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La espera llegará a uno de sus momentos decisivos este miércoles en Río Gallegos. A las 12 del mediodía, en las instalaciones de la Cámara Oral ubicadas en Malaspina 41, se conocerá la pena correspondiente a Luka Maximiliano Seijas en el marco del juicio por la muerte de Rubén Mansilla, el ex integrante de la Policía de Santa Cruz que falleció luego de haber sido brutalmente agredido en las inmediaciones de un reconocido local bailable.
La resolución marcará un nuevo capítulo en un expediente que durante el debate oral puso bajo análisis registros de cámaras de seguridad, informes periciales, testimonios de efectivos policiales, familiares, médicos y especialistas, además de una billetera que se convirtió en uno de los elementos centrales de la discusión entre las partes.
Tal como lo informó La Opinión Austral, el caso se remonta a la madrugada del 25 de mayo de 2024. Mansilla fue encontrado inconsciente a pocos metros del reconocido de reconocido pub, ubicado en inmediaciones de las calles Alberdi y Rawson. El hombre, que era padre de tres hijos y había pertenecido a la Policía, fue trasladado al Hospital Regional de Río Gallegos, donde permaneció internado hasta que murió el 5 de junio de ese mismo año como consecuencia de las lesiones sufridas.
Desde entonces, la investigación avanzó hasta llegar al debate oral, donde se intentó reconstruir con precisión qué ocurrió durante los segundos en los que se produjo la agresión y cuál fue la responsabilidad concreta de cada uno de los acusados.
Durante la jornada de alegatos finales el jueves pasado, la fiscal de Cámara Verónica Zuvic realizó un extenso análisis de la prueba incorporada al juicio y estableció una diferencia sustancial entre las situaciones de Luka Seijas y Facundo Díaz.
En relación con Mansilla, la representante del Ministerio Público Fiscal sostuvo que quedó acreditado que el ex policía fue víctima de una agresión, que durante el episodio le fueron sustraídas pertenencias y que posteriormente falleció como consecuencia directa de las lesiones recibidas.
La acusación contra Seijas se apoyó especialmente en distintos elementos reunidos durante la investigación y posteriormente incorporados al debate. Entre ellos se mencionaron las imágenes obtenidas de cámaras de seguridad, los informes técnicos realizados por los peritos, la identificación mediante registros audiovisuales y el hallazgo de una billetera perteneciente a Mansilla en el domicilio de Seijas.
“Con la filmación, la identificación y la billetera se encuentra acreditada la autoría de Seijas”, sostuvo Zuvic durante su alegato.
Para la Fiscalía, ese conjunto probatorio permitió establecer la responsabilidad de Seijas en el hecho y descartó que pudiera analizarse lo sucedido como una agresión aislada y desvinculada del robo.
La representante del Ministerio Público consideró que la secuencia debía observarse de manera integral: primero el robo, luego la agresión y finalmente el desenlace fatal que terminó con la vida de Mansilla. “La situación no es una pelea aislada, estamos frente a una persona que agredió físicamente a otra para robarle”, sostuvo la fiscal.
A partir de esa interpretación, la Fiscalía solicitó que Seijas sea condenado a 12 años de prisión de cumplimiento efectivo bajo la figura de homicidio en ocasión de robo.
El eje de la discusión y sobre lo que deberá aclarar el tribunal
La calificación legal del hecho fue uno de los principales puntos de discusión durante el debate. Para la Fiscalía, la agresión sufrida por Mansilla no podía separarse del robo y debía ser considerada dentro de una misma secuencia delictiva. En esa línea, rechazó el planteo de que el resultado fatal pudiera ser encuadrado como un homicidio preterintencional.
La diferencia no es menor. La calificación jurídica determina el marco de responsabilidad penal y, en consecuencia, tiene una incidencia directa sobre la pena que podría recibir el acusado.
La Fiscalía sostuvo que quien agrede físicamente a otra persona en el marco de un robo debe contemplar que esa conducta puede producir consecuencias graves, incluso la muerte. La defensa, en cambio, construyó su planteo sobre una interpretación diferente de la intención de Seijas.
La defensa pidió la absolución de Seijas
Luego de los planteos de la querella y de la Fiscalía, los abogados defensores de Luka Maximiliano Seijas, Sandro Levin y Gabriel Giordano solicitaron al tribunal la absolución de su representado.
El planteo defensivo estuvo centrado en la inexistencia de intención de provocar la muerte de Mansilla. En esa línea, los abogados cuestionaron la interpretación realizada por la acusación y plantearon una alternativa para el caso de que el tribunal entendiera que correspondía dictar una condena.
De manera subsidiaria, solicitaron que el hecho fuera considerado como homicidio preterintencional, es decir, una figura que contempla un resultado más grave que el que, según la postura defensiva, habría sido buscado inicialmente.
De esta manera, el tribunal quedó frente a dos posiciones claramente diferenciadas. Por un lado, la Fiscalía sostuvo la responsabilidad de Seijas y solicitó 12 años de prisión efectiva bajo la figura de homicidio en ocasión de robo. Por el otro, la defensa reclamó la absolución y, alternativamente, una calificación jurídica menos gravosa. La decisión final quedará ahora en manos de la Cámara Oral.
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