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La muerte de Alejandro “Chuky” Silva provocó numerosas muestras de pesar entre sus compañeros, familiares y allegados. El marinero trabajaba a bordo del buque Cabo Vírgenes, de la empresa Red Chamber Argentina, cuando sufrió el accidente durante una maniobra de pesca en aguas del Atlántico Sur.

Entre los mensajes de despedida se destacó una carta dirigida al marinero que perdió la vida mientras trabajaba en alta mar. Con palabras cargadas de emoción, el texto puso en valor los riesgos que enfrentan los trabajadores marítimos y el esfuerzo que realizan para sostener a sus familias.

La carta empieza con la siguiente línea: “Carta al marinero del Cabo Vírgenes”.

“No moriste en una guerra, pero moriste en tu puesto, luchando por el pan, por tu familia, por tu patria. Y eso también es un sacrificio inmenso”, expresa uno de los fragmentos más conmovedores.

El mensaje también reconoció las largas jornadas, las noches en alta mar y las dificultades que forman parte del trabajo de los marineros. Además, incluyó una oración para pedir consuelo para sus seres queridos.

“Que Dios y la Virgen Stella Maris te reciban con los brazos abiertos. Que la luz del faro de Cabo Vírgenes te guíe hacia un puerto de paz, donde no haya tormentas ni maniobras peligrosas”,
señala el escrito.

La despedida concluye con una frase que resume el sentimiento de quienes se sintieron conmovidos por su muerte: “Buen viento y buena mar, querido marinero. Descansá en paz. Desde tierra firme, un argentino que no te conoció, pero que te llora como a un hermano”.

En el posteo, la esposa de Alejandro, Patricia Jara comentó “Mi querido y amado Chuky. Mi todo. Gracias por estas palabras tan sinceras”.

Por otro lado, la hija del marinero, Maia Silva, añadió “Las mejores palabras para mi papá, gracias por tanto amor como el supo darle hasta a quienes no conocía”.

Cómo fue el accidente

El accidente ocurrió el martes 13 de octubre, mientras el buque pesquero realizaba tareas de captura de merluza común, a unas 180 millas de la costa, según la información difundida inicialmente sobre el operativo.

Silva quedó aprisionado por un portón del aparejo de pesca durante una maniobra. En un primer momento permaneció consciente, aunque presentaba fuertes dolores y vómitos.
Ante la emergencia, el capitán informó lo sucedido a la estación costera L3A Comodoro Rivadavia. A partir de esa comunicación, se estableció una consulta médica por radio para evaluar el estado del tripulante y orientar las primeras medidas de asistencia.

Con el correr de los minutos, su cuadro se agravó. El marinero perdió el conocimiento y, aunque inicialmente presentaba signos vitales, su estado motivó la activación de un operativo de aeroevacuación por parte de la Prefectura Naval Argentina.

Un helicóptero Dauphin PA-43, con una médica a bordo, despegó para asistir al trabajador, mientras que un avión PA-25 también participó del despliegue. Sin embargo, durante el trayecto, el capitán informó que ya no conseguía detectar el pulso del marinero.

La médica autorizó el uso del desfibrilador externo automático disponible en el buque y se continuaron las maniobras de reanimación cardiopulmonar. Pese a los esfuerzos de la tripulación y las indicaciones médicas, no fue posible recuperar los signos vitales.
Finalmente, se confirmó el fallecimiento de Silva y la aeroevacuación quedó sin efecto.

El regreso del buque y la investigación judicial

Tras confirmarse la muerte del marinero, se autorizó al buque a modificar su rumbo hacia Puerto Madryn, su puerto de asiento. El mismo había zarpado el 4 de octubre.

El hecho fue puesto en conocimiento de la auxiliar fiscal federal Romina Mariana Cerezo, con asiento en Caleta Olivia. Una vez que la embarcación arribara a puerto, estaba previsto que personal de Prefectura tomara declaraciones testimoniales para reconstruir las circunstancias del accidente.

La investigación deberá establecer cómo se produjo el aprisionamiento durante la maniobra y determinar las causas del fallecimiento.

Otro marinero había muerto en el mismo buque

La tragedia volvió a conmocionar a la comunidad pesquera, ya que menos de tres meses antes otro trabajador había fallecido mientras se desempeñaba en la misma embarcación.
El 23 de julio de 2026, Eduardo Morales, de 50 años y oriundo de Sierra Grande, murió tras caer al mar mientras trabajaba a bordo del Cabo Vírgenes. Su cuerpo fue recuperado durante el operativo de búsqueda.

Los mensajes de despedida para Alejandro Silva

En las redes sociales, compañeros y allegados también expresaron su dolor por la muerte de Silva y acompañaron a su familia en este difícil momento.

“Lamentamos profundamente tu partida, Alejandro “Chuky” Silva”, expresaron en una publicación que destacó el cariño hacia el marinero y la tristeza por su fallecimiento.

Otros mensajes reflejaron el impacto de la noticia entre quienes compartieron jornadas laborales con él. “La flota está de luto, sos y fuiste buen compañero”, escribió una persona, mientras otra recordó el tiempo que trabajaron juntos y manifestó su conmoción.

Por su parte, su madre, Matilde Zorita, lo despidió con un mensaje en Facebook que reflejó el profundo dolor por la pérdida de su hijo.

“Mi hijo amado, el mejor, gran compañero. No encuentro explicación ni consuelo. Volveremos a unirnos en la eternidad”, escribió junto a una fotografía con Alejandro.

EN ESTA NOTA Buque pesquero tragedia

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