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La política santacruceña comenzó a transitar, de manera cada vez más evidente, el camino hacia las elecciones de 2027. A casi un año de los comicios provinciales (¿se realizarán en octubre?), los principales espacios ya exhiben movimientos que permiten comenzar a delinear un escenario de competencia entre diferentes sectores: el oficialismo encabezado por el gobernador Claudio Vidal; el peronismo que ahora conduce Pablo Grasso; La Libertad Avanza, que tiene en Jairo Guzmán a su principal referente; la UCR que tiene como representante a Roxana Reyes, y hasta los intendentes de la zona centro-norte, como Daniel Gardonio, Juan Pirri Martínez y Antonio Carambia que vendrían trabajando de manera conjunta.

El calendario todavía no está completamente definido. La Cámara de Diputados continúa trabajando en un nuevo Código Electoral que deberá establecer las reglas de juego para las próximas elecciones. La comisión extraordinaria de Asuntos Constitucionales avanzó a fines de agosto sobre un texto unificado que reúne distintos proyectos, pero quedaron pendientes definiciones sobre cuestiones centrales, entre ellas el alcance de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). También se incorporó al debate la posibilidad de establecer Ficha Limpia y la utilización de la boleta única de papel.

¿Arman espacio propio?. De izquierda a derecha: Juan “Pirri” Martínez, Daniel Gardonio y Antonio Carambia.

La discusión no es menor: si finalmente Santa Cruz incorpora PASO y se mantiene un esquema de primarias para 2027, desde septiembre de este año faltarían menos de 365 días para esa instancia electoral (las PASO serían en agosto). Es decir, aunque todavía no existe una convocatoria formal ni está cerrado el sistema, los tiempos políticos ya comenzaron a correr.

Vidal: gestión, confrontación y búsqueda de la reelección

El gobernador Claudio Vidal aparece como uno de los protagonistas centrales del escenario que comienza a configurarse. El 4 de septiembre, durante la entrega de una cancha de césped sintético en Puerto San Julián, el mandatario volvió a contrastar su gestión con los gobiernos anteriores y afirmó que durante su mandato se duplicará la cantidad de canchas construidas en 34 años de kirchnerismo.

Claudio Vidal el día que asumió la gobernación. Intentará recuperar el voto de 2023.

Días después, el 8 de septiembre, Vidal volvió a poner el foco en la actividad productiva durante la puesta en marcha de un equipo perforador de CGC en la zona norte. Allí defendió las medidas adoptadas por su administración para favorecer las inversiones petroleras y destacó que el regreso de la perforación significa “más trabajo, producción y oportunidades“.

La definición política más fuerte de Vidal, sin embargo, ya había sido expresada semanas atrás, cuando confirmó que buscará la reelección y volvió a colocar al kirchnerismo como su principal adversario discursivo. En este escenario, el oficialismo provincial tendrá una tarea central: recuperar parte del voto que obtuvo en 2023, particularmente en la zona norte, donde el resultado de las legislativas de 2025 mostró un cambio significativo del mapa político.

Parece ayer. La tapa de 2023.

En aquella elección, La Libertad Avanza y Unión por la Patria se alternaron el primer y segundo lugar en departamentos y localidades importantes, y el espacio de Vidal quedó relegado al tercer puesto en varias de esas jurisdicciones. En Caleta Olivia, Las Heras y Puerto Deseado, por ejemplo, LLA se impuso y Por Santa Cruz quedó tercero. Mientras que en Río Gallegos, Por Santa Cruz quedó cuarto, detrás de la UCR.

Ese antecedente constituye uno de los principales desafíos electorales para Vidal de cara a 2027.

La confirmación de Vidal.

Grasso y Belloni: la unidad como primera señal del peronismo

El otro movimiento central se produjo dentro del peronismo. Pablo Grasso asumió el 5 de septiembre la presidencia del Partido Justicialista de Santa Cruz, luego de un proceso interno que terminó con una lista de unidad. Javier Belloni había sido inicialmente uno de los dirigentes que pretendían disputar la conducción partidaria, pero finalmente retiró su candidatura y acompañó el proceso que terminó llevando a Grasso a la conducción provincial.

La señal política excede la interna partidaria. Grasso y Belloni ya habían mostrado públicamente su intención de trabajar juntos rumbo a 2027. El 27 de agosto ambos intendentes aparecieron juntos bajo la consigna “Rumbo al 2027” y el jefe comunal de Río Gallegos confirmó que existe un armado político conjunto.

Grasso, además, viene insistiendo en la necesidad de construir un espacio amplio. El 18 de agosto había planteado que el peronismo debía ampliar su espectro y que “no importa de dónde venga, sino adónde vamos juntos“, dijo.

La llegada de Grasso a la conducción del PJ y el acercamiento con Belloni abren una discusión que será determinante: si el peronismo pretende recuperar la gobernación ¿Deberá evitar una competencia interna entre sus principales dirigentes en unas PASO? Una de las claves de 2027 podría ser que Grasso y Belloni no compitan por separado por la gobernación. Pero ¿quién se baja? ¿O van a internas y el que pierde acompaña? Aún muchas preguntas por responder.

No menor es que aun quedan temas importantes por resolver. En principio, aparece un tercer actor que en la elección de 2025 se posicionó ante una eventual candidatura que no estaba en los planes de nadie: el cura Juan Carlos Molina, un cercano a Cristina Fernández de Kirchner.

¿El tapado? El cura Juan Carlos Molina podría ser una alternativa electoral para la gobernación en el PJ.

En segunda instancia, porque en la asunción de Grasso en el PJ provincial hubo grandes ausencias. Incluso, también sorprendió que referentes kirchneristas no hayan ingresado al recinto del acto y se mantuvieron afuera con los militantes, casi mirando con recelo el escenario montado para la ocasión.

Semanas atrás, el intendente de Río Gallegos había mantenido reuniones con altos dirigentes del kirchnerismo a quienes, según cuentan, les prometió ir por la unidad. Sin embargo, algunos ya dicen que no cumplió. ¿Qué pasó? Sentó en la primera fila del acto a Victoria Tolosa Paz, hoy adherente al bonaerense Axel Kircillof y ferviente enemiga de Máximo y Cristina. “¿Grasso quiere hacer peronismo sin tobillera?”, se escuchó decir entre la gente que concurrió al acto.

Por eso tampoco sorprendió la ausencia del cura Molina. “Yo, con Cristina, siempre“, dice el cura a todo aquel que quiera escucharlo. Pero ese no sería el único dato del faltazo del cura al acto. Es que, según pudo saber La Opinión Austral, en una recorrida que realizó por la zona norte, dicen que se habría sentido “apretado” por militantes que dijeron adherir al intendente capitalino. Mucho por limar aún en el PJ.

Peralta reapareció en el centro de la escena

Daniel Peralta (derecha) apareció en el radar político. Al lado, Eloy Echazú.

La asunción de las nuevas autoridades del PJ también tuvo otro protagonista inesperado: Daniel Peralta.

El diputado provincial y exgobernador realizó un discurso fuertemente crítico del Gobierno provincial durante el acto partidario del 5 de septiembre. Sus expresiones generaron rápidamente respuestas desde el oficialismo.

El 6 de septiembre, el secretario coordinador de Trabajo de Zona Norte, Sebastián Santillán, salió públicamente a cuestionarlo y sostuvo que Peralta no resiste un archivo“, mientras que el exfuncionario Rodrigo Suárez también respondió a sus declaraciones.

El propio Vidal recogió el guante el 8 de septiembre y protagonizó uno de los cruces políticos más fuertes de las últimas semanas. El gobernador acusó a Peralta de formar parte del “fracaso político de los últimos 30 años” y sostuvo que su enojo con la actual administración estaba vinculado con decisiones sobre cargos en la Justicia y en YPF.

La aparición de Peralta en el debate tiene además una lectura interna. Su discurso volvió a poner sobre la mesa las diferencias existentes dentro del peronismo respecto al pasado reciente y a la relación con el kirchnerismo.

El factor nacional que atraviesa al PJ

En ese punto aparece una discusión que puede resultar determinante para el peronismo santacruceño: qué posición tomará Santa Cruz frente a la interna nacional del peronismo. La disputa entre el gobernador bonaerense Axel Kicillof y el kirchnerismo también puede tener impacto en la construcción provincial.

Como decíamos más arriba, la asunción de Grasso al frente del PJ santacruceño tuvo, en ese sentido, una presencia política significativa: la diputada nacional bonaerense Victoria Tolosa Paz viajó a Río Gallegos y participó del acto.

En declaraciones a La Opinión Austral, Tolosa Paz reivindicó la necesidad de construir unidad dentro del peronismo y llamó a reorganizar el espacio de cara a 2027. La presencia de una dirigente bonaerense identificada con un sector que participa de la discusión interna del peronismo nacional agrega otro elemento a la construcción santacruceña.

Por eso, el peronismo provincial tendrá dos discusiones simultáneas: cómo construir una candidatura competitiva frente a Vidal y La Libertad Avanza y, al mismo tiempo, qué identidad política asumirá frente a la disputa nacional entre el kirchnerismo y el sector de Kicillof. Es decir, deberá decidir de qué lado se posiciona.

Guzmán: LLA quiere disputar la gobernación

La Libertad Avanza también comenzó a despejar algunas incógnitas. Jairo Guzmán ratificó en una entrevista con La Opinión Austral que quiere ser gobernador de Santa Cruz y descartó cualquier acuerdo electoral con Claudio Vidal o Pablo Grasso.

Mi límite es Claudio Vidal y Pablo Grasso“, sostuvo el diputado nacional el 20 de agosto a La Opinión Austral. Guzmán no se presenta como un dirigente que pretenda acompañar a otro espacio, sino como quien busca encabezar una alternativa propia.

El interrogante ahora será si La Libertad Avanza llegará finalmente con candidato propio a la elección provincial y bajo qué esquema electoral.

El resultado de 2025 le da argumentos al espacio libertario: obtuvo el segundo lugar provincial, a escasa distancia del peronismo, y fue la fuerza más votada en varios distritos provinciales.

Para Vidal, ese crecimiento constituye una amenaza directa. Para el peronismo, también. Sin embargo, no es menor que hay sectores dentro de La Libertad Avanza a nivel nacional que pretenden un acuerdo político con algunos gobernadores, resignando sus propios candidatos ¿será el caso de Santa Cruz? ¿Se impondrán los “puros” por sobre las alianzas? Otra de las tantas preguntas pendientes de acá a 2027.

Carambia y el posicionamiento nacional

El senador José María Carambia representa otro de los movimientos a observar dentro del espacio que acompañaba al gobernador.

En las últimas semanas, su posicionamiento tuvo especial visibilidad en el Senado nacional. El 9 de septiembre confirmó junto a Natalia Gadano su respaldo al proyecto de Ficha Limpia y reclamó que la Cámara alta sesione para tratarlo.

Aunque se trata de una discusión nacional, el posicionamiento tiene lectura provincial: Carambia continúa alineado con un espacio que ahora busca diferenciarse tanto del oficialismo de Vidal como del kirchnerismo.

La pregunta de fondo será si ese espacio llegará a 2027 integrado detrás de algún espacio político como en 2023, o si las diferencias entre los distintos sectores que confluyen dentro del oficialismo provincial y con la oposición terminarán abriendo caminos electorales separados.

D’Amico y la UCR: PASO, candidatura propia y rechazo al kirchnerismo

Desde el radicalismo, Daniela D’Amico comenzó a mostrar con mayor claridad sus propias aspiraciones. El 28 de agosto, en diálogo con LU12 AM680, la presidenta del Concejo Deliberante de Río Gallegos confirmó que trabaja para ser candidata a intendenta de la capital provincial y respaldó la realización de las PASO.

También planteó que las alianzas deberán ser definidas por los organismos partidarios correspondientes (28 de agosto – La Opinión Austral). Su posicionamiento combina dos elementos: una construcción radical propia en Río Gallegos y una postura abiertamente contraria al regreso del peronismo al Gobierno provincial.

En los primeros días de septiembre, D’Amico volvió a quedar en el centro de la discusión política local por sus cuestionamientos a la situación financiera del Concejo Deliberante y por el enfrentamiento con el Ejecutivo municipal.

El 31 de agosto aseguró que el Municipio adeudaba alrededor de  $80 millones a proveedores y reveló la existencia de un plazo fijo municipal de $ 2.700 millones.

El 3 de septiembre, además, respondió al denominado “Chocogate“, luego de los cuestionamientos del concejal Martín Chávez por una compra de huevos de Pascua.

Por su parte, Roxana Reyes también se posicionó contra el Gobierno provincial. El 1 de septiembre cuestionó la designación de Fernando Españón en la estructura del Ejecutivo y respaldó la resolución del Concejo Deliberante de Río Gallegos que expresó su rechazo. También viene cuestionando duramente a la empresa estatal Santa Cruz Puede SAU.

La UCR se ve con posibilidades.

La UCR, de esta manera, todavía tiene pendiente resolver si competirá con una propuesta propia o si participará de un frente más amplio. Ese debate será especialmente importante si finalmente se habilitan las PASO. Otros datos a tener en cuenta será el de los roles que tendrán el dirigente Leonardo Roquel y hasta el vicegobernador Fabián Leguizamón, que -por el momento- no parece estar dentro de la UCR.

Belloni, entre El Calafate y la construcción provincial

En el caso de Javier Belloni, el dato político más relevante de estas dos semanas no fue una nueva candidatura, sino su ubicación dentro del nuevo esquema del PJ.

El intendente de El Calafate resignó su pretensión de conducir el partido a nivel provincial y terminó acompañando la lista de unidad encabezada por Grasso. Posteriormente, ambos dirigentes mostraron públicamente que trabajan juntos de cara a 2027.

Belloni conserva, además, un peso territorial importante en el departamento Lago Argentino, donde el peronismo tuvo en 2025 uno de sus mejores desempeños electorales.

En los últimos días, el jefe comunal también quedó involucrado en una disputa institucional con el Gobierno provincial alrededor del Hospital SAMIC, luego de que representantes de la Provincia le solicitaran que vuelva a designar un representante municipal en el Consejo de Administración.

Varios espacios y una misma estrategia: polarizar

Con los movimientos registrados hasta ahora, el escenario empieza a presentar una lógica de varios sectores, un rompecabezas que tendrá que empezar a armarse con el paso de los meses.

El oficialismo de Claudio Vidal, que buscará defender la Gobernación y recuperar terreno, particularmente en el norte provincial.

El peronismo, con Pablo Grasso al frente del PJ y Javier Belloni incorporado a una construcción conjunta, que necesita mantener la unidad para evitar que una división interna favorezca al oficialismo o la LLA.

La Libertad Avanza, con Jairo Guzmán como principal referencia y con el antecedente de haber quedado segunda en las legislativas de 2025.

Guzmán va por la gobernación.

Sectores que tienen, en principio, un objetivo parecido: polarizar con uno de los otros dos para dejar al tercero rezagado.

Para Vidal, el adversario ideal podría ser el peronismo, recuperando la lógica de confrontación con el kirchnerismo que utilizó buena parte de su discurso político.

Para el peronismo, la discusión será evitar que el voto opositor se divida entre su candidatura y una opción libertaria y mantener el piso histórico que, en un escenario electoral fragmentado, podría darle una buena cosecha de votos.

Para La Libertad Avanza, en cambio, la estrategia parece orientarse a disputar directamente el voto contra el kirchnerismo (peronismo) y presentarse como la única alternativa capaz de desplazar al oficialismo provincial.

En esa disputa, el tercero, es decir, quien no pueda polarizar, puede transformarse en el principal perjudicado.

Por ahora, sin lugar evidente para un “outsider”

A diferencia de otros procesos electorales, el escenario actual no muestra con claridad la aparición de un dirigente por fuera de estas estructuras con capacidad inmediata para romper la lógica de los tres principales espacios.

No parece, al menos por ahora, una elección destinada a la aparición de un “outsider“.

Los nombres que comienzan a instalarse pertenecen a estructuras políticas ya conocidas: Vidal desde el oficialismo, Grasso y Belloni desde el peronismo y Guzmán desde La Libertad Avanza. La UCR, por su parte, conserva capacidad territorial y electoral, pero todavía debe definir si buscará una candidatura propia o participará de una alianza.

Las elecciones, a la vuelta de la esquina

La discusión sobre el nuevo Código Electoral será determinante para ordenar ese tablero.

La comisión extraordinaria de Asuntos Constitucionales todavía trabaja sobre el texto y, según informó La Opinión Austral, existen acuerdos sobre algunos puntos -como la boleta única de papel y la incorporación de Ficha Limpia-, pero continúan las discusiones sobre el alcance de las PASO.

El dato político que atraviesa toda esta discusión es el tiempo. Santa Cruz está a casi un año de las elecciones provinciales. Y si finalmente el nuevo Código Electoral establece Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias para agosto de 2027, la provincia ya estaría a menos de un año de esa primera instancia electoral.

Por eso, aunque todavía no haya candidaturas oficializadas ni calendario electoral definitivo, la carrera política ya comenzó.

El peronismo tendrá que demostrar que la unidad alcanzada en el PJ puede trasladarse a una fórmula electoral competitiva. Vidal deberá recuperar el terreno perdido en 2025, especialmente en la zona norte. Y La Libertad Avanza deberá resolver si llega con una candidatura propia encabezada por Guzmán y si consigue ampliar su base electoral más allá del voto que obtuvo en las legislativas.

Mientras tanto, la UCR deberá definir si juega sola, si construye una alianza o si intenta convertirse en el actor que incline la balanza.

La elección de 2027 todavía está lejos en el calendario, pero las estrategias ya empezaron a definirse. Y todo indica que una de las claves será quién consigue polarizar con quién, quién logra quedarse con el voto opositor y, fundamentalmente, quién consigue evitar que los otros dos sectores se repartan el electorado.

En ese escenario, la unidad del peronismo, la recuperación electoral de Vidal y el crecimiento de La Libertad Avanza aparecen como las tres variables que, por ahora, pueden explicar buena parte de la futura disputa por la gobernación de Santa Cruz.

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