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Un trabajador de la pesca falleció este martes 13 de octubre luego de quedar aprisionado por un portón del aparejo durante las operaciones de pesca del buque Cabo Vírgenes, que navegaba en aguas del Atlántico Sur. Pese a los primeros auxilios, las maniobras de reanimación y el operativo de aeroevacuación desplegado por la Prefectura Naval Argentina, el marinero murió antes de que el helicóptero pudiera llegar a la embarcación.

El accidente ocurrió mientras el pesquero, de bandera argentina, se encontraba a unas 180 millas de la costa. Tras confirmarse el fallecimiento, se autorizó al capitán a modificar el rumbo hacia Puerto Madryn, puerto de asiento del buque, donde está previsto que arribe durante la madrugada del jueves 15 de octubre.

Operativo de emergencia en alta mar

El marinero argentino, identificado como Alejandro Silva, de 53 años, sufrió el accidente cuando un portón del aparejo de pesca lo aprisionó durante una maniobra. En un primer momento permaneció consciente, aunque presentaba fuertes dolores y vómitos.

Según detalló PESCARE, el capitán informó lo sucedido a la estación costera L3A Comodoro Rivadavia. A partir de esa comunicación, se estableció una consulta médica por radio para evaluar el estado del trabajador y orientar las primeras medidas de asistencia.

Con el correr de los minutos, el cuadro clínico se agravó. El capitán comunicó que el marinero había perdido el conocimiento, aunque todavía presentaba signos vitales, con una presión arterial de 90/60 y un pulso de 140 latidos por minuto. Ante esta evolución, el personal médico recomendó iniciar de inmediato el protocolo de aeroevacuación.

La Prefectura Naval Argentina activó el equipo especializado para organizar el operativo. Como parte del despliegue, se contempló el traslado de combustible al aeropuerto de Puerto Deseado para brindar apoyo logístico a la misión aérea.

Tras confirmarse la muerte del marinero, el pesquero Cabo Vírgenes recibió autorización para modificar su rumbo y regresar a Puerto Madryn, su puerto de asiento.

Luego de una interconsulta médica, se confirmó la necesidad de evacuar al tripulante. La operación fue autorizada y se indicó al capitán que continuara navegando hacia Puerto Deseado para facilitar el encuentro con la aeronave. En ese momento, las condiciones hidrometeorológicas informadas eran favorables.

El helicóptero Dauphin PA-43 despegó con una médica a bordo, mientras que el avión PA-25 de la misma fuerza también participó del operativo. Sin embargo, cuando la aeronave se encontraba en camino hacia el pesquero, el capitán informó que ya no conseguía detectar el pulso del marinero.

Ante la emergencia, consultó sobre el uso del desfibrilador externo automático (DEA) disponible a bordo. La médica que viajaba en el helicóptero autorizó su utilización y se continuaron las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP).

Pese a los esfuerzos de la tripulación y las indicaciones médicas, no fue posible recuperar los signos vitales. El capitán comunicó finalmente el fallecimiento del trabajador, por lo que la aeroevacuación quedó sin efecto.

De acuerdo con la información disponible, el helicóptero no contaba con autonomía suficiente para completar el rescate en las condiciones previstas. Tras conocerse el desenlace, el PA-43 regresó al aeropuerto de Comodoro Rivadavia, mientras que el avión PA-25 emprendió el retorno hacia Trelew.

El pesquero regresa a Puerto Madryn y la Justicia deberá investigar el accidente

El Cabo Vírgenes había zarpado de Puerto Madryn el 4 de octubre para realizar tareas de pesca de merluza común. El buque de matrícula 024, es operado por Red Chamber Argentina S.A., en carácter de locataria y armadora.

Durante sus últimas operaciones de pesca, el pesquero se encontraba en las proximidades de los 46°15′ de latitud sur y 61°53′ de longitud oeste, una posición situada a unas 200 millas náuticas al nordeste de Puerto Deseado, según los datos recabados sobre su derrotero.

Tras confirmarse la muerte del marinero, se autorizó el cambio de rumbo hacia Puerto Madryn. El arribo está previsto para el jueves 15 de octubre a las 04:00, de acuerdo con la información inicial del operativo.

Lo ocurrido fue puesto en conocimiento de la auxiliar fiscal federal Romina Mariana Cerezo, con asiento en Caleta Olivia, a la espera de las directivas correspondientes. Una vez que el buque llegue a puerto, personal de Prefectura tomará declaraciones testimoniales para reconstruir las circunstancias del accidente.

Las pericias y las medidas que disponga la Justicia deberán establecer cómo se produjo el aprisionamiento durante la maniobra y determinar las causas del fallecimiento.

El hecho vuelve a conmocionar a la comunidad pesquera, que conoce los riesgos que enfrentan los trabajadores durante las operaciones en alta mar. El 23 de julio de 2026, Eduardo Morales, de 50 años y oriundo de Sierra Grande, murió tras caer al mar mientras trabajaba en el mismo pesquero. Su cuerpo fue recuperado durante el operativo de búsqueda.

El dolor de su madre: “Volveremos a unirnos en la eternidad”

En medio del dolor por la muerte del marinero, su mamá, Matilde Zorita, lo despidió con un emotivo mensaje publicado en su cuenta de Facebook, donde compartió una fotografía junto a su hijo y expresó la tristeza por su inesperada partida.

“Mi hijo amado, el mejor, gran compañero. No encuentro explicación ni consuelo. Volveremos a unirnos en la eternidad”, escribió, en palabras que reflejan el profundo dolor de una madre ante la pérdida de su hijo.

EN ESTA NOTA Buque pesquero tragedia

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