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La búsqueda de los dos niños desaparecidos en el río Palermo Aike continúa con un amplio despliegue de personal, equipamiento y tecnología. Los hermanos cayeron al agua el domingo 25 de octubre, en el sector de la Toma, y desde entonces se desarrollan tareas ininterrumpidas para dar con su paradero.
Este martes por la tarde, el ministro de Seguridad de Santa Cruz, Pedro Prodromos, se presentó en la zona para evaluar el estado del operativo y coordinar, junto a su equipo de trabajo, las acciones previstas para continuar con los rastrillajes.
En ese contexto, el funcionario destacó el compromiso del Gobierno provincial y la asistencia brindada a los familiares desde el momento en que se conoció el hecho. “El gobernador puso todo a disposición de la familia para encontrar a los niños”, sostuvo.
Prodromos remarcó que en el operativo intervienen distintas áreas del Estado provincial y fuerzas nacionales, con el objetivo de cubrir la mayor superficie posible y profundizar la búsqueda en los sectores de mayor complejidad.
“Desde el domingo se encuentran trabajando no solo las áreas del Ministerio de Seguridad, sino que se sumaron Gendarmería, Prefectura, Salud y Desarrollo Social”, detalló el ministro.
Además, explicó que se incorporaron voluntarios con recursos tecnológicos para colaborar en el relevamiento del terreno. “Se sumaron a los rastrillajes voluntarios con siete drones, quienes están relevando la zona, y se incorporaron cámaras que permiten trabajar debajo del agua”, precisó.
Búsqueda subacuática en pozones de hasta siete metros
Actualmente, más de 120 personas participan de las tareas en Palermo Aike. El operativo cuenta con personal especializado y equipamiento destinado a inspeccionar tanto las márgenes del río como los sectores subacuáticos donde las condiciones dificultan el trabajo.
Uno de los puntos centrales de la búsqueda son los pozones, donde intervienen buzos tácticos de Bomberos. Se trata de sectores que alcanzan los siete metros de profundidad y requieren procedimientos específicos para inspeccionar el fondo y las áreas de difícil acceso.
“Tenemos pozones de siete metros y, más allá de la labor en esos puntos, se está tratando de hacer una especie de visera sobre la superficie del agua”, explicó Prodromos al describir las maniobras que llevan adelante los equipos especializados.
El ministro señaló que las tareas requieren tiempo, precisión y una planificación cuidadosa debido a las condiciones del río y a las limitaciones que implica el trabajo subacuático. Por ese motivo, se organizan relevos para garantizar la continuidad del operativo sin exponer innecesariamente al personal.
“Es un trabajo que requiere de mucha paciencia”, expresó. En ese sentido, confirmó que se incorporaron buzos provenientes de distintos puntos de la provincia para colaborar con las tareas y permitir el recambio de quienes trabajan bajo el agua, ya que no pueden permanecer sumergidos de manera prolongada.
La incorporación de estos especialistas busca sostener el ritmo de los rastrillajes y reforzar las tareas en los sectores considerados prioritarios, mientras los equipos continúan utilizando los recursos técnicos disponibles.
Asistencia a la familia y pedido de prudencia a la comunidad
En paralelo al despliegue de búsqueda, los familiares de los niños reciben contención y acompañamiento de organismos provinciales. Según informó Prodromos, personal del Ministerio de Salud y Ambiente trabaja en la asistencia, junto con un equipo de psicólogos. También cuentan con el apoyo de Gendarmería.
El acompañamiento forma parte de la intervención integral que se puso en marcha desde el domingo, en coordinación con las distintas áreas que participan del operativo.
Por otra parte, el titular de la cartera de Seguridad pidió comprensión a los vecinos ante la complejidad de las tareas y los tiempos que demanda cada procedimiento. El funcionario insistió en que los equipos trabajan con compromiso y precisión, aunque los rastrillajes subacuáticos requieren especial cuidado.
Finalmente, llamó a la comunidad a actuar con prudencia y prestar atención a las medidas de prevención para evitar nuevos episodios de estas características.
Mientras continúa el operativo en Palermo Aike, los equipos de rescate mantienen las tareas en el río con el objetivo de encontrar a los dos niños desaparecidos.
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