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Momentos de máxima tensión se vivieron durante la noche del martes en Comandante Luis Piedra Buena, cuando un incendio de grandes proporciones destruyó por completo una vivienda y obligó a desplegar un amplio operativo de emergencia que se extendió durante más de dos horas. Gracias a la rápida intervención de los Bomberos, el fuego pudo ser contenido antes de propagarse hacia las propiedades linderas, evitando un escenario de consecuencias mucho más graves.

El siniestro se produjo en una vivienda ubicada en la intersección del Pasaje Larregui y Mayer Norte, donde las llamas avanzaron rápidamente sobre una estructura de material ligero. La magnitud del incendio motivó la inmediata respuesta de las dotaciones de la División Cuartel 15°, que acudieron al lugar tras recibir el llamado de alerta.

De acuerdo a la información a la que tuvo acceso La Opinión Austral, a través de fuentes consultadas, se pudo saber que el operativo comenzó a las 23:09 y demandó un intenso trabajo que se prolongó hasta la 1:38 de la madrugada. Durante ese lapso, los bomberos desplegaron un importante dispositivo destinado no solo a combatir el foco ígneo, sino también a impedir que el fuego alcanzara las viviendas cercanas, un riesgo permanente cuando se trata de construcciones emplazadas en sectores urbanos.

Como primera medida, los efectivos realizaron el corte preventivo del suministro eléctrico para garantizar condiciones seguras de trabajo y reducir la posibilidad de nuevos focos de incendio o accidentes durante la intervención.

Una autobomba en inmediaciones del siniestro. FOTO: POLICÍA SANTA CRUZ

Posteriormente, la dotación implementó una estrategia de combate simultáneo desde distintos sectores de la propiedad. Para ello desplegó dos líneas de ataque: una de 38 milímetros y otra mediante devanadera, permitiendo atacar el fuego tanto desde el frente como desde el contrafrente de la vivienda.

La maniobra coordinada resultó determinante para contener el avance de las llamas. Mientras una parte del personal concentraba los esfuerzos sobre el foco principal, otro grupo trabajaba para enfriar sectores comprometidos y evitar que el intenso calor generara nuevos puntos de ignición en las construcciones vecinas.

El operativo también contó con el apoyo del municipio, que aportó abastecimiento hídrico para sostener las tareas de extinción. Ese respaldo permitió garantizar un suministro constante de agua durante toda la intervención, aspecto fundamental cuando se enfrentan incendios de gran magnitud.

Una vez controlado el foco principal, los bomberos continuaron con las tareas de remoción de escombros y enfriamiento de los denominados “puntos calientes”, procedimiento indispensable para eliminar cualquier posibilidad de reactivación del fuego. Estas labores se extendieron durante varios minutos hasta confirmar que el incendio había sido completamente extinguido.

El balance final dejó importantes pérdidas materiales. La vivienda, construida con materiales livianos, sufrió daños totales como consecuencia de la violencia con la que se desarrolló el incendio. Sin embargo, el dato más alentador fue que no hubo personas lesionadas ni entre los ocupantes del inmueble ni entre los efectivos que participaron del operativo.

La investigación para determinar el origen del siniestro continúa en marcha. Por el momento, las autoridades mantienen la causa bajo análisis y aguardan el resultado de las pericias técnicas que permitirán establecer qué desencadenó el incendio.

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