Un procedimiento policial de alto impacto se registró en Río Gallegos. A plena luz del día y en una zona de constante tránsito de familias y chicos, la rápida intervención de efectivos de la Policía de Santa Cruz permitió sacar de la calle un arma de fuego de grueso calibre lista para ser disparada. El episodio, que generó zozobra entre los vecinos que circulaban por el lugar, puso al descubierto la presencia de armamento pesado en la vía pública y desencadenó una minuciosa investigación judicial para determinar qué intenciones escondía el sospechoso.

Según pudo saber La Opinión Austral, el hecho se registró alrededor de las 14:00 horas en la intersección de las calles Goti y Brunatti, en el barrio Natividad de Jesús, a escasos metros del emblemático Parque de Dinosaurios Municipal. Por ese sector transitaban agentes encubiertos de la División de Investigaciones (DDI) Zona Sur, quienes se encontraban realizando tareas de campo y patrullaje preventivo.

El procedimiento a metros del Parque de Dinosaurios. FOTO: LEANDRO FRANCO/ LA OPINIÓN AUSTRAL

En medio de la recorrida, el ojo entrenado de los investigadores detectó una maniobra sospechosa: un hombre mayor de edad que caminaba a pie por la vereda realizó un movimiento brusco e instintivo para acomodarse un objeto pesado en la zona de la cintura.

Ante la presunción inequívoca de que pudiera tratarse de un arma de fuego, los efectivos no dudaron. Descendieron rápidamente del vehículo oficial, cercaron al individuo y procedieron a reducirlo sobre la cinta asfáltica en una maniobra táctica impecable que evitó cualquier margen de reacción o enfrentamiento. La sospecha inicial se confirmó de inmediato: entre sus prendas, el sujeto ocultaba una pistola calibre 9 milímetros.

Se trata de un arma totalmente operativa y cargada, apta para el disparo. Un dato clave para el futuro del expediente es que el armamento conservaba su numeración de fábrica visible, lo que permitirá a las autoridades rastrear en tiempo récord su origen legal y saber si pertenecía a alguna fuerza de seguridad o si registraba pedido de secuestro por robo.

El despliegue policial alteró por completo el ritmo de la zona. Minutos después de la aprehensión, peritos de la División Criminalística arribaron al lugar para llevar a cabo el protocolo de secuestro del arma, fijar fotográficamente la escena y resguardar las evidencias.

La cobertura en vivo de los medios locales, entre ellos el equipo de LU12 AM680, registró el paso a paso del procedimiento mientras los transeúntes observaban con asombro la escena. Por razones de jurisdicción y para garantizar la custodia del aprehendido, agentes de la Comisaría Tercera se hicieron cargo del traslado del hombre hacia la seccional, donde quedó en calidad de demorado a disposición de la Justicia.

El Comisario Luis Poblete hablando con La Opinión Austral. FOTO: LEANDRO FRANCO/ LA OPINIÓN AUSTRAL

En el lugar de los hechos, el comisario Luis Poblete, jefe de la División de Investigaciones Zona Sur, brindó detalles precisos sobre la labor realizada y mantuvo la cautela respecto al trasfondo del caso. Al respecto, el jefe policial confirmó que la persona demorada “no es conocida por la Policía” es decir que, en principio, no cuenta con antecedentes penales registrados en la fuerza ni es conocida en el ambiente policial local.

Asimismo, remarcó que se trata de un arma operativa calibre 9mm y explicó que es prematuro aventurar si el dispositivo secuestrado estuvo involucrado en algún hecho delictivo violento ocurrido en las últimas horas en Río Gallegos, aclarando que todo el material recolectado quedó bajo un riguroso proceso de estudio y peritaje balístico.

La causa quedó bajo la órbita del Juzgado de Instrucción N° 2 de Río Gallegos, cuya titular es la jueza Yamila Bórquez. Desde la magistratura se ordenaron las primeras medidas de prueba, incluyendo el peritaje técnico sobre la pistola, el cotejo de huellas dactilares y el entrecruzamiento de datos con el Registro Nacional de Armas (ANMAC). Mientras tanto, los investigadores no descartan ninguna hipótesis sobre las razones por las cuales el sujeto transitaba armado a metros de un espacio público frecuentado por familias.

Leé más notas de La Opinión Austral