Your browser doesn’t support HTML5 audio
La Fiscalía Federal pidió ocho años de prisión para Marcos Herrero, el ex policía rionegrino acusado de plantar pruebas falsas en la investigación por la desaparición y muerte de Facundo Astudillo Castro en Bahía Blanca, durante la pandemia de 2020.
El fiscal Gabriel González Da Silva solicitó esta pena por considerar que Herrero manipuló la escena del crimen e inventó rastros con sus perros adiestrados, para desviar la investigación e incriminar falsamente a policías bonaerenses.
Cabe recordar que Marcos Herrero tuvo una conocida intervención en Río Gallegos, cuando llegó a mediados del 2021 y desvió la investigación por la búsqueda de Marcela López, una vecina que, hasta el día de hoy continúa desaparecida.


Por aquellos días, la “labor” de Herrero fue cuestionada por la jueza Valeria López Lestón y, finalmente al igual que en las causas de Mendoza (por Viviana Luna), de Santiago del Estero por el caso de “Marito” Salto y Buenos Aires por Facundo Astudillo, fue procesado por la Justicia de Santa Cruz por plantar pruebas falsas.
Herrero también había llegado en 2021 a Río Gallegos para “ayudar” a la familia de Marcela López, la mujer misteriosamente desaparecida en la capital santacruceña y de quien aún no se encuentran rastros. Al poco tiempo de llegar con “Yatel“, y luego de días de intensa búsqueda y rastrillajes, se produjo una de las apariciones que generaron revuelo: un maxilar humano en la chacra de José Luis Balado, expareja de la mujer desaparecida.
El lugar había sido previamente allanado, y además el hallazgo se dio en un contexto en el que, con la llegada de Herrero, también apareció una carta misteriosa en la casa de una de las hermanas de Marcela, que decía que el cadáver estaba enterrado en la chacra.
Sin embargo, luego de un análisis exhaustivo de La Opinión Austral realizado entre los meses de julio y octubre, se trazó un mapa de las apariciones de Herrero en distintos medios por su intervención en casos de conmoción pública. Y cómo luego de sus hallazgos, siempre infalibles, resolviendo las causas incluso de vieja data a partir cartas que lo explicaban todo o restos humanos, la Justicia no lograba comprobar nada con los cotejos de ADN.
Así fue como luego de “atar cabos” se descubrió, por ejemplo, que el maxilar que encontró en Santa Cruz coincidió con el cráneo “hallado” en Mendoza, utilizando ambos casos para plantar falsas pruebas.
El juicio contra Herrero entra ahora en su fase de deliberación y el fallo será anunciado el lunes 22 de abril, luego del feriado de Semana Santa
Leé más notas de La Opinión Austral
Compartir esta noticia
Dejanos tu comentario