa Fe y graduado de la Facultad de Filosofía y Teología de San Miguel, provincia de Buenos Aires, estaba de visita en Río Gallegos en 1989 cuando conoció la Casa Salesiana y decidió asentarse en la capital santacruceña.
Formó su familia, enseñó Filosofía durante varios años y tiempo después se mudó a Lago Posadas, donde finalmente se jubiló. Inició un emprendimiento de cerveza artesanal, actividad que era muy demandante. Fue regresando a Santa Fe que el 25 de julio de 2017 sufrió un accidente cerebrovascular.
El cuadro era realmente grave, no se esperaba que pasara las primeras 24 horas. Su estado era vegetativo.
Al conocer lo que estaba sucediendo, Ernesto Giobando, amigo de Claudio, viajó a Santa Fe. Hizo lo que hacen los hombres de fe: rezar. Encomendó la vida de su amigo, al que conocía desde la adolescencia, a Mama Antula. Dejo una estampita y le comentó a su familia que mucha gente ya le estaba rezando y que continuarían haciéndolo. Incluso, les señaló que le habían dicho que no reaccionaba, pero que Claudio se movía.
A los cinco meses, el docente jubilado preguntó: “¿Adónde estamos?”.
El 24 de octubre de 2023 –mediante el boletín de la Oficina de Prensa de la Santa Sede- se comunicó que el papa Francisco había autorizado la promulgación del decreto relativo al milagro atribuido a la intercesión de la beata María Antonia de San José, Mama Antula, quien finalmente fue canonizada el 11 de febrero de 2024.
Allí se volvieron a encontrar Claudio y Jorge, ya Francisco, el papa, a quien el hombre milagro había conocido en su adolescencia dando misa en Santa Fe y que confesó a “Marilú”, mamá de Claudio, logrando establecer un vínculo que se sostuvo en el tiempo.
La vida los siguió encontrando en el ámbito académico y espiritual. Bergoglio fue rector de la Facultad de Filosofía y Teología y también fue quien le marcó a Claudio que el sacerdocio no era su camino.
Recuerdos de Juan Pablo II
“Uno piensa en los viajes y no es fácil hacer un viaje, estamos un poco lejos. Que vayan los chicos, los jóvenes, nosotros lo viviremos de otra manera”, manifestó Claudio Perusini, a La Opinión Austral, desde Lago Posadas, respecto a la visita de León XIV.
“Hemos tenido el privilegio, él en un lado, yo en otro, siendo jóvenes de participar de la visita de San Juan Pablo II en 1987. Y después, la gracia de haber estado junto a Francisco. Entonces, ahora nos parece que también es otro tiempo para nosotros, para nuestra vida, acompañar obviamente con la oración, no perdernos ninguno de esos actos. Uno quisiera estar allí, pero también hay que aceptar las limitaciones propias que se nos presentan ya”, expresó Maria Laura Baranda a La Opinión Austral.
“Hoy justamente me cayó una ficha, con el papa Juan Pablo II nos dimos la mano y digo, ¿qué lo tiró? Es un santo, no me había dado cuenta de eso. Fue en la Catedral de Buenos Aires, estaba saliendo, a la entrada le estiré la mano y un guardia me la levantó. Y entonces cuando salía, se la puse de golpe y nos dimos la mano, porque además no es una cosa que lo toqué, nos dimos la mano, apretó la mano. Han pasado muchísimos años, y sin embargo uno se acuerda”, contó Claudio, quien en esos años estudiaba en Buenos Aires.
Por su parte, María Laura recordó: “Era adolescente, estaba con los grupos juveniles, trabajando con los salesianos. Recuerdo haber ido al cruce que está fuera de Bahía Blanca, cerca del aeropuerto, y allí, toda la manifestación de los jóvenes, la espera y el verlo pasar”.
“Después, la vida me regaló otra oportunidad muy linda que fue la de haber estudiado en Roma, de 1980 a 1983, y haber ido a misas al Vaticano. Ellos suelen hacer misas para pequeños grupos de personas, yo estudiaba junto a una compañera polaca, ella diariamente iba a misa con Juan Pablo II y en más de una oportunidad me invitaba para acompañarla e ir a participar juntas. Tengo un gran recuerdo”, completó.
“Ojalá muchos jóvenes puedan ir, puedan estar cerca de León, puedan escuchar y abrir su corazón”.MARÍA LAURA BARANDA
En este marco, sostuvo: “Apelando a este recuerdo, a esta gracia, ojalá muchos jóvenes puedan ir, puedan estar cerca de León, puedan escuchar y abrir su corazón verdaderamente al mensaje que él nos trae a todos los cristianos y a todos los argentinos”.
“Uno ve que hay mucho entusiasmo por la llegada del papa, y uno no deja de pensar cómo hubiese sido si Bergoglio hubiese venido”, imaginó Claudio.
Observaron también que en cada provincia, la visita se vive diferente. “En la provincia de Santa Fe, hace varios meses que se están preparando de distintas formas para asistir, en colectivo, en caravana, venden empanadas, dulces, tortas, para que todos puedan participar, es decir, al que no pueda pagar ese viaje en colectivo, la comunidad lo ayuda. Toda esta previa ha generado un reencuentro a nivel de iglesia católica entre los cristianos, entre los que naturalmente van a misa, pero que ahora se están ayudando para asistir juntos a ver a León”.
“Hace poco que regresamos a la provincia y no tenemos conocimiento de que aquí haya encuentros tan grandes para ayudarse a viajar. Ahora me he estado enterando de algunas parroquias que se encuentran en colectivos comunes y van. Me hubiese gustado participar al menos con los jóvenes que se están preparando para la confirmación aquí en Lago Posadas porque, sin duda, ver un encuentro masivo de jóvenes que creen es algo que golpea muy fuertemente en la fe, ayuda a tener esa dimensión de iglesia y de iglesia joven”, destacó María Laura.
La agenda del papa, que inicia el domingo y finaliza el miércoles, incluye para este lunes 9 una actividad muy significativa, la visita al Pequeño Cottolengo Don Orione.
“En el año ‘79, hice una experiencia de joven y fui al Cottolengo. Estuve a cargo de un pabellón, 24 internados, atendiéndolos, dándoles de comer, dándoles los medicamentos. Ahí adentro se vive una experiencia muy rara. Ahí están realmente los pobres, pobres… Muchos chicos abandonados por sus padres, muchos chicos abandonados simplemente porque tienen dificultades… son personas”.
“A mí me conmueve muchísimo que vaya un papa al Cottolengo porque vos decís, es lo último que tiene, sin embargo, va ahí”, expresó.
La carta
En esta visita de León XIV a la Argentina, una carta escrita de puño y letra por Claudio será entregada al pontifice. El encargado de hacérsela llegar será el periodista Nelson Castro, quien integra la comitiva de prensa que acompaña al papa en su gira oficial por Sudamérica.
“El padre Tenti que está a cargo de la parroquia de Silípica, es el que les envía el ‘Manuelito’ (una representación del Niño Jesús acostado sobre una cruz que Mama Antula llevaba) y le da la explicación de lo que significa. Allí es que invitaron a Claudio a elaborar una carta contándole sobre Mama Antula al papa León para que acompañara ese presente que iba desde Santiago del Estero”, explicó María Laura.
“Mama Antula es un modelo a conocer e imitar, un modelo para nuestros jóvenes”.CLAUDIO PERUSINI
En la misiva, el hombre milagro le agradece la visita, le cuenta de la santa y escribe: “Mama Antula es un modelo a conocer e imitar, un modelo para nuestros jóvenes, para que comprendan que hoy la santidad es posible. Le suplico, invóquela, para que sea conocida su labor y misión. Creo en primera persona que Mama Antula es una voz profética que puede orientarnos hacia el presente argentino y latinoamericano”.
“Uno se ha dado el gusto y un gusto muy grande. Es emocionante”, reconoció sobre la carta de dos páginas que escribió.
María Laura sumó: “Sobre todo, es emocionante porque nosotros no dejamos de ser dos personas comunes. Y desde que ha sucedido lo de la santificación, el milagro, uno siente la necesidad de difundir el servicio y la santidad de Mama Antula y el bien que le puede hacer a todas las personas que conozcan su vida y su misión”.
Claudio y María Laura seguirán la visita del papa por televisión. “En Lago Posadas es la única forma de que uno puede acompañarlo y seguirlo, no hay otra manera. Voy a conversar con la otra catequista, a ver si podríamos organizarlo en la capilla, si pudiéramos asistir a la misa del sábado, verla en un televisor junto a los chicos. Aquí celebración eucarística no hay todos los fines de semana, hay cuando el padre de Perito Moreno puede venir a la localidad”, explicó María Laura.
“Será un gran momento para poder vivenciarlo con ellos, como comunidad y por otra parte, unirnos a toda la iglesia argentina”, afirmó.
Finalizando, Claudio anheló que la visita del papa León XIV permita “que el pueblo argentino se una, que no se peleen, porque uno es de un color y otro de otro. En esto somos hermanos”.
“Y que nuestros jóvenes comprendan que verdaderamente Jesucristo existe, que es el verdadero salvador y el que le da sentido a la vida”, completó María Laura.
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