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Este viernes se conoció que la empresa estadounidense OpenAI, creadora de ChatGPT, anunció una inversión de USD 25.000 millones para construir un centro de datos de inteligencia artificial en la Patagonia. El proyecto, denominado Stargate Argentina, será el primero de su clase en América Latina y se desarrollará bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
La noticia fue confirmada por el CEO de OpenAI, Sam Altman, tras reunirse con el presidente Javier Milei. La propuesta se ejecutará junto a Sur Energy, compañía fundada por el argentino Emiliano Kargieman, y apunta a crear una infraestructura con capacidad de albergar hasta 500 megavatios (MW) de potencia destinada al procesamiento de inteligencia artificial.
Pero, ¿qué es este tipo de tecnología? y ¿qué tipo de condiciones necesita para poder instalarse en la Patagonia? En principio, hay que decir que se necesita mucha energía y mucha refrigeración, ya que se trata de servidores enormes. Son equipos informáticos de alto rendimiento, diseñados específicamente para ejecutar cargas de trabajo complejas y masivas.
Precisamente sobre este tema se refirió al titular de la Carrera de Comunicación de la UNPA-UARG, Alfredo Fernández. “Desde el punto de vista técnico, se buscan lugares fríos con energía eléctrica cerca“, comenzó indicando a La Opinión Austral. Añadió que los procesos de estas computadoras “requieren de energía eléctrica y agua para refrigeración”. Asimismo, sostuvo que “el agua se mantiene en circuitos cerrados y se enfría, como el agua de un radiador de auto” y detalló que lugares como Países Bajos, Dinamarca, Noruega, tienen galpones enormes para datos informáticos, la famosa nube“.
Agua y energía
Por su parte, Mauro Ziehlke, de la empresa Zima Tech, amplió el tema al explicar que se conjugan varias cosas en simultáneo, por un lado, el tema de la refrigeración está relacionado con el calor que liberan todas las computadoras. “Cuando se habla de grandes servidores, miles de computadoras trabajando todas juntas, el calor que liberan es grande” y dijo: “El esfuerzo que se hace para mantenerlas refrigeradas a temperaturas estándares es muchísimo, ya que en zonas más cálidas se refuerza la refrigeración, es como si tuviéramos que poner aire acondicionado todo el día“. Mientras que en zonas más frías, como la nuestra, “la temperatura promedio es más baja, así que ayuda a que sea más fácil refrigerarlas“.
Sin embargo, Ziehlke señaló que otra de las cuestiones a tener en cuenta es la energética. Una de las posibilidades es la de las energías renovables para abastecer a este tipo de emprendimientos. Recordó que había un proyecto para la Patagonia para usar los venteos de gas que realizan las empresas petroleras, que los queman por falta de uso, utilizarlos para generar energía. Remarcó que se había pensado para minar con blockchain. La otra opción es con energía eólica.
“Hay una tercera mirada muy interesante que tiene que ver con cómo venía trabajando Chile queriendo poner centros de datos en la región de Magallanes y que podamos nosotros ganarles de mano, sería muy interesante, sería medio de casualidad, pero Chile viene avanzando bastante fuerte con eso y quería ser líder en cuanto a extracción de sistemas de procesamiento de datos en la región, así que es bueno poder tomar la delantera en ese sentido”, manifestó.
Ziehlke, sin embargo, consideró que no cree que este proyecto esté directamente vinculado con el uso de herramientas de inteligencia artificial, es decir, “podríamos tener acá los data center y nosotros no usar nada de inteligencia artificial“, como “tampoco creo que haya conexión directa con la generación de startup vinculadas a la inteligencia artificial, tenemos como país un gran desafío en diseñar nuestros propios modelos de inteligencia artificial con nuestro propio entrenamiento“, aunque por ahora “sólo estamos utilizando lo que viene de afuera, pero sería bastante interesante tener nuestros propios modelos“.
Como dato de color, Ziehlke comentó que tanto Google como Microsoft están haciendo experiencias de poner estos servidores en el fondo del océano para refrigerarlos de forma natural. “Cada vez más se requiere mayor potencia de cálculo, la IA consume cien veces más potencia de cálculo con más energía que un motor de búsqueda tradicional como Google“, dijo.
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