Your browser doesn’t support HTML5 audio
En el marco del séptimo aniversario del femicidio de la ginecóloga obstetra y docente de la carrera de Enfermería de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral (UNPA), Zulma Malvar, este sábado se presentó el adelanto del libro “Los que quedamos: relatos de un femicidio sin resolver” de autoría de la licenciada en Comunicación Social, Noel Miranda.
Miranda fue convocada por Alejandro Jodar, el hijo mayor de Zulma, y Carlos Bottino, amigo de él, para llevar adelante la elaboración del libro que también será presentado en la Feria del Libro de Puerto San Julián, a realizarse en agosto, y en la 32° Feria Provincial del Libro, en septiembre en la capital santacruceña.
“Cuando ocurre el femicidio de Zulma, yo integraba Ola de Mujeres, en aquél momento la primera organización civil feminista de San Julián, y acompañamos el pedido de justicia desde el primer momento. Todos esos años dimos todo lo que estaba a nuestro alcance, toda nuestra energía la pusimos para acompañar a la familia de Zulma y a ese sector de la comunidad que reclamaba y sigue reclamando justicia por Zulma”, recordó Miranda, en comunicación con Radio LU12 AM680, sobre el hecho ocurrido el 18 de julio de 2019.
La presentación, que tuvo entrada libre y gratuita, se realizó este sábado en Delicias Café del Hotel Bahía en Puerto San Julián.
En la oportunidad, Guadalupe Torres, quien también integró la Ola de Mujeres, Carlos Bottino, Alejandro Jodar y Noel Miranda estuvieron a cargo de las lecturas.
“Compartimos tres capítulos de los seis que componen el libro, escuchar esos relatos con una escucha consciente, en silencio, realmente fue conmovedor porque permitimos que nos atraviese este mensaje, que nos llegue esta experiencia y esa voz”, reflexionó.
“El femicidio lo que nos deja es un desafío, en este caso mucho más, porque es aprender a convivir con algo no resuelto, con una herida social que quedó, que a siete años del crimen, no se resolvió“, subrayó.
“Hay frustración porque todo lo que Alejandro ha intentado hacer en este tiempo y no ha avanzado, hay muchas pruebas que él solicitó y que no se realizaron. Además, es trabajador del Poder Judicial, pero en este momento está cesanteado de sus tareas, no conoce bien los motivos. Él tuvo causas judiciales por haber hecho pintadas pidiendo justicia por su mamá, realmente se siente hostigado, perseguido. La justicia debería, no sólo resolver el caso, sino acompañar, empatizar, no existe esa empatía y esa gente que eran compañeros de trabajo, que había vivido cosas con él, entonces hay una sensación de desasosiego completa”, expuso.
En el último capítulo del libro, el entrevistado es “Yuyo” García, el padre de Micaela García. “Para mí era importante que se entendiera que el caso de Zulma no es un caso aislado y que reflexionemos como comunidad, en que si esto vuelve a ocurrir, nadie nos garantiza hoy en San Julián que no se cometan las mismas negligencias que se cometieron en el caso de Zulma. Más allá de los relatos conmovedores, lo emocional, que tiene un peso, una impronta muy fuerte en el libro, que también haya de alguna manera una invitación al lector a mirar de acá a futuro, ¿qué hacemos con esto que pasó? ¿cómo hacemos para hacer valer la vida de las mujeres? Y en este caso de Zulma”, sostuvo.