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La salida de Intercargo de los aeropuertos de Río Gallegos (Santa Cruz) y Comodoro Rivadavia (Chubut) se concretó este lunes 28 de septiembre y dejó a 18 trabajadores desvinculados de la empresa estatal. En la capital santacruceña, además, quedó personal durante un período de transición para retirar equipamiento y atender situaciones particulares.

El dato fue confirmado a La Opinión Austral por Marcelo Cazzulo, secretario gremial adjunto de la Unión del Personal Superior y Profesional de Empresas Aerocomerciales (UPSA), quien explicó que en Río Gallegos permanece durante algunos días un encargado y un mecánico que trabaja en el desarme de los equipos que serán trasladados. También continúa un trabajador que atraviesa un problema médico y que, según explicó, no puede ser desvinculado en las mismas condiciones.

El cierre de las dos escalas había sido anunciado en agosto y originalmente estaba previsto para el 1° de octubre. En ese momento, La Opinión Austral informó que la medida alcanzaría a 18 familias: ocho trabajadores de Río Gallegos y diez de Comodoro Rivadavia.

Quién se hará cargo de la rampa

Con Intercargo fuera de ambas terminales, el principal interrogante pasa ahora por la continuidad de los servicios de rampa, fundamentales para la atención de las aeronaves.

La situación de Intercargo ya venía alertando a los trabajadores de esa empresa en Río Gallegos y Comodoro Rivadavia desde el mes de agosto. Este 28 de septiembre se terminó de resolver con la salida de la empresa.

Cazzulo señaló que, por el momento, Aerolíneas Argentinas comenzó a asumir parte de esas tareas mediante su propia rampa. Sin embargo, remarcó que la empresa de bandera no cuenta necesariamente con los equipos ni con la experiencia específica para atender a todas las aeronaves que operan en estas escalas. “Por ahora se va a hacer cargo Aerolíneas Argentinas con su rampa”, explicó el dirigente gremial.

Como ejemplo, mencionó los vuelos vinculados con la Fuerza Aérea y la Base Marambio. Según relató, durante el fin de semana se adelantaron operaciones debido a la necesidad de conocer previamente el tipo de aeronaves y los procedimientos requeridos para su atención.

El escenario también alcanza a vuelos de otras compañías. Cazzulo mencionó, por ejemplo, los vuelos de Andes que trasladan estudiantes secundarios y sostuvo que Aerolíneas Argentinas debería asumir su atención. También señaló que el avión de la Gobernación de Santa Cruz tuvo que ser retirado del hangar y quedar en plataforma debido a que el equipamiento disponible no permite a Aerolíneas Argentinas moverlo de la misma manera.

La situación adquiere especial relevancia porque esa aeronave es utilizada también para vuelos sanitarios.

El servicio

La salida de Intercargo implica el retiro de una estructura que prestaba distintos servicios de asistencia en tierra. De acuerdo con Cazzulo, la empresa realizaba tareas de señalero, carga y descarga, asistencia, provisión de aire acondicionado, baños, traslado de pasajeros y operaciones de pushback, además de otros servicios necesarios para poner en condiciones una aeronave.

“Intercargo daba el servicio completo a las empresas que nos pedían el servicio“, explicó.

Por eso, el cambio no se limita al movimiento de equipaje. La prestación incluye equipamiento y personal especializado que intervienen en distintas etapas de la operación de un avión una vez que llega a plataforma.

La empresa estatal fue una de las que ingresaron en el esquema de privatización del gobierno nacional.

El cierre de las bases se produce después del proceso impulsado por el Gobierno nacional para privatizar Intercargo, que finalmente quedó desierto. El retiro de la empresa de Río Gallegos y Comodoro había sido planteado en ese marco como una reorganización de recursos.

En agosto, La Opinión Austral ya había advertido sobre el impacto que tendría la medida en la Patagonia y sobre el interrogante respecto de quién asumiría las tareas una vez que Intercargo abandonara ambas terminales.

La situación se produjo además en un contexto de apertura del servicio de rampa a otros operadores. La salida de Intercargo de las escalas patagónicas deja, sin embargo, el desafío de garantizar la prestación allí donde no se había consolidado un reemplazo con capacidad para asumir de inmediato todas las tareas.

En ese sentido, medios de la región señalaron que Aerolíneas Argentinas aparece como alternativa transitoria en Comodoro Rivadavia, mientras también se mencionó el posible ingreso de nuevos prestadores.

18 familias afectadas

En el plano laboral, Cazzulo explicó que los trabajadores atravesaron distintas alternativas para concretar su desvinculación. Según relató, algunos aceptaron acuerdos equivalentes al 50% y otros alcanzaron arreglos de partes de entre el 65% y el 75%.

El aeropuerto de Comodoro Rivadavia pierde 10 trabajadores de la empresa Intercargo.

El dirigente aclaró que no quería afirmar cifras sobre las que no tuviera plena certeza, pero confirmó que los trabajadores de ambas escalas quedaron fuera de la empresa. “Se quedaron entre las 2 escalas, 18 familias desocupadas“, resumió.

En publicaciones previas, La Opinión Australya había consignado que el cierre alcanzaba a ocho trabajadores de Río Gallegos y diez de Comodoro Rivadavia. También había informado que Intercargo brindaba servicios como señalización para el ingreso de las aeronaves a plataforma, colocación de calzas y conos, carga y descarga de equipaje y asistencia eléctrica en tierra.

Consultado por el papel de los gobiernos de Santa Cruz y Chubut frente al cierre de las bases, Cazzulo sostuvo que esperaba una mayor intervención de ambas administraciones. “Yo pensé que íbamos a tener una fuerza especial por cada provincia y nos citaron, una charla y nada más. Ahí quedó todo“, señaló.

 

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