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El intenso invierno santacruceño volvió a demostrar su impacto sobre la transitabilidad de las rutas provinciales y nacionales. Durante las últimas jornadas, las bajas temperaturas registradas en distintos puntos de la provincia provocaron complicaciones que derivaron en una serie de intervenciones de Bomberos y organismos de emergencia para asistir a conductores que quedaron varados o protagonizaron accidentes.
Puerto Deseado y Pico Truncado concentraron buena parte de los operativos desarrollados durante el fin de semana, en un contexto donde el barro generado por el deshielo, la humedad acumulada y las condiciones propias de la temporada invernal transformaron varios caminos en verdaderas trampas para quienes debían desplazarse por la región.
Las intervenciones demandaron un importante despliegue logístico y la participación coordinada de distintas dependencias, logrando resolver todas las emergencias sin que se registraran personas con lesiones de gravedad.
Uno de los procedimientos de mayor duración tuvo lugar durante la mañana del sábado, cuando la División Cuartel 4° de Puerto Deseado fue convocada para auxiliar a una camioneta Toyota Hilux que había quedado completamente encajada en una zona de barro, a unos 135 kilómetros de la ciudad, ingresando por la Ruta Provincial N.º 68, en cercanías de Mazarredo.
El operativo comenzó alrededor de las 8 de la mañana y se extendió hasta las 15 horas. La complejidad del terreno obligó a los bomberos a emplear la unidad de rescate y trabajar en conjunto con personal de la División de Operaciones Rurales (D.O.R.) de Jaramillo.
Mediante la utilización del malacate instalado en el vehículo de rescate, los efectivos lograron extraer la camioneta y devolverla a una superficie firme.
En el rodado viajaban tres personas que, pese al prolongado tiempo que permanecieron inmovilizadas, no sufrieron lesiones y pudieron continuar viaje por sus propios medios hacia una estancia cercana una vez finalizada la asistencia. Sin embargo, ese no fue el único despliegue que demandó la jornada.
Durante la madrugada del mismo sábado, la División Cuartel 4° ya había protagonizado una intensa serie de rescates sobre la Ruta Provincial N.º 281 y dentro del ejido urbano de Puerto Deseado.
Las tareas comenzaron cerca de las 23:30 del viernes y concluyeron alrededor de la 1:40 de la madrugada. En primera instancia, los bomberos asistieron a un Toyota Corolla y un Toyota Yaris que habían quedado atrapados entre la banquina y un canal lindante al kilómetro 25 de la ruta.
Nuevamente, la utilización del malacate permitió liberar ambos vehículos y posicionarlos sobre terreno seguro para que sus ocupantes pudieran continuar viaje.
Pocos minutos después surgió una situación aún más compleja. Un colectivo quedó completamente encajado cuando intentaba estacionar sobre la banquina.
Debido al peso del vehículo de transporte, fue necesaria la intervención de maquinaria pesada perteneciente a Vialidad Nacional. Una retroexcavadora colaboró con las maniobras hasta conseguir retirar el micro y restablecer la circulación sin inconvenientes.
Cuando la dotación regresaba hacia su base operativa, recibió un nuevo requerimiento. En esta oportunidad se trataba de una Ford Ecosport que había quedado atascada en el barro sobre calle Maipú al 1500, dentro de Puerto Deseado.
El personal volvió a desplegar las herramientas de rescate y logró liberar el vehículo en pocos minutos.
A pesar de la intensa actividad desarrollada durante varias horas consecutivas, ninguno de estos episodios dejó personas lesionadas ni generó daños sobre el personal o el equipamiento utilizado.
Mientras tanto, en el norte provincial, otra situación movilizó a los equipos de emergencia.
La División Cuartel 6° de Pico Truncado intervino durante la mañana del sábado en un accidente ocurrido sobre la Ruta Provincial N.º 12, aproximadamente a 15 kilómetros al norte de la localidad.
El siniestro consistió en una colisión seguida del vuelco de una camioneta Toyota Hilux, que terminó apoyada sobre uno de sus laterales, tras impactar con un automóvil Ford Ka. Cuando los bomberos arribaron al lugar, ambos conductores ya habían logrado salir de los vehículos por sus propios medios.
Tras una rápida evaluación, se constató que ninguno presentaba lesiones visibles, por lo que la labor se concentró en asegurar la escena y prevenir riesgos adicionales.
Los efectivos realizaron una inspección minuciosa para descartar pérdidas de combustible o aceite que pudieran derivar en un incendio o generar nuevos accidentes. Como medida preventiva, procedieron además a desconectar las baterías de ambos vehículos antes de dar por finalizada la intervención.
Una vez neutralizados todos los riesgos, la dotación regresó a su base sin novedades. Los distintos episodios registrados durante el fin de semana reflejan el escenario que atraviesa Santa Cruz durante los meses más fríos del año.
Las intensas heladas, la presencia de barro en caminos secundarios, el congelamiento parcial de la calzada y las bajas temperaturas modifican constantemente las condiciones de circulación y obligan a extremar los cuidados.
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