Cerca de las 5 de la tarde de ayer, llegando al final de la jornada, la abogada querellante Érica Schupbach utilizó su estrategia final: una batería de audios a la que, hasta el momento, nadie había prestado atención y que habían surgido durante las investigaciones hechas por la Policía.
“Quiero clavarle 20 cuchillos como a un muñeco vudú”
Luego de que el tribunal encabezado por el juez Joaquín Cabral dio la derecha para que los audios sean escuchados en la audiencia, para que todos los que estaban presentes pudieran oírlos. Los mismos salieron de una conversación de WhatsApp que intercambiaron entre el 3 y el 4 de septiembre del 2017, apenas dos meses antes del crimen.
A continuación la transcripción de una conversación entre Susana Reina y su hijo José “Machi” Maximiliano Maillo y el contexto en el que los habrían dicho:
Susana Reina: No te puedo creer que el llavero de la alarma no está.
José Maximiliano: Después fijate si se las llevó, no creo que sea tan desconfiado.
SR: Estando José, este p… vigilante, va a ser muy difícil. No vamos a poder hacer nada.
JM: La que queda es que lo haga Luisito. Al mediodía no ponía la alarma este chilote, vigilante de m…
SR: Mañana voy a ver, tipo 12, Machi. Le voy a decir que no ponga la alarma que tengo que ir a comprar algo no sé, ahí vemos.
JM: Yo lo del momento no lo discuto, eh. Yo no lo discutí, queda en vos, negra.
SR: Obvio hijo hay que ver, venite que tenemos que arreglar eso.
JM: Yo estoy ocupado, si es para hablar b…, no. Si es para eso, si.
JM: Mami, ahi voy, llevó los diez pesos y te saco el disk.
La conversación hablaría despectivamente del encargado de Casa Maillo, quien colocaba la alarma en el local durante los mediodías. Aunque no queda claro el porqué de los diez pesos, queda claro que hablan de un “disk” que hace referencia al disco rígido de las cámaras de seguridad.
Otro audio es más fuerte y es un monólogo de Reina: “Hijo, no te preocupes hoy tuvimos un día de m… Desde que se levantó anda amargado. Hoy quiero clavarle veinte cuchillos y dejarlo como muñeco vudú. ¿Quién lo aguanta a este b…? (…) Somos todos descartables para él, que duerma amargado, yo voy a tomar champagne”.
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