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En medio de un despliegue sin precedentes de fuerzas provinciales y federales, la voz de los baqueanos y profesionales que caminan el agua a diario aporta una radiografía técnica y cruda de lo que ocurre bajo la superficie.

Pablo Perea, presidente de la Asociación de Guías y Profesionales de Pesca Deportiva de Santa Cruz, fue entrevistado por LU12 AM680 para analizar el escenario geográfico y las variables hidráulicas que complican las labores de rescate a metros de la Ruta Nacional N° 40.

Al inicio del diálogo, Perea agradeció la posibilidad de aportar la experiencia de quienes hacen del río su hábitat cotidiano: “Como asociación, somos personas que conocemos absolutamente todo sobre el estado del río, la zona de pozones y demás. Pero lo principal a tener en cuenta es el cauce fluvial del río Gallegos, la extensión de los accesos públicos, los pozones, las aguas peligrosas, la desembocadura y la importancia del guía de pesca o pescador deportivo, que en definitiva es un vaquiano que conoce esa zona por excelencia”.

Sigue la búsqueda de los hermanitos desaparecidos en Palermo Aike. FOTO: LEANDRO FRANCO/LA OPINIÓN AUSTRAL.

Con el objetivo de clarificar a la opinión pública sobre la topografía del sector donde las familias suelen concentrarse durante las jornadas de calor, el referente fijó precisiones conceptuales y geográficas: “Quería hacer una aclaración previa porque hay que definir a qué denominamos accesos públicos: son aquellos espacios gratuitos que la gente utiliza para actividades recreativas al aire libre. Los accesos principales son la toma de agua de Servicios Públicos y, río abajo, la zona de Canillitas, el tendido eléctrico y el gasoducto”.

Perea detalló con precisión quirúrgica el mapa de ingreso que recorren habitualmente los vecinos al alejarse de la ciudad: “Para ubicarse geográficamente: al pasar la arcada de Güer Aike a mano izquierda sobre la Ruta 40 hay una serie de cinco tranqueras: Primera y segunda tranquera: llevan a la zona del gasoducto a la orilla del río. Tercera tranquera: lleva a la zona del tendido eléctrico. Cuarta tranquera (un poco más arriba): es el curbón de Canillitas, donde lamentablemente en su momento fallecieron dos hermanitas. Quinta tranquera: es la bajada de la toma de agua de Servicios Públicos”.

Tapa de La Opinión Austral del martes 27 de octubre de 2026. busqueda de dos hermanitos en Palermo Aike

Al adentrarse en la mecánica que transforma un día de esparcimiento en una tragedia de proporciones, el presidente de la entidad de pesca alertó sobre la morfología del lecho hídrico y las fuerzas invisibles que actúan bajo la corriente. “Son zonas de pozones peligrosos. No se trata solo de una depresión u hondonada en el lecho del río, sino de trampas naturales que representan un alto riesgo de ahogamiento porque sus dinámicas son invisibles desde la superficie: caída vertical totalmente inesperada, corrientes internas y remolinos, y el factor principal: el agua extremadamente fría en la Patagonia. El río tiene una crecida natural por las lluvias y el deshielo, y además se alimenta de la subida de las mareas, lo que aumenta constantemente el flujo de agua”, subrayó.

Consultado sobre si la peligrosidad ameritaría una veda absoluta o el cierre de esos tramos, Perea enfatizó el rol de la prevención familiar sobre la prohibición burocrática: “Más que prohibirse, el tema es la concientización en la comunidad. Mucha gente hace 30 km hasta la arcada de Güer Aike para un momento de esparcimiento y, por negligencia, suceden hechos no deseados. La zona de Palermo Aike no es un balneario. Son aguas profundas y con pozones. Muchas personas vienen de otras provincias y no conocen los peligros del río bajo estas circunstancias”.

Frente a la falsa sensación de seguridad que transmite el cauce durante las jornadas de poco viento y sol apacible, el especialista fundamentó la rápida mutabilidad del cauce santacruceño. “Como pescador con muchos años en el río, puedo comenzar a pescar frente al edificio de Servicios Públicos y terminar en Canillitas sin salir del agua. Conocemos toda esa zona y nos hemos puesto a disposición de quien requiera información. El río hay que respetarlo; muchas veces es subestimado porque en ciertas épocas está muy bajo y la gente se confía, pero en situaciones de crecida natural cambia totalmente”, explicó.

A la hora de explicar la magnitud del caudal que hoy complica las tareas de buzos y rastreadores a pie, Perea detalló la intrincada cuenca hidrográfica que alimenta al río Gallegos desde la cordillera de los Andes hasta su desembocadura en el Atlántico. “El río Gallegos nace en la zona de Puente Blanco por la unión de los ríos Rubens y Penitente (que vienen de la cordillera de Chile) y se alimenta de los afluentes El Cóndor, El Turbio y El Zurdo. Todo eso genera un gran caudal de entrada de agua, sumado a las lluvias, el invierno y la subida de las mareas”, remarcó.

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