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El Aeropuerto Internacional Piloto Civil Norberto Fernández de Río Gallegos – que reinició sus operaciones comerciales el 23 de diciembre de 2025, tras 113 días de obras– fue noticia este martes 26 de mayo, luego de que en redes sociales trascendiera que una parte del cielorraso del área de preembarque cedió y cayó sobre los asientos, aparentemente por acumulación de agua.
En una jornada en la que la capital santacruceña amaneció con lluvias débiles pero persistentes, ocurrió este hecho que, más allá de los daños materiales, no provocó personas heridas. En las imágenes que circularon del aeropuerto se puede observar agua y restos del techo sobre parte de los asientos del preembarque.
Ante la inquietud de los vecinos, La Opinión Austral se acercó al lugar y confirmó que el inconveniente ya fue solucionado y que la terminal se encuentra completamente operativa. Asimismo, este medio conversó con trabajadores de LADE, quienes indicaron que el vuelo con destino a El Calafate previsto para este martes, saldrá en horario.
Renovación de la pista principal
Cabe recordar que el aeropuerto de Río Gallegos quedó inaugurado oficialmente el pasado 22 de diciembre y retomó sus vuelos comerciales a las 00:00 del día siguiente, con su pista principal totalmente renovada tras la finalización de las obras de adecuación. La inversión alcanzó los U$S 29 millones.
El proyecto incluyó la rehabilitación de 2.750 metros de pista, con la construcción de una nueva cabecera en pavimento rígido y la reconstrucción integral del paquete asfáltico en el sector central. Las tareas demandaron la participación de más de 80 trabajadores santacruceños.
Los trabajos abarcaron también la readecuación del sistema de balizamiento, reemplazando las luminarias existentes por 140 nuevas luces LED de alta intensidad, junto con la instalación de un moderno sistema de detección de hielo para reforzar la seguridad operacional de la terminal.
Reformas y ampliación en el sector de preembarque
Estas mejoras en el “lado aire”, es decir, las áreas por donde circulan las aeronaves, se complementaron con reformas en la zona de preembarque. Allí se optimizaron 540 metros cuadrados en la planta alta, lo que representó un incremento del 60% en el espacio disponible.
En ese sector se sumó además una nueva propuesta gastronómica, se potenció la iluminación natural y se concretó una renovación integral de pisos, cielorrasos, terminaciones y señalética, facilitando una mejor orientación para los pasajeros. A su vez, se reorganizó la circulación interna, aportando mayor orden operativo y una experiencia más cómoda para los usuarios.
El hall de arribos y partidas fue modernizado y refuncionalizado con la incorporación de una Sala Kids, un espacio pensado para que los más chicos puedan disfrutar la espera con juegos y entretenimiento. Finalmente, se realizaron tareas en el estacionamiento, con nuevo asfaltado, reorganización de los espacios y colocación de señalética, mejorando así la circulación y el orden vehicular.
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