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Cientos de vecinos utilizan diariamente las líneas de colectivo para trasladarse en Río Gallegos y en la última semana a través de las redes sociales se dieron a conocer situaciones preocupantes tanto en paradas de colectivos como durante los mismos viajes.

La Opinión Austral pudo saber que un niño que se encontraba en la parada del colectivo ubicada en la intersección de avenida Kirchner y Magallanes, en la vereda del Consejo Provincial de Educación, casi es interceptado por adultos que presentaron una actitud sospechosa.

El automóvil en el que se trasladaban los sujetos se detuvo en la parada y desde allí le ofrecieron figuritas y le pidieron que se acerque. Cuando la mamá del niño se acercó, ya que venía algunos pasos atrás, el rodado aceleró y se fue.

Por otro lado, al menos tres casos de un hombre con una actitud sospechosa en la línea E fueron dados a conocer a través de las redes sociales.

“Un hombre de aproximadamente 30-40 años, de una altura de aproximadamente 1,70-80, vestía con una campera celeste con blanco, traía puesto un pasamontañas, con una gorra. Y muchos anillos”, describió una mujer sobre lo que pudo observar cuando viajaba alrededor de las 18:30.

Sobre lo sucedido, relató: “Se acercó a mi con intención rara, dejo su asiento específicamente para sentarse a mi lado, siendo que había varios lugares vacíos, comenzó a hacerme preguntas sobre mi punto de destino y a mostrarme sus anillos. Al notar que observaba para todos lados con un comportamiento extraño, decidí cambiarme de asiento. No sé que intenciones tenía, pero me hizo sentir muy incómoda”.

La mujer señaló que contaba lo sucedido para advertir a otras personas. “Cuento esto para que estén alertas ya que vi una denuncia con las mismas características de este hombre. Agradezco al señor que vio la situación y me preguntó si estaba bien”.

Días previos, una situación de acoso a menores de edad, de 7 y 16 años se había difundido dando la misma descripción en cuanto al hombre involucrado.

Además, se sumó la palabra de otra vecina, quien comentó lo vivido por su hija de 20 años. “Tomó el colectivo en Errázuriz y me comentó que había un tipo sentado a mitad del colectivo con la misma descripción que dejaron anteriormente. Ella se sintió incómoda porque todo el tiempo la miraba, así que le envió un mensaje al papá para que la espere en la parada”, contó.

El hombre tuvo intenciones de bajarse en el mismo lugar que mi hija y otra chica, pero al final no lo hizo. Mi pareja estaba esperando que se baje para agarrarlo. Por favor tengan mucho cuidado y estén atentos”, pidió.

 

EN ESTA NOTA colectivos figuritas

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