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Momentos de extrema tensión se vivieron este martes en la localidad de Cutral Co en Neuquén, luego de que un adolescente de 13 años resultara herido por un disparo de arma de fuego dentro del CPEM N.º 6. El proyectil fue accionado por un compañero de primer año que había ingresado una pistola calibre 9 milímetros al establecimiento escolar, presuntamente oculta dentro de una mochila.
El hecho ocurrió alrededor de las 14:20, en el establecimiento ubicado en la intersección de avenida Olascoaga y Entre Ríos, cuando en uno de los salones se escuchó una detonación que generó pánico entre estudiantes, docentes y autoridades.
Tras el llamado de emergencia realizado por la vicedirectora, efectivos del Departamento Comando Radioeléctrico y de la Comisaría 14 acudieron rápidamente al lugar, mientras se activaban los protocolos de evacuación del edificio.
En paralelo, el hospital local informó el ingreso de un adolescente de 13 años con una herida de arma de fuego en el brazo izquierdo, con orificio de entrada y salida. Debido a la demora de la ambulancia solicitada por la escuela, el menor fue trasladado en un vehículo particular por su tía.
El arma estaba en una mochila con candado y la principal hipótesis apunta a un accidente
A menos de 24 horas del episodio, la Policía de Neuquén brindó los primeros detalles oficiales sobre lo ocurrido dentro del aula. Según explicó el director de Seguridad de la comarca, comisario mayor Franco Corzo, todo indica que el disparo fue accidental y descartó, en principio, que existiera un conflicto previo entre los estudiantes.
“Se recibe un llamado telefónico de parte de directivos de la escuela del CPEM número 6 que dentro de un aula había habido un estruendo, un ruido, y que producto de eso habría un menor lesionado que después se constata que era una lesión compatible con arma de fuego. Automáticamente se evacuó el colegio conforme los protocolos obrantes en las instituciones escolares”, relató el jefe policial.
Tras asegurar el lugar, el personal policial individualizó al estudiante involucrado y, con autorización del fiscal Federico Cuneo y en presencia de sus padres, revisó sus pertenencias.
“Se pudo determinar que el arma de la cual habría salido el disparo se encontraba dentro de una mochila y poseía un candado. Se hizo la apertura de la mochila y se pudo observar que se trataba de un arma de fuego calibre 9 milímetros, compatible con la vaina servida y el proyectil recolectados en el lugar”, explicó Corzo.
El comisario aclaró además que la evidencia descartaría que el disparo se hubiera producido con el arma guardada dentro del bolso.
“La vaina servida fue expulsada por el sistema mecánico del arma, por lo que el arma estaba fuera de la mochila al momento del disparo”, sostuvo.
Asimismo, confirmó que no se trataba de un arma casera sino de “un arma convencional”, considerada de guerra por su calibre.
“Fue un hecho lamentable y milagroso también”Comisario Mayor Franco Corzo
La reconstrucción preliminar indica que el disparo impactó en el brazo izquierdo del adolescente y atravesó la extremidad antes de terminar en el piso del aula, sin provocar lesiones a otros estudiantes ni al docente que se encontraba presente.
“No se trata de un hecho donde hay enfrentamientos entre bandas o alguna rencilla entre jóvenes. Todo indica que habría sido un accidente”, afirmó Corzo.
El jefe policial destacó además que las consecuencias pudieron haber sido mucho más graves debido a la cantidad de personas presentes en el aula.
“Eran los primeros minutos del inicio de la clase. Todavía no comenzaba, pero ya había alumnado y un profesor dentro del aula. Fue un hecho lamentable y milagroso también”, expresó.
El adolescente herido permanece bajo observación médica en Cutral Co y se evaluaba su eventual traslado a un centro de mayor complejidad en la ciudad de Neuquén.
La denuncia fue presentada por la tía del menor, mientras que la madre permanece acompañándolo durante su internación.
Por disposición de la Justicia, el alumno que portaba el arma fue puesto a disposición de la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF), recibió asistencia de equipos interdisciplinarios y posteriormente fue entregado a sus padres.
En tanto, la pistola calibre 9 milímetros quedó secuestrada para las pericias balísticas. Ahora, la investigación busca establecer cómo llegó el arma al establecimiento educativo, quién es su propietario registrado y bajo qué circunstancias terminó en poder del estudiante que efectuó el disparo.
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