Your browser doesn’t support HTML5 audio
La investigación por uno de los episodios de violencia más impactantes registrados en Río Gallegos durante 2025 dio un paso decisivo. El Juzgado de Instrucción N.º 2 concluyó la etapa investigativa y resolvió elevar a juicio la causa que tiene como principal imputado a G. Córdoba, acusado del delito de homicidio en grado de tentativa por el ataque con arma blanca que dejó a un joven gravemente herido en las inmediaciones del Complejo Cultural.
Con esta resolución, el expediente abandona la instancia de instrucción y pasará a manos de la Cámara Oral, que será la encargada de fijar la fecha del debate público donde se analizarán las pruebas reunidas durante la investigación y se determinará si el acusado es penalmente responsable del hecho que se le atribuye.
De ser condenado por el delito imputado, Córdoba enfrenta una pena que puede alcanzar los quince años de prisión, conforme a las previsiones del Código Penal para el homicidio en grado de tentativa.
La decisión judicial marca un punto de inflexión en una causa que desde el primer momento generó una profunda conmoción en la capital santacruceña por la extrema violencia desplegada durante la agresión y por las dramáticas consecuencias que sufrió la víctima.
El episodio ocurrió durante la madrugada del 9 de octubre de 2025, alrededor de las dos de la mañana, cuando un grupo de jóvenes se encontraba reunido en la plaza ubicada junto al Complejo Cultural de Río Gallegos.
Según surge de la investigación desarrollada durante la etapa de instrucción, el encuentro derivó en una discusión que fue escalando rápidamente hasta transformarse en una pelea de gran violencia.
De acuerdo con los testimonios incorporados al expediente, G. Córdoba habría llegado al lugar y, tras un intercambio de palabras con otros presentes, se produjo un enfrentamiento físico entre varios jóvenes.
Siempre conforme a la acusación fiscal, en medio del forcejeo el imputado habría extraído un cuchillo y atacado a otro joven, identificado por sus iniciales J.A., provocándole una profunda herida en el cuello y otra lesión detrás de una de sus orejas.
La agresión generó momentos de extrema tensión. El joven cayó gravemente herido y fue trasladado de urgencia al Hospital Regional de Río Gallegos.
Las primeras asistencias médicas confirmaron la gravedad del cuadro. La víctima ingresó al centro asistencial con el arma blanca aún incrustada en la zona del cuello, una situación que obligó a los profesionales a intervenir de inmediato para preservar su vida.
Tras una cirugía de urgencia, los médicos lograron estabilizar al paciente. Debido a la complejidad de las lesiones, durante un tiempo no pudo prestar declaración ante las autoridades judiciales, circunstancia que también formó parte de la investigación. Sin embargo, la violencia no terminó con el traslado al hospital.
Mientras algunos de los involucrados recibían atención médica por distintas lesiones sufridas durante la pelea, se registró un nuevo episodio dentro del propio Hospital Regional.
Según consta en las actuaciones, dos jóvenes comenzaron a agredir físicamente a un tercero utilizando golpes de puño y un objeto contundente, situación que obligó a intervenir rápidamente al personal sanitario, un camillero y efectivos policiales que se encontraban en el lugar.
Como consecuencia de ese incidente, uno de los presuntos agresores logró escapar, mientras que el restante fue demorado por la Policía para evitar que la situación continuara escalando.
Horas después del ataque ocurrido en el Complejo Cultural, G. Córdoba se presentó voluntariamente en la Comisaría Primera de Río Gallegos.
Desde ese momento quedó detenido a disposición de la Justicia y posteriormente fue procesado con prisión preventiva por el delito de homicidio en grado de tentativa, resolución dictada por la jueza de Instrucción Yamila Bórquez.
Durante los meses posteriores, la investigación avanzó mediante la incorporación de declaraciones testimoniales, informes médicos, pericias y demás elementos probatorios destinados a reconstruir la secuencia de los hechos y determinar las responsabilidades penales.
Concluida esa etapa, fuentes judiciales consultadas por La Opinión Austral confirmaron que el expediente fue elevado a juicio, por considerar reunidos los elementos suficientes para que el caso sea debatido en un proceso oral y público.
Ahora será la Cámara Oral la que deba fijar la fecha del juicio, instancia en la que declararán testigos, se expondrán las pruebas reunidas durante la investigación y las partes presentarán sus argumentos antes de que el tribunal dicte sentencia.
Leé más notas de La Opinión Austral
Compartir esta noticia