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Después de siete días de un intenso operativo en aguas del Mar Argentino, la Prefectura Naval Argentina (PNA) dio por concluida la búsqueda del marinero Juan Carlos Gutiérrez, quien cayó al mar mientras trabajaba a bordo del buque pesquero BP Luca Mario, a unas 160 millas náuticas al este-noreste de Puerto Deseado.

La decisión puso fin a una semana de rastrillajes, pero abrió una profunda herida para su familia, que esperaba al menos poder recuperar el cuerpo del trabajador marítimo. La resolución también marca el inicio de una nueva etapa, centrada en la investigación administrativa y judicial para determinar cómo ocurrió el accidente.

“Lo dejaron como un trapo viejo”

La noticia fue recibida con enorme pesar por la esposa del marinero, María Luisa, quien permaneció en Mar del Plata acompañada por el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) durante el operativo. Tras conocer que las tareas habían finalizado, expresó su angustia y cuestionó la decisión de suspender la búsqueda.

“Era un ser maravilloso: bueno, dulce, cariñoso y respetuoso. Un hombre excepcional; la verdad, no hay palabras para describirlo. Todas las personas que lo conocen saben la clase de persona que era. Un padre que amaba profundamente a sus hijos y lo único que siempre quería era regresar a su casa, con su familia”, recordó.

Enre lágrimas, manifestó: “Hoy siento que lo dejaron como un trapo viejo, abandonado en medio del océano. Nadie lo busca. Vine con la esperanza de volver con él, aunque fuera para traer su cuerpo, pero hoy me voy sin nada”.

El buque en el que navegaba Juan Carlos Gutiérrez. FOTO: LA OPINIÓN AUSTRAL

Siete días de búsqueda

Tal como informó La Opinión Austral, desde que se reportó la caída de Juan Carlos Gutiérrez al mar, la PNA activó el protocolo internacional de Búsqueda y Salvamento Marítimos (SAR), coordinando uno de los operativos más importantes realizados en los últimos tiempos en la zona.

Durante una semana participaron cinco embarcaciones pesqueras y un avión de la fuerza, que cubrieron una superficie superior a los 17.000 kilómetros cuadrados.

Las unidades realizaron rastrillajes permanentes en sectores definidos por especialistas, mientras la aeronave efectuó sobrevuelos para ampliar la cobertura sobre el área donde se produjo el accidente. A pesar del amplio despliegue de recursos humanos y logísticos, no fue posible localizar al tripulante.

Una de las últimas fotos de Juan Carlos Gutiérrez junto a su hija. FOTO: 0223 NOTICIAS

Finalmente, conforme a los protocolos internacionales establecidos por el Convenio Internacional sobre Búsqueda y Salvamento Marítimos (SAR) y el Manual IAMSAR, la autoridad marítima resolvió finalizar la emergencia al considerar que ya no existían posibilidades razonables de encontrar sobrevivientes.

Según pudo saber este diario, una vez concluido el operativo, las embarcaciones retomaron su actividad. El pesquero Ponte de Rande volvió a las tareas de pesca, mientras que el Luca Mario emprendió viaje hacia Mar del Plata, donde se iniciarán las actuaciones administrativas y judiciales para esclarecer lo sucedido.

En esa instancia, los investigadores tomarán declaración a todos los integrantes de la tripulación, reconstruirán técnicamente la secuencia del accidente y analizarán las condiciones en las que se desarrollaban las tareas al momento de la caída del marinero.

La investigación estará a cargo de la PNA y de la Fiscalía Federal de Caleta Olivia, organismos que buscarán determinar si existieron responsabilidades o posibles incumplimientos vinculados al hecho.

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