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Un violento episodio de inseguridad sacudió en las últimas horas a la ciudad de Río Gallegos, luego de que un joven fuera víctima de un brutal asalto tras subir a un vehículo que simulaba ser un transporte solicitado a través de una aplicación. La víctima fue amenazada con un arma de fuego, obligada a transferir dinero y finalmente logró escapar arrojándose del auto en movimiento.
El hecho ocurrió el pasado jueves alrededor de las 18:00 horas en las inmediaciones de la avenida Néstor Kirchner. Según se pudo reconstruir, el joven había solicitado un viaje mediante una plataforma digital y aguardaba la llegada de un Peugeot negro, tal como indicaba la aplicación.
Sin embargo, antes de que apareciera el vehículo correcto, un Fiat Palio negro con vidrios polarizados y sin patente se detuvo frente a él. El conductor le hizo señas asegurando ser el viaje solicitado. En medio de la urgencia y la preocupación por regresar rápidamente al hospital donde se encontraba su hijo internado, el joven subió al rodado sin sospechar que estaba cayendo en una emboscada.
Una vez dentro del vehículo, la situación cambió de manera abrupta. En el interior se encontraban otros dos hombres que permanecían ocultos. Sin mediar demasiadas palabras, uno de ellos extrajo un arma de fuego y le apuntó directamente a la pierna mientras le exigía dinero.
El automóvil comenzó a circular mientras los delincuentes intimidaban a la víctima. Bajo amenazas constantes, lo obligaron a realizar dos transferencias bancarias por un total de 100.000 pesos hacia un alias que, según se investiga, podría pertenecer a terceros utilizados para canalizar el dinero.
A pesar de haber realizado las transferencias, los asaltantes continuaron presionándolo para que consiguiera más fondos. Durante esos minutos, el joven vivió una situación de extrema tensión dentro del vehículo, sin saber qué destino tendría el recorrido ni hasta dónde llegarían los delincuentes.
En un momento de descuido y aprovechando una oportunidad, la víctima tomó una decisión desesperada para salvar su vida: se arrojó del auto en movimiento en cercanías de la avenida Ricardo Balbín.
El joven logró escapar sin heridas graves, aunque perdió varias de sus pertenencias durante el episodio. Pero lo que más dolor generó en el hecho fue el contexto personal que rodeaba la situación.
Entre los objetos robados había dos paquetes de pañales, una mochila con ropa de bebé y una frazada infantil. Todos esos elementos estaban destinados a su hijo de apenas tres meses, quien permanece internado en el área de pediatría del hospital local.
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