El gran apagón que afectó a Río Gallegos durante gran parte del martes modificó la rutina de miles de vecinos. Sin electricidad en los hogares, sin conexión a internet y con las baterías de los teléfonos agotándose con el correr de las horas, muchos comenzaron a recorrer la ciudad en busca de un lugar donde “recuperar algo de normalidad”.
Uno de esos sitios fue la estación de servicio YPF ubicada en la intersección de avenida San Martín y Buenos Aires, que gracias a su sistema de generación propia logró mantener el servicio durante toda la jornada.
Marcelo, encargado del establecimiento, explicó al móvil de Radio LU12 AM680 y La Opinión Austral que la prioridad fue brindar una solución a quienes lo necesitaban.
“En nuestras tres estaciones contamos con generador propio, así que los clientes pueden acercarse a cargar sus celulares, no hay ningún problema en eso”, señaló.
Esa infraestructura también permitió que la actividad comercial continuara sin interrupciones.
“Gracias a esto nos pudimos mantener y trabajar normalmente”, destacó.
Con el paso de las horas, el lugar dejó de ser solamente una estación de servicio. Personas con notebooks, celulares conectados a los enchufes y familias comenzaron a ocupar los espacios disponibles para aprovechar la energía eléctrica. Ya por la tarde, otras estaciones de servicio con suministro también se convirtieron en punto de reunión para quienes querían seguir la semifinal del Mundial que España le ganó 2-0 a Francia.
Entre quienes encontraron una solución en la YPF estuvo Marcos, un trabajador oriundo de Buenos Aires que se encontraba de paso por Río Gallegos cuando se produjo el apagón.
“Por la naturaleza de mi trabajo necesitaba energía e internet. Tuve que venir acá a trabajar. Después de un rato de buscar encontré la YPF y por suerte pude quedarme a trabajar acá”, relató.
Su historia reflejó la situación de cientos de vecinos que, ante la falta de electricidad en sus hogares, debieron trasladarse hasta la casa de familiares, comercios o estaciones de servicio con generadores para cargar sus teléfonos, mantenerse comunicados o simplemente continuar con sus actividades habituales.
En una jornada marcada por la incertidumbre y las dificultades que provocó el extenso corte del suministro eléctrico, la imagen de decenas de celulares conectados a los enchufes de una estación de servicio sintetizó una realidad inusual para Río Gallegos. Por la tarde noche, el servicio ya comenzaba a regularizarse.
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