La captura de Silvia Leonor Benítez, señalada como una de las principales acusadas en la causa por millonarias estafas vinculadas al edificio Sur 1 de Río Gallegos, abrió un nuevo capítulo judicial que ya no apunta solamente contra los imputados. Ahora, el foco también se posa sobre el accionar policial previo a la fuga de la mujer y su pareja, Nahuel Muntrion, quienes fueron detenidos en la provincia de La Pampa mientras abandonaban Santa Cruz sin autorización judicial.

El procedimiento se concretó durante la madrugada del domingo 10 de mayo, luego de un operativo articulado entre la División Cibercrimen de la Policía de Santa Cruz y fuerzas policiales de distintas provincias patagónicas. La detención fue ordenada por el juez Gerardo Giménez, quien interviene en la causa que investiga presuntas estafas millonarias que habrían afectado a numerosas familias de la capital santacruceña.

Sin embargo, detrás de la captura comenzó a tomar fuerza otro expediente paralelo: la investigación sobre cómo los acusados lograron salir de Río Gallegos sin que el juzgado fuera notificado a tiempo.

La Policía de La Pampa capturó a Silvia Benites y a su pareja huyendo de Río Gallegos.

De acuerdo a la información a la que tuvo acceso exclusivo La Opinión Austral, a través de fuentes judiciales consultadas se pudo saber que el fiscal de primera instancia, doctor José Antonio Chan, inició actuaciones para determinar posibles irregularidades en el procedimiento policial realizado el pasado 8 de mayo en el domicilio donde residía Benítez.

 

La sospecha que ahora intenta esclarecer la Justicia es delicada: efectivos policiales que intervinieron aquel día habrían omitido informar inmediatamente al magistrado interviniente sobre movimientos considerados sensibles dentro de una causa en plena investigación.

De acuerdo a las fuentes consultadas, la imputada dejó asentado en sede policial que pensaba ausentarse de la ciudad “sin fecha de regreso”. Ese dato, según analizan los investigadores, pudo haber sido determinante para que el juzgado tomara medidas urgentes que evitaran la salida de Benítez de la provincia. Pero esa comunicación nunca llegó en tiempo y forma al despacho judicial.

José Chan, fiscal.

La situación generó un fuerte malestar dentro de ámbitos judiciales y abrió interrogantes sobre posibles fallas de coordinación o incumplimientos en el procedimiento policial. En ese contexto, el fiscal Chan analiza actualmente las razones por las cuales no se habría dado intervención inmediata a la sede judicial pese a la gravedad del escenario. Mientras esa investigación avanza, la causa principal continúa sumando elementos.

La Policía de Santa Cruz confirmó oficialmente que Benítez y su pareja fueron localizados en Santa Rosa, La Pampa tras un trabajo coordinado con sus pares de la provincia de La Pampa, mientras circulaban a bordo de una Ford EcoSport gris. Según pudo saber La Opinión Austral, el vehículo pertenece a una mujer de apellido Sánchez.

La búsqueda de los sospechosos se había intensificado luego de que trascendiera públicamente que ambos habían abandonado Río Gallegos. Por orden judicial, la División Cibercrimen desplegó tareas de campo, tomó testimonios y trabajó sobre distintas pistas para reconstruir el recorrido de la pareja.

Inicialmente, la investigación apuntaba a localizar un Fiat Cronos mencionado en la causa. En paralelo, se solicitó colaboración a distintas fuerzas policiales de la Patagonia y se realizaron verificaciones sobre posibles domicilios de familiares en las provincias de Buenos Aires y Corrientes. La hipótesis de una fuga comenzó a tomar fuerza durante las horas previas a la detención, especialmente después de que se viralizaran publicaciones en redes sociales realizadas por presuntos damnificados.

El juez Gerardo Giménez, hablando con La Opinión Austral. FOTO: LEANDRO FRANCO/ LA OPINIÓN AUSTRAL

En esos posteos se advertía que Benítez estaba cargando bolsas y pertenencias en un vehículo estacionado sobre calle 9 de Julio al 85, en el acceso al edificio de la Galería Sur 1. Las imágenes y mensajes comenzaron a circular rápidamente entre vecinos y víctimas de las presuntas maniobras fraudulentas.

Además, trascendieron supuestas conversaciones de WhatsApp en las que la acusada buscaba contratar un transporte para realizar una mudanza de larga distancia, presuntamente con destino a Corrientes.El contenido de esos mensajes coincidió con las versiones que indicaban que la pareja ya se encontraba fuera de Santa Cruz.