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El caso por la muerte de Ángel López, el niño de 4 años fallecido en Comodoro Rivadavia, sumó en las últimas horas nuevas definiciones judiciales a partir de la presentación realizada por la querella. El abogado Roberto Castillo, representante de la familia paterna, afirmó que se trató de un “asesinato” y pidió la imputación por homicidio agravado, junto con la prisión preventiva de los acusados.
Pedido de prisión preventiva y riesgos procesales
Castillo, quien asumirá formalmente la representación del padre del menor junto a su equipo legal, señaló que el niño se encontraba bajo el cuidado exclusivo de su madre, Mariela Altamirano, y su pareja al momento del hecho. En ese contexto, responsabilizó directamente a ambos por lo ocurrido.
En un nuevo escrito presentado ante la Justicia, la querella solicitó la prisión preventiva para los imputados al considerar que existen riesgos concretos que podrían entorpecer la investigación.
Entre los principales argumentos, Castillo mencionó la posibilidad de fuga (Art. 220 CPP Chubut), en función de la gravedad de la pena en expectativa -prisión perpetua- y de las circunstancias personales de los acusados. Además justificó que por tratarse del “máximo reproche punitivo previsto en nuestro ordenamiento jurídico”, es “mayor el incentivo imaginable para sustraerse del accionar de la justicia.”. También advirtió sobre la posibilidad de manipulación de testigos y la existencia de elementos aún no secuestrados que podrían ser ocultados o destruidos.
Sospechas de encubrimiento: quema de pruebas
Uno de los puntos más relevantes del planteo judicial es la denuncia de una presunta maniobra para eliminar evidencia clave. Según consta en la presentación, los imputados habrían quemado prendas de vestir pertenecientes al niño tras su fallecimiento.
Para la querella, esta conducta constituye un indicio claro de intento de encubrimiento, ya que, según indica en el escrito presentado ante la Justicia, estaría “afectando de manera directa la posibilidad de reconstrucción pericial de los hechos”.
La calificación legal: homicidio agravado
En esta etapa inicial de la causa, la querella pide que la carátula de la causa se encuadre en dos figuras penales: Homicidio agravado por el vínculo (artículo 80, inciso 1 del Código Penal) y En concurso con abandono de persona seguido de muerte (artículo 106 del Código Penal).
El planteo sostiene que los imputados, en su rol de garantes del cuidado del menor, omitieron evitar el resultado fatal, lo que configura responsabilidad penal tanto por acción como por omisión.
Un contexto de vulnerabilidad y posibles malos tratos
Otro de los ejes centrales del escrito judicial es la existencia de un contexto previo de vulnerabilidad. El planteo judicial indica que “Se advierte un contexto previo de vulnerabilidad, desatención y posible maltrato, evidenciado en el deterioro progresivo del niño y la ausencia de controles médicos adecuados”.
Este escenario, sumado a las “lesiones craneales incompatibles con una causa natural”, refuerza la hipótesis de un hecho violento.
La causa avanza en medio de la conmoción
La muerte de Ángel López generó un fuerte impacto en Comodoro Rivadavia y a nivel nacional. Con la intervención de la querella y el pedido de medidas más severas, la causa entra en una etapa clave donde la Justicia deberá definir la situación procesal de los imputados.
Mientras tanto, la familia del menor espera avances concretos que permitan esclarecer lo ocurrido y determinar las responsabilidades penales correspondientes.
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