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El asesinato de un estudiante en la Escuela Normal Mariano Moreno de San Cristóbal, en la provincia de Santa Fe, no solo conmocionó a la comunidad educativa local, sino que reabrió una discusión profunda a nivel nacional: la violencia entre pares dentro de las escuelas. El caso, que dejó además a otros dos alumnos heridos, tuvo repercusiones inmediatas en distintos puntos del país, incluida la ciudad de Río Gallegos, donde especialistas advierten sobre una problemática que, aunque muchas veces silenciada, está presente.
El hecho, ocurrido en la jornada del lunes, marcó un antes y un después. Un alumno ingresó con un arma al establecimiento educativo y asesinó a un compañero, en un episodio de violencia extrema que sacudió a la opinión pública y encendió alarmas sobre situaciones que, en muchos casos, se gestan puertas adentro de las aulas.
A miles de kilómetros, en Santa Cruz, la preocupación no tardó en instalarse. En Río Gallegos, la repercusión fue inmediata y el tema se metió de lleno en la agenda local. En ese contexto, el subcomisario Mario Ávila, integrante del área de Cibercrimen de la Policía provincial, abordó la problemática en una entrevista radial y dejó definiciones que invitan a una reflexión más amplia.
“Hoy la división Cibercrimen está abordando mucho la temática de lo que respecta a todos los delitos cibernéticos, pero en este caso siempre estamos abordando la temática de bullying en los establecimientos escolares”, explicó, dando cuenta de que el fenómeno no es ajeno a la realidad santacruceña.
Sin embargo, uno de los principales obstáculos para dimensionar el problema es la falta de denuncias formales. “Nosotros la verdad no tenemos una estadística respecto a las denuncias de cyber bullying en virtud que no se realizan ese tipo de trámites”, admitió Ávila, dejando en evidencia un subregistro que impide conocer la magnitud real del acoso escolar.
Pese a ello, la existencia del problema no está en discusión. “En la provincia, lamentablemente sí sufren los alumnos bullying, el acoso escolar sistemático que existe entre compañeros”, sostuvo. Y agregó: “Acá no estamos dispersos a la temática de bullying, pero sí que existe a lo que es nivel local y en el interior igual”.
El marco legal, en tanto, presenta limitaciones. Según explicó el subcomisario, “si un alumno o un menor está sufriendo bullying, lo ideal sería que sea noticiado a lo que son los directivos escolares y ellos de inmediato van a aplicar el protocolo. Los directivos tienen que actuar e informar de inmediato al Consejo de Educación”. No obstante, aclaró que “hoy en día el bullying no está establecido y no está tipificado en el Código Penal, pero sí pueden llegar a informar de lo que está sucediendo y nosotros iniciaríamos un informe e informaríamos a Educación”.
Redes sociales
La situación cambia cuando el acoso se traslada al ámbito digital. “Cuando el tema es el entorno digital, quizá en vez de convertirse en bullying, se convierte en ciber bullying y el acoso constante. Ahí sí intervenimos”, explicó. Y precisó: “Al ya noticiarse que en el entorno digital es ya sea verbal, psicológico o de intimidar y dañar a los alumnos, nosotros intervenimos e iniciamos el trámite judicial”.
Más allá de lo normativo, Ávila puso el foco en el origen del problema, que excede el ámbito escolar. “Nosotros entendemos que el bullying comienza desde la casa, desde la familia, y después toma directamente esta temática en lo que son los establecimientos escolares”, afirmó, señalando una responsabilidad compartida entre distintos actores sociales.
También advirtió sobre las señales de alerta que pueden presentar las víctimas. “Si llegara a sufrir un menor bullying, comienza a aislarse de los hermanos, de los primos, los padres, tíos”, indicó. Y añadió: “Después comienza con ansiedad, depresión, baja su autoestima. Eso serían algunos de los síntomas a los que hay que prestar atención”.
En ese sentido, la prevención aparece como una herramienta clave. “Desde que yo me hice cargo de la división, hemos tenido ciertas capacitaciones y también muchísimas charlas en los diferentes tipos de establecimiento escolar”, destacó. Según detalló, “brindamos diferentes tipos de charlas, de cursos respecto a toda la temática de bullying, ciber bullying, ciberacoso y grooming”.
La propuesta, incluso, está abierta a toda la comunidad educativa. “Cualquier colegio que quiera tener esta orientación, simplemente enviando una nota a la división ya los habilita para que nosotros podamos asistir”, explicó. Y subrayó la importancia de comenzar desde edades tempranas: “Recomendamos charlas desde jardín a primario y los primeros años de secundaria, que realmente hoy en día es un flagelo lo que es la captación de grooming”.
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