Tras más de diez años de espera, se hizo realidad un proyecto muy esperado en Río Gallegos: el Municipio firmó el contrato para el traslado del vaciadero. El mismo fue oficializado el martes en el Teatro Municipal “Héctor Marinero” y tiene como fin la puesta en funcionamiento del relleno sanitario ubicado en el lote 113, a unos 25 kilómetros de la ciudad capital a partir del 1 de agosto.
Finalizado el acto donde se concretó esta decisión, un móvil de La Opinión Austral dialogó con el secretario de Legal y Técnica, Gonzalo Chute, quien destacó que “no cambiamos un basural para hacer otro a cielo abierto, sino que estamos haciendo un relleno sanitario organizado por celdas y espacios específicos para que no tengamos un nuevo pasivo ambiental grave”.

El nuevo sitio será gestionado por la empresa Nueva Santa Cruz, de acuerdo al Estudio de Impacto Ambiental aprobado por la Secretaría de Ambiente de la provincia.
“En Río Gallegos se generan unas 120 toneladas de residuos diarios y nosotros vamos a cubrir hasta 90. Con ese canon que pagamos, Nueva Santa Cruz tiene que hacer todas las obras preliminares y necesarias para que el 1 de agosto empiece a operar el lote 113. También, tiene que hacerse cargo de todo lo que es el mantenimiento, el traslado de la basura y la disposición final”, detalló Chute.

Es decir, que el Municipio pagará por menos residuos de los que en realidad se levantan de la calle cada mes. La diferencia estará entonces en la cantidad que se reciclará porque generará menos contaminación y la empresa privada tendrá una diferencia económica comercializando por la reutilización.
Chute, remarcó que además de realizar un relleno sanitario, la empresa dará continuidad a la administración y gestión de la planta de separación de residuos. “Lo que es recolección sigue igual, tres veces por día se va a llevar esa basura directamente al lote 113 para su disposición final. Se procesa y recicla, lo que da más vida útil al nuevo vaciadero y saca un pasivo ambiental”, dijo.
Cambia la realidad ambiental
En el marco de la oficialización del contrato para el traslado del vaciadero, Gonzalo Chute hizo hincapié en el beneficio ambiental de este proyecto: “Estamos muy contentos”.
“Es algo que cambia la realidad ambiental. Este nuevo sitio de disposición final de residuos es un relleno sanitario que va a funcionar de acorde a lo que nos indicó la Secretaría de Ambiente de la Provincia, con las más modernas prácticas ambientales. No vamos a generar un nuevo pasivo ambiental, es un trabajo serio y a conciencia”, dijo.
También destacó que “no hay soluciones mágicas. Creemos que la solución es concientizar a la población y por eso venimos trabajando con instituciones públicas, instituciones privadas, asociaciones civiles, escuelas, con un montón de organizaciones que nos permite crear esta conciencia en la ciudadanía” sobre el manejo responsable de los residuos domiciliarios.
Sin moscas y sin plagas: en cuánto tiempo se quedará saneado el basural a cielo abierto de Río Gallegos
“La problemática histórica de las plagas o las moscas va a dejar de ocurrir al disponer la basura en otro lugar bien gestionado. Es un cambio en la calidad de vida de todos”, agregó.
Consultado sobre el estado del actual vaciadero a cielo abierto, afirmó que “tenemos un trabajo de aproximadamente diez años” para sanearlo. “No es algo inmediato por el metano que se genera por debajo de la tierra o la cláusula de los pasivos ambientales, pero es una tarea que iniciamos y se va a profundizar al no tener más disposición final ahí”, concluyó.
Recolección de chatarra y reciclaje en Río Gallegos
A su vez, en el acto realizado en el Teatro Municipal “Héctor Marinero”, Leonardo Artieda, socio de la concesionaria Nueva Santa Cruz, hizo un recorrido sobre las diversas medidas que se llevaron a cabo para menguar los efectos de la basura en Río Gallegos. Además de realizar el relleno sanitario del lote 113, indicó que esta empresa también ha combatido los minibasurales y la chatarra de la ciudad capital.
“En febrero del 2021 empezamos a trabajar con el aérea de saneamiento y el Ejército. De esa limpieza, se recolectaron 1 millón 389 mil kilos de chatarra que había en desuso hace años. Después lo juntamos en el vaciadero, vino una prensa itinerante y pudimos compactarla para hacer hierros para la construcción”, comentó al respecto.
Igualmente, indicó que en junio de ese mismo año se dio comienzo al programa de Recolección Diferenciada de Residuos que continúa a día de hoy. “Cada vez va mejorando e incluye a los grandes generados de basura como supermercados y frigoríficos. Entonces, atacamos lo seco que no entro al basural”, dijo.
A propósito, brindó detalles sobre el proceso de reciclaje que gestiona la empresa Nueva Santa Cruz: “La basura sigue teniendo una vida cuando la dejamos en el canasto”.
“La agarra el recolector y después los chicos de la planta para separarla y prensarla”, comentó. De acuerdo a Artigas, gracias a esta recolección diferenciada, que consiste en separar los residuos húmedos de los secos para que los recicladores puedan identificar aquellos elementos susceptibles de ser reutilizados, valorizados o reciclados, “las botellas se vuelven a hacer botellas, el papel se vuelve a hacer papel, tanto de segunda como blanco, y con los cartones se hacen cajas”.
Cómo funciona la recolección de residuos diferenciada en Río Gallegos
- Martes y viernes: se deben sacar las bolsas de residuos secos y limpios (cartón, papel, vidrio, aluminio, plástico, tela, etc.)
- Lunes, miércoles, jueves y sábados: se deben sacar las bolsas de residuos húmedos (restos de comida, frutas y verduras, colillas de cigarrillo, pañales, etc.)
Cómo clasificar los residuos
- Residuos Secos: aquellos que normalmente están constituidos por cartón, papel, latas de conservas, aluminio, vidrio, plásticos en casi todas sus variedades; entre otros. Son materiales que poseen todas las cualidades para proceder a su recuperación de manera simple evitando su disposición final. Esto es reciclar.
- Residuos Húmedos: son aquellos desechos orgánicos que son susceptibles de descomposición acelerada tales como yerba, cáscaras, restos de comida, hojas, etc. La mayoría de los orgánicos pueden ser transformados mediante la técnica del compostaje en domicilios particulares o en puntos comunitarios de disposición. En esta categoría demás, se han incluido residuos que, si bien son inorgánicos pueden ser asimilables a residuos húmedos por su nivel de contaminación con otras sustancias o elementos; por ejemplo: papel y cartón afectados con materiales peligrosos, latas de pintura o con contenido de solventes, residuos domiciliarios sanitarios, etc.
Se recomienda separar los residuos en tachos diferentes y en cualquier tipo de bolsa de basura, es decir, no hace falta comprar bolsas de diferentes colores
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