La conmoción por la muerte de Carlos Ferrel Gilmar dentro de la Comisaría Séptima de Río Gallegos sumó una muestra de unidad y acompañamiento comunitario. En las inmediaciones del Juzgado de Instrucción N° 3, integrantes de la colectividad boliviana residente en la capital provincial, junto a amigos y compañeros de trabajo de la víctima, se concentraron para visibilizar su reclamo de esclarecimiento judicial, organizar la logística para repatriar los restos del trabajador hacia su país de origen y poner freno a los prejuicios vertidos en redes sociales.
A través del móvil de exteriores de LU12 AM680, la Decana de la Patagonia, referentes de la comunidad expresaron el proceso de articulación social que encararon tras conocerse el fatídico desenlace de Ferrel Gilmar, quien había sido aprehendido la noche del viernes en el barrio San Benito.
Alberto Navarro, referente de la comunidad boliviana en la ciudad, destacó el veloz crecimiento de la convocatoria: “Nosotros somos compatriotas que estamos apoyando para que este caso se aclarezca… También estamos motivando a toda la colectividad que se sume. Hasta anteayer formábamos más o menos 60 integrantes y ahora ya estamos 80 integrantes en dos días. Con este caso vamos sumando a toda la gente que residimos acá en Río Gallegos“.
Uno de los ejes más apremiantes abordados por los manifestantes radica en la compleja situación económica que atraviesa la familia del fallecido para afrontar los costos del traslado del cuerpo. Ante la falta de recursos financieros suficientes, Navarro extendió un pedido de solidaridad internacional a través de los medios y plataformas digitales: “Quería pedir a toda la comunidad boliviana. Necesitamos más que nunca el apoyo a esta familia, la cual no cuenta con ciertos recursos para solventar los gastos que tiene el fallecido. Estaba pensando repatriar a Bolivia y entonces vamos a salir a pedir una ayuda internacionalmente en TikTok, en todas las redes, cosa que podamos recaudar cierto monto de dinero para que los gastos se puedan solventar”.
Asimismo, el dirigente comunitario cuestionó con dureza los comentarios estigmatizantes y sin sustento probatorio que circularon en el entorno digital contra la víctima tras la difusión inicial del hecho policial. “Mucha gente en redes sociales nos expresamos sin fundamento, sin conocimiento a profundidad de ciertos casos. Yo creo que la gente primero tiene que entender mucho el caso y después pensar bien para poder expresarse”, reflexionó Navarro en el aire de la emisora.
El testimonio de quienes compartieron el día a día con Ferrel Gilmar aportó una semblanza humana y profesional sobre el trabajador fallecido. Mario, un amigo cercano de la víctima, rompió el silencio para dar cuenta del perfil de su allegado: “Yo a Gilmar lo conocía, era tranquilo. No sabría decirle si la golpeaban… De afuera siempre era buen tipo, tranquilo. Si por ahí nos encontrábamos en la calle nos saludábamos como cercanos parientes y todo tranqui”.
En esa misma línea se expresó Jairo, otro compañero de la obra pública y la construcción que compartió años de laborales e intimar con Ferrel Gilmar y su entorno familiar. “Hace años lo conozco. Trabajamos juntos mucho tiempo. Compartimos cena, compartimos un montón de cosas y en ningún momento mostró ser una persona violenta. Trabajamos en la obra, en construcción, haciendo changas.A la anterior mujer sí la conocía, compartimos un montón de veces cena de fin de año, viajes, cumpleaños, todo. ¿Violencia de él para con ella? Jamás, jamás“, aseveró ante el micrófono de LU12 AM680.
Al detallar el carácter cotidiano del extinto obrero, Jairo remarcó la parsimonia y amabilidad que lo caracterizaban en los espacios de trabajo y reuniones sociales: “Siempre fue una persona muy tranquila. Incluso cuando nos sentábamos después de horas de sobremesa, nunca demostró ser una persona violenta… La misma forma de él era una persona tranquila, así de relajada, no tenía esa forma de ser violenta”.
El testigo laboral recordó con dolor los últimos días compartidos en las obras y el impacto que generó la trágica noticia entre sus pares del rubro de la construcción, mencionando incluso el recorrido de Ferrel Gilmar por emprendimientos estratégicos de la provincia: “Hasta una semana antes de que suceda esto estuvimos trabajando juntos… Me cayó, quedé choqueado, mal, porque por ahí te lo esperás cruzar o algo y sabés que ya no. Estuvo trabajando en represas… Sí, son muchachos que nos conocemos de años… Todos se dedican a la construcción, a la obra”. En el cierre de su testimonio, concentró en una frase el sentimiento colectivo de los allegados: “Acá lo que queremos es que salga la verdad a la luz y hacer justicia por él“.
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