Your browser doesn’t support HTML5 audio

A horas de la mañana de este miércoles 2 de septiembre comenzó la etapa de alegatos del juicio por el homicidio del empresario de Río Gallegos Nelson Ariel Romero. El mismo comenzó el viernes pasado, tiene como imputado a José Daniel Cabrera Gallardo y es presidido por la jueza María Alejandra Vila.

Durante los alegatos, los querellantes Gabriel Bertorello y Cristian Arel solicitaron al tribunal que condene a Cabrera a la pena de prisión perpetua.

Asimismo, el equipo de profesionales sostuvo que, a partir del análisis conjunto de las pruebas incorporadas al debate, Cabrera fue quien provocó la muerte de Romero mediante la utilización de un arma de fuego. Según la acusación, el hecho quedó registrado en las secuencias fílmicas exhibidas durante el juicio.

 

Nelson Ariel Romero tenía 56 años al momento de su muerte. FOTO: LA OPINIÓN AUSTRAL

Los representantes de la familia de la víctima también señalaron que, luego del homicidio, el imputado se habría apoderado de distintos bienes pertenecientes a Romero y habría realizado transferencias de dinero mediante Mercado Pago y con la tarjeta de crédito de la víctima.

En ese sentido, indicaron que Cabrera habría utilizado parte de ese dinero para adquirir un teléfono celular de alta gama, compra que —según plantearon— no habría podido afrontar con sus propios ingresos.

Como elementos de cargo, los querellantes mencionaron los informes policiales, las declaraciones testimoniales producidas durante el debate —incluidas aquellas realizadas de manera remota— y el hallazgo de la camioneta de Romero con rastros de sangre humana.

El tribunal conformado por Enrique Arenillas, María Alejandra Vila y Jorge Yance. FOTO: LEANDRO FRANCO/ LA OPINIÓN AUSTRAL

También destacaron los resultados de los peritajes realizados sobre prendas secuestradas en la vivienda de Cabrera y sobre una pistola calibre 9 milímetros. De acuerdo con la exposición, los análisis del laboratorio forense determinaron que el ADN hallado en las muestras de sangre correspondía a Romero.

La querella hizo referencia, además, al hallazgo del cuerpo sin vida del empresario y al informe médico elaborado por el doctor Echandi, cuya explicación fue incorporada al juicio junto con el análisis de los especialistas intervinientes.

Otro de los ejes de los alegatos fue el supuesto traslado y ocultamiento del cuerpo de Romero en el barrio Aires Argentinos. Para los querellantes, Cabrera habría cubierto el cadáver con tierra con el objetivo de evitar que fuera encontrado y procurar su impunidad.

Los cuerpos del expediente en el banquillo de los acusados. FOTO: LEANDRO FRANCO/ LA OPINIÓN AUSTRAL

La acusación sostuvo que esa conducta demostraría una conexión directa entre el homicidio y el robo. Según la querella, el crimen no solo habría permitido el apoderamiento de las pertenencias de Romero, sino también la realización de las transferencias de dinero y el robo de anillos y otros objetos personales.

Los abogados afirmaron que el imputado actuó con dolo directo. Para fundamentar esa postura, citaron el informe de integrantes del cuerpo de psicólogos del Tribunal Superior de Justicia.

La Policía científica trabajando en el lugar del hallazgo. FOTO: LA OPINIÓN AUSTRAL

De acuerdo con la interpretación expuesta en el juicio, los profesionales describieron a Cabrera como una persona consciente, racional, orientada en tiempo y espacio y con control sobre sus actos. La querella remarcó que no habría existido una amenaza externa ni una situación de humillación o presión que condicionara su comportamiento.

En cuanto a la calificación jurídica, los querellantes mantuvieron la acusación formulada durante la etapa de instrucción y en el requerimiento de elevación a juicio: homicidio calificado criminis causae, en calidad de autor, previsto en los artículos 45 y 80, inciso 7°, del Código Penal Argentino.

Leé más notas de La Opinión Austral