La causa judicial que investiga la trágica muerte de Carlos Ferrel Gilmar dentro de las instalaciones de la Comisaría Séptima de Río Gallegos sumó este miércoles una jornada de altísima tensión institucional y procesal.
En las afueras del Juzgado de Instrucción N° 3 de la capital provincial, familiares de la víctima junto a referentes de la comunidad boliviana se concentraron a la espera de definiciones clave sobre la entrega del cuerpo y las aclaraciones médicas de la autopsia. En ese marco, el abogado Jorge Trevotich, representante legal del hermano y de la exesposa del fallecido, brindó explosivas declaraciones ante el móvil de exteriores de LU12 AM680, apuntando de forma directa contra el accionar de la Policía de Santa Cruz y desmintiendo la hipótesis inicial de un hecho de violencia de género.
En sus primeras palabras ante la Decana de la Patagonia, Trevotich confirmó la presentación formal de la querella y fundamentó la postura con la que abordan la causa: “A mí me contrató el hermano que vino de Buenos Aires y la expareja de él que tiene un hijo de 14 años. Digo de la víctima porque todo hace presumir de que fue asesinado“. Respecto de las gestiones inmediatas que se realizaban dentro del edificio tribunalicio al momento de la entrevista, el letrado precisó: “Estábamos consultando a ver cuándo se hace la entrega del cuerpo. Nos informan que está reunido el juez con el secretario y el médico forense para aclarar algunas cuestiones del informe de la autopsia. Todavía no he tenido acceso a la causa”.
El representante legal buscó echar por tierra las versiones que señalaban al extinto como un hombre violento o con antecedentes de agresión intrafamiliar. Al referirse al testimonio de la exmujer de Ferrel Gilmar, con quien la víctima mantenía contacto fluido por el bienestar de su hijo, Trevotich detalló: “La exmujer está separada hace 5 años de él, dice que jamás tuvieron un acto de violencia en contra de ella. Jamás le levantó la mano. Sí dice ‘a veces los fines de semana normalmente se tomaban unos vinos de más nada más, pero no se ponía violento cuando tomaba alcohol‘. Seguían teniendo buena relación porque tenían un hijo en común. Y Ferrel tiene con su última pareja otra criaturita chiquita”.
Teoría de la querella
Uno de los tramos más impactantes de la entrevista con LU12 AM680 estuvo centrado en la reconstrucción de los hechos ocurridos la noche del viernes en la vivienda de la Manzana 71 del barrio San Benito, sobre la base de lo relatado por Pamela, la pareja actual de Ferrel Gilmar y testigo presencial del operativo policial.
Según el abogado, la irrupción de los efectivos fue desproporcionada e innecesaria: “Esa noche fue una discusión no más y como salió el hijito a los gritos para afuera, un vecino llamó a la policía. Cuando la policía llegó al lugar, entraron violentamente a la casa que ella les decía que no. Incluso, hasta ella resultó maltratada por la policía. Lo estaban ahorcando. Ella trató de que lo suelten y terminaron golpeándola a ella igual. Posteriormente se lo llevaron a la comisaría caminando a Ferrel. Está registrado por las cámaras que hay enfrente por estar el gimnasio Indio Nicolai. Se fue caminando a la comisaría“.
En ese mismo sentido, el querellante reveló una llamada telefónica recibida por la mujer durante la madrugada del sábado que, según su análisis, habría buscado justificar a posteriori el procedimiento de la fuerza: “Le llamó la atención a la señora esta, Pamela, que a las 2 de la mañana la llamaron por teléfono de la comisaría que vaya a hacer una denuncia de violencia intrafamiliar o violencia de género y ella dijo que no, porque no hubo violencia”.
Trevotich enfatizó además la falta de registros judiciales previos que incriminaran al hombre y expresó un firme rechazo ante las manifestaciones xenófobas vertidas en el entorno digital tras conocerse el episodio: “Ningún antecedente de ninguna de las dos parejas de que lo haya denunciado. Leí en Facebook, la gente hace comentarios sin ningún fundamento, muy despectivos respecto de la víctima diciendo ‘este boliviano no golpea más ninguna mujer‘, cuando en realidad nunca en su vida golpeó ninguna mujer. Evidentemente este muchacho resultó víctima él de la violencia”.
Sobre las medidas procesales concretadas en las últimas horas para impulsar la acusación contra los efectivos policiales que participaron de la detención, el letrado concluyó: “Ayer (por el martes) a última hora presentamos un escrito de querella. Quedamos juntarnos a las 10 de la mañana con familiares y algunos miembros de la comunidad boliviana”.
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