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Un estremecedor hecho de violencia ocurrió en el barrio Bicentenario de Río Gallegos. El episodio, que tuvo lugar el pasado viernes 20 de marzo, dejó como saldo a un hombre gravemente herido, una mujer detenida y una bebé involucrada judicializada.

De acuerdo a la información a la que tuvo acceso La Opinión Austral, a través de fuentes policiales y judiciales consultadas, todo se desencadenó a partir de un llamado que alertó sobre disturbios en una vivienda ubicada en un sector de asentamientos del mencionado barrio. Al arribar al lugar, efectivos policiales se encontraron con una escena cargada de tensión. La mujer, identificada como M.M., de 22 años, relató haber protagonizado un altercado con su pareja, A.Q., de 27, que derivó en un forcejeo durante el cual se rompió el vidrio de una puerta y ambos resultaron lesionados.

Sin embargo, con el correr de las horas y el avance de las actuaciones, el cuadro se tornó aún más grave. El hombre presentaba lesiones visibles en el rostro y una herida punzocortante debajo del pecho. Fue trasladado de urgencia al Hospital Regional, donde se le practicaron estudios que confirmaron la perforación de un pulmón, una lesión de extrema gravedad que requirió sutura y seguimiento médico intensivo.

En paralelo, una denuncia de la madre de la acusada encendió otra alarma: durante el forcejeo, la bebé de la pareja -de apenas un mes y medio de vida- habría resultado lesionada. De inmediato se solicitó asistencia médica urgente y la menor fue trasladada al centro de salud para una evaluación exhaustiva por parte de especialistas.

La investigación avanzó con la intervención de la Secretaría Penal de turno, que ordenó un allanamiento en la vivienda donde ocurrieron los hechos. En el lugar se secuestraron varios cuchillos y un teléfono celular, elementos que ahora forman parte de la causa y serán clave para reconstruir lo sucedido.

Según trascendió en fuentes vinculadas a la investigación, el episodio habría sido aún más violento de lo inicialmente reportado. Se indicó que la mujer habría atacado a su pareja con un arma blanca, lo habría rociado con aceite y lo amenazó de muerte, en un contexto que será materia de análisis judicial para determinar responsabilidades, calificaciones legales y eventuales agravantes. A esta teoría del caso se le suma la de la joven quien aseguró haberse defendido del ataque de su agresor.

La acusada fue aprehendida esa misma jornada y trasladada a la Comisaría Séptima. Sin embargo, la falta de espacios adecuados para la detención de mujeres en esa dependencia generó cuestionamientos por parte de distintas organizaciones y hasta de la Defensoría General, que impulsaron la presentación de un habeas corpus. Cabe recordar que en la provincia de Santa Cruz, solo existen dos unidades de detención para mujeres: el Anexo 3 en Río Gallegos y la Comisaría Cuarta de Caleta Olivia que no contarían con espacio físico para recibir a una interna nueva.

La situación fue analizada en una audiencia realizada en la jornada del martes, luego de casi 100 horas de la detención de la joven, en el Juzgado de Instrucción N° 2, a cargo de la jueza Yamila Borquez, quien resolvió otorgar a la imputada el beneficio de la prisión domiciliaria mientras avanza la instrucción de la causa. Además, se dispuso una restricción de acercamiento respecto de la bebé, al menos hasta tanto se elaboren los informes correspondientes que permitan evaluar el contexto familiar y las condiciones de resguardo de la menor.

En ese sentido, intervino la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF) del Municipio de Río Gallegos, que junto a la abuela materna de la menor coordina las medidas necesarias para garantizar su cuidado y alimentación, teniendo en cuenta que se trata de una lactante.

Otro dato que surgió en el marco de la investigación es que no existirían denuncias previas formales por violencia de género entre la pareja, aunque sí se habría registrado una exposición anterior por parte del hombre, lo que también será considerado en el análisis integral del caso.

Mientras tanto, el estado de salud de A.Q. continúa siendo monitoreado, a la espera de su evolución tras la grave lesión sufrida. La causa, caratulada como lesiones graves y daños, podría tener nuevas derivaciones a medida que se profundicen las pericias y se incorporen testimonios.

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