A más de 3 mil kilómetros de Salta, este domingo inició en la parroquia San José Obrero de Río Gallegos la novena del Señor y la Virgen del Milagro, organizada por el Centro de Residentes Salteños “Rancho Argentino” junto a la comunidad de la parroquia.
Hasta el lunes 14 de septiembre a las 20:00, inclusive, tendrá lugar una misa o celebración y seguidamente la novena con tres intenciones generales: por la paz en el corazón de cada uno y en el mundo entero; por un milagro desbordante de oración y caridad, signo de la primacía del Espíritu y de su obra; por el aumento y perseverancia de las vocaciones sacerdotales.
“Esta devoción nace en Salta, por allá por el 1500, ante la llegada de dos imágenes, una que venía para Salta y la otra venía para Córdoba. Las imágenes fueron encontradas flotando en el mar a la altura de Perú, debido al hundimiento del barco que las traía desde España. Como los cajones venían marcados con los destinatarios, las imágenes llegaron a donde tenían que llegar”, repasó el diácono César Riquelme a La Opinión Austral.

“La imagen llegó a Salta, estuvo guardada por mucho tiempo y la gente la comenzó a venerar, pero muy tranquilamente, sin enredarse mucho en la vida de cada uno de ellos. Cuando se produce el gran sismo en 1692, un fraile que tenía a cargo una comunidad escuchó el mensaje del Señor que le decía que lo que necesitaba era sacar esa imagen a la calle, acercarla a la gente para que dejara de temblar. Y es así que un grupo de devotos tomó esa imagen, la sacó al atrio de esa iglesia, la gente la comenzó a venerar, después la sacaron en procesión por diferentes lugares y milagrosamente dejó de temblar“, explicó.
“Ese pueblo fue el que sufrió los menores daños en ese gran terremoto. Y es así entonces que los salteños la adoptan como propia y hacen ese pacto de fidelidad a este Señor que supo cuidar su territorio, su terreno, sus casas, lo que ellos tenían en la época”, completó.
Consultado sobre lo que representa el Pacto de Fidelidad, expuso: “El pacto de fidelidad para mí, sin duda alguna, es el sentido de decirle al Señor qué tan importante es la vida de cada uno de ellos y lo que representa en ese momento, cuando los protegió y los cubrió con su manto de gloria del sufrimiento y de los embates del terremoto, de la fuerza de la naturaleza”.
“La fe es algo que tenemos que renovar todos los días y en ese renovar la fe se le da gracias a Dios porque nos podemos levantar, porque podemos caminar, porque tenemos un trabajo, porque tenemos nuestra familia y por todas las cosas que nos regala todos los días el Señor. De eso es lo que tenemos que dar gracias, esa es nuestra fe, esa es nuestra confianza en el Señor en quien creemos”, sostuvo.
De acuerdo al cronograma, este domingo 13 de septiembre tendrá lugar la solemnidad de la santisíma virgen del Milagro, el lunes 14 se celebrará la Fiesta de la Exaltación de la cruz y el martes 15 de septiembre, la solemnidad del Señor del Milagro. Desde las 16:30 habrá una procesión desde la Catedral “Nuestra Señora de Luján” hacia la Parroquia San José Obrero, donde se renovará el Pacto de Fidelidad y se celebrará la misa.
“Hay un gesto muy hermoso, las imágenes son adornadas con una cantidad de claveles impresionantes, no sé de dónde los traen, pero es hermosísimo ver las imágenes con los pies cubiertos de esa cojín de flores. Ese día, se van sacando y la gente los va llevando a su casa para guardarlos, como lo hacemos con el ramito de Semana Santa”, agregó.
El martes 15 de septiembre a las 16:30 habrá una procesión desde la Catedral “Nuestra Señora de Luján” hacia la Parroquia San José Obrero.
Por último, sobre la novena, Riquelme recordó: “La invitación es abierta a todos, no solamente a los hermanos residentes salteños, sino a los de todas las provincias de nuestro país que han venido a Santa Cruz, como también quienes hemos venido del otro lado de la cordillera, a festejar esta celebración, a darle gracias al Señor de la vida, de la historia, de nuestros antepasados. También la gente de Salta, a darle las gracias de esto que han logrado cultivar y mantener en sus corazones la enseñanza de sus mayores, eso es lo que hay que rescatar porque son nuestros mayores, nuestros abuelos, nuestros padres los que nos han ido transmitiendo esta fe, este amor al Señor del Milagro y eso lo viven hoy muchas familias”.
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