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La investigación por el salvaje ataque que dejó a un joven de 27 años al borde de la muerte en Río Gallegos dio un giro decisivo en las últimas horas. Luego de un intenso trabajo de campo realizado por efectivos de la División de Investigaciones (DDI), la Policía logró detener a dos hombres señalados como los principales sospechosos de haber participado en la agresión que terminó con César Ezequiel Flores internado en terapia intensiva tras recibir una puñalada que perforó su corazón.

El caso, que desde un primer momento conmocionó a los vecinos por la extrema violencia del hecho, es investigado por el Juzgado de Instrucción N.º 2 bajo la carátula de homicidio en grado de tentativa, mientras los investigadores continúan reuniendo pruebas para determinar con precisión cómo se desencadenó el ataque y cuál fue la participación de cada uno de los involucrados.

Una llamada de emergencia

Todo comenzó cuando el Centro de Despacho recibió un llamado que alertaba sobre una persona herida en inmediaciones de la calle La Paz al 1100. La primera comisión policial que arribó al sector no pudo confirmar el episodio debido al hermetismo de los vecinos y la escasa información disponible.

Sin embargo, pocos minutos después la situación tomó una dimensión mucho más grave. Desde el Hospital Regional se notificó el ingreso de un joven con una severa herida de arma blanca en el lateral izquierdo del tórax, a la altura de la axila. Los médicos constataron que la lesión había comprometido órganos vitales y perforado parte del corazón, por lo que el paciente debió ser sometido inmediatamente a una compleja cirugía cardiovascular de urgencia para intentar salvarle la vida.

Según pudo saber La Opinión Austral, el cuadro clínico fue considerado de extrema gravedad y, desde entonces, Flores permanece internado bajo estricta observación médica con pronóstico reservado.

Antes de ser intervenido quirúrgicamente, y pese al intenso dolor que presentaba, César Flores alcanzó a dialogar brevemente con los efectivos policiales. No obstante, el joven evitó brindar información sobre quién o quiénes lo habían atacado, una circunstancia que desde el inicio complicó las primeras tareas investigativas.

Esa negativa abrió distintas hipótesis entre los investigadores. Una de ellas apunta a que el episodio podría haber ocurrido en el marco de un conflicto entre personas conocidas, posiblemente durante una reunión donde se consumían bebidas alcohólicas. Otra línea de trabajo no descarta un presunto ajuste de cuentas.Por el momento, ninguna de esas teorías fue confirmada oficialmente y la investigación continúa avanzando sobre pruebas objetivas.

El contexto

Uno de los testimonios más importantes para reconstruir lo ocurrido fue el de un hombre que celebraba su cumpleaños en las inmediaciones. Según relató a los investigadores, mientras compartía la reunión escuchó gritos y ruidos compatibles con una pelea provenientes de un pasillo ubicado en cercanías de una laguna de residuos, sobre la calle Ayohuma. Al acercarse encontró a Flores gravemente herido y tendido sobre el suelo.

La víctima fue ingresada por la guardia del hospital . (FOTO: LA OPINIÓN AUSTRAL)

Sin perder tiempo, junto con otro vecino decidió cargarlo en un vehículo particular y trasladarlo de urgencia hasta el Hospital Regional, una decisión que, de acuerdo con fuentes vinculadas a la investigación, pudo haber resultado determinante para que la víctima llegara con vida al centro asistencial.

Las primeras pericias

Con esa información, especialistas de la División Gabinete Criminalístico realizaron una inspección minuciosa del lugar señalado por el testigo.

Durante el relevamiento detectaron un importante patrón de manchas hemáticas distribuidas mediante goteo y agrupamiento, compatibles con una agresión ocurrida en ese sector.

Los investigadores también advirtieron que la escena presentaba cierto grado de contaminación debido al constante tránsito de perros que circulan habitualmente por el asentamiento, situación que dificultó parte de las pericias.

A pesar de ello, los rastros permitieron establecer una dirección clara: las manchas conducían hacia una vivienda ubicada junto al sitio donde habría ocurrido el ataque.

Cuando los efectivos llegaron al inmueble, observaron que cinco personas salían de la vivienda visiblemente nerviosas. Los ocupantes no pudieron explicar la presencia de rastros biológicos en el ingreso de la casa, motivo por el cual el Juzgado de Instrucción N.º 2 ordenó su demora preventiva.

La policía realizó rastrillajes en la zona. FOTO: LA OPINIÓN AUSTRAL

Cuatro hombres y una mujer fueron trasladados en carácter de incomunicados mientras Criminalística efectuaba el levantamiento de muestras mediante hisopos estériles para futuras pericias de ADN. Sin embargo, tras las primeras diligencias y por disposición judicial, los cinco recuperaron la libertad luego de fijar domicilio, aunque la investigación continuó avanzando.

Lejos de cerrarse, la pesquisa se intensificó durante las horas siguientes. Personal de la División de Investigaciones, trabajando de manera conjunta con efectivos de la Comisaría Cuarta, continuó recolectando testimonios, analizando evidencia y profundizando las tareas de inteligencia criminal.

El análisis de las pericias realizadas por Criminalística y la reconstrucción de los movimientos previos y posteriores al ataque permitieron individualizar a quienes serían los presuntos responsables de la agresión. Con esos elementos, el Juzgado de Instrucción libró una orden de allanamiento sobre un inmueble del mismo sector.

Durante la tarde del operativo, los investigadores localizaron en la vivienda allanada a dos hombres de 37 y 26 años que eran intensamente buscados por su presunta participación en el ataque.

Ambos fueron inmediatamente aprehendidos e incomunicados por disposición del magistrado interviniente. Además de las detenciones, durante el procedimiento se secuestraron prendas de vestir y teléfonos celulares considerados de interés para la causa, elementos que ahora serán sometidos a distintas pericias para determinar si contienen evidencia que permita reconstruir con mayor precisión la mecánica del hecho. Los dispositivos electrónicos podrían aportar información clave sobre comunicaciones previas, ubicación de los sospechosos y otros elementos probatorios.

Mientras los dos sospechosos permanecen detenidos, los investigadores continúan trabajando para determinar cuál fue el origen de la agresión y establecer las responsabilidades penales de cada uno de los involucrados.

En paralelo, César Ezequiel Flores continúa internado en el Hospital Regional bajo observación médica permanente. Su estado de salud sigue siendo delicado y el pronóstico permanece reservado, luego de haber sobrevivido a una lesión que comprometió directamente uno de sus órganos vitales.

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