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A poco más de un año de su fallecimiento, las cenizas del veterano de guerra Fernando Alturria ya descansan en las Islas Malvinas. Parte de sus restos fue trasladada hasta el cementerio de Darwin por el veterano Ramón Robles y depositada en la tumba de José Honorio Ortega, el único santacruceño caído en combate durante la guerra de 1982.

Alturria falleció el 26 de julio de 2025, a los 63 años, en Río Gallegos. Durante la guerra había combatido en la zona de Darwin y Pradera del Ganso, donde participó de los enfrentamientos del 27 al 29 de mayo, en los que murió Ortega. Años después se radicó en la capital de Santa Cruz y fue presidente de la Asociación Centro de Veteranos de Guerra “Soldado José Honorio Ortega”.

Fernando Alturria, veterano de la Guerra de Malvinas y expresidente del Centro de Veteranos de Guerra “Soldado José Honorio Ortega” de Río Gallegos.

En diálogo con LU12 AM680, Silvina Alturria, una de sus hijas, contó que su padre había dejado expresamente su voluntad de que sus cenizas fueran llevadas al archipiélago del Atlántico Sur y a la cancha de Racing.

Fernando Alturria en la cancha de Racing.

“Desde siempre nosotros supimos que lo que mi papá quería era estar en la cancha de Racing, que era su pasión, y en las Malvinas. Incluso tenía un escrito oficial del Ejército en el que dejaba expresado que quería estar en las islas”, relató.

Una parte de las cenizas ya había sido trasladada a Buenos Aires en febrero. Allí, el hermano de Fernando se encargó de cumplir el otro deseo: esparcirlas en el estadio de “La Academia“, club que ambos compartían como pasión.

Amir -hijo de Silvina-, Nahuel, Carolina, Ignacio -hijo de Yanina-, Silvina y su hija Aimée, Emmanuel y Yanina en La Opinión Austral. FOTO:LEANDRO FRANCO / LA OPINIÓN AUSTRAL

“Era el momento y la persona indicada”

El homenaje en Malvinas se concretó días atrás, luego de que la familia coincidiera con Ramón Robles durante el aniversario del Centro de Veteranos de Río Gallegos. Robles, quien había trabajado durante años junto a Alturria en la Confederación Nacional de Veteranos de Guerra, aceptó llevarlas hasta las islas.

“Eran muy amigos (…) Cuando lo vimos a Ramón con mi hermana pensamos que era el momento y la persona indicada”, explicó Silvina. La familia, además, atravesaba dificultades económicas que hacían difícil concretar el viaje por sus propios medios.

Un homenaje junto a José Honorio Ortega

La decisión de depositar las cenizas en la tumba de Ortega tuvo también un significado especial para la familia. Antes de que Robles partiera hacia las islas, Silvina se comunicó con Sonia Cárcamo, madre del soldado santacruceño, para pedirle su autorización. “Mi papá era un hijo para Sonia. Ella aceptó y estuvo feliz de que se pudiera hacer”, contó.

El momento quedó registrado en un video durante la visita al cementerio de Darwin. Para la familia, cumplir con ese último pedido tuvo una fuerte carga emocional. “Fue muy conmovedor. Estaban muy emocionados y muy felices de poder haber cumplido esta misión”, expresó Silvina.

Silvina, otra de las hijas de Fernando Alturria, habló con La Opinión Austral. FOTO: LEANDRO FRANCO/ LA OPINIÓN AUSTRAL

“Dejó en cada uno de los corazones un pedacito de Malvinas”

Fernando Alturria había regresado a las Islas Malvinas en tres oportunidades, en 2011, 2015 y 2025. Su vínculo con la causa también continuó después de la guerra a través de su trabajo en la organización de veteranos y de distintas actividades destinadas a mantener viva la memoria y la reivindicación de la soberanía argentina.

Murió en su gloria, malvinizando, haciendo todo lo que le gustaba. Dejó en cada uno de los corazones un pedacito de Malvinas y muchísimas enseñanzas”, sostuvo su hija.

El recuerdo de Alturria y la bandera de la Selección

Durante la entrevista con LU12 AM680, también destacó la repercusión que tuvo el gesto de la Selección Argentina al exhibir una bandera con la leyenda “Las Malvinas son argentinas”. Consideró que aquella imagen permitió que el reclamo de soberanía llegara a personas que desconocían la disputa.

Tapa del Diario La Opinión Austral del sábado 19 de septiembre de 2026, Río Gallegos, Santa Cruz, Argentina.

“Me hubiera encantado que estuviera mi papá para vivir ese momento, porque se hubiera vuelto loco. Eso removió muchísimo en muchos países, porque no todos saben que tenemos nuestro reclamo de soberanía sobre las Malvinas”, señaló.

A modo de cierre, la hija del veterano hizo hincapié en que este episodio tuvo impacto entre los jóvenes. “Mucha gente se empezó a interesar y los jóvenes se motivaron muchísimo más con el tema de la malvinización”, reflexionó.

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