La limpieza de la casa suele ser una tarea postergada y un tanto tediosa. De todos los ambientes, la cocina es la más difícil de asear. Por más que se trate de mantener el orden en el día a día, es inevitable que con el paso del tiempo y las sucesivas comidas, la grasa y suciedad se acumulen.

Realizar una limpieza profunda no la actividad favorita de nadie, sin embargo, la higiene es fundamental para cuidar la salud, manipular alimentos y llevar a cabo tus recetas sin imprevistos. Tener una cocina brillante no es una tarea imposible, sólo hace falta seguir algunos consejos prácticos y tener los elementos apropiados.

En primer lugar se deben vaciar cajones y alacenas antes de empezar con el trabajo. Con la ayuda de unos guantes de goma, utilizar un aerosol desinfectante y un paño de microfibra para limpiar el interior y los estantes. Para el frente de las alacenas, lo más efectivo es pasar un trapo mojado con agua tibia y jabón. Si las puertas son de madera, lo mejor será usar un producto específico para no dañarlas.

Después de guardar todo en su lugar, rociar con un limpiador de superficies la mesada y los azulejos, y pasar un trapo húmedo hasta remover toda la suciedad.

El horno y la heladera

El ranking de los electrodomésticos más difíciles de limpiar lo encabeza el horno. Para que la suciedad se despeje, lo mejor es meter las parrillas en agua tibia con jabón durante varias horas y después frotarlas con una esponja abrasiva. Para remover la suciedad del interior se puede utilizar jugo de limón que funciona como un potente desengrasante, antibacteriano y antiséptico útil para eliminar los microorganismos que se acumulan. Verter el jugo de 3 limones en una cacerola e introducir en el horno durante 30 minutos a 250 grados. Luego, retirar y limpiar las paredes con un trapo húmedo.

Para higienizar la heladera el primer paso es desconectarla. Luego, retirar los estantes y divisiones plásticas o de vidrio, y limpiarlas utilizando vinagre que eliminará los gérmenes. Con un trapo humedecido en agua y vinagre, asear las paredes, pliegues y bordes. Por último, y con ayuda de un desengrasante, higienizar el exterior de la heladera.

Utensilios

Mantener los elementos para cocinar en buenas condiciones no solo tiene que ver con el aspecto estético, sino también con la higiene y su durabilidad. Como regla general, si los vas a secar al aire, es preferible que sea boca abajo o en posición vertical para que el agua fluya sin dejar marcas.

Para limpiar las ollas y sartenes de acero inoxidable, se debe utilizar la esponja de acero, no sólo sirve para limpiar la superficie, sino que además la pule. Procurar pasarla siempre suavemente y con movimientos circulares para no generar rayas. Los materiales de teflón son más delicados, para lavarlos lo ideal es utilizar una esponja suave y evitar la de acero o productos abrasivos.

En la mayoría de los casos, alcanza con hacer una limpieza a fondo de forma mensual o bimestral. Siempre y cuando se mantenga el nivel de aseo general con repasadas diarias. Este paso es clave para cuidar la salud de todos en casa.

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