El apagón que dejó sin suministro eléctrico a Río Gallegos durante gran parte del martes no sólo alteró la rutina de miles de vecinos. El impacto también se sintió con fuerza en el corazón comercial de la ciudad, donde decenas de negocios debieron improvisar para continuar atendiendo al público en medio de una jornada marcada por la incertidumbre.
Con persianas apenas levantadas, luces de emergencia, linternas y, en algunos casos, generadores propios, los comerciantes intentaron sostener la actividad mientras aguardaban el regreso de la electricidad.
Uno de esos casos fue el local de indumentaria femenina “Solo por Vos”, donde la encargada explicó que el generador les permitió seguir trabajando pese a las dificultades.
“Las clientas igual vinieron y compraron. Nosotros tenemos el generador y nos ayuda”, contó al móvil de Radio LU12 AM680 y La Opinión Austral.
Pero la realidad de este local comercial no fue la de todos.
Otra comerciante que trabaja en un kiosco de una conocida galería céntrica destacó que la realidad fue muy distinta para el resto de los negocios.
“En la galería, en la mayoría de los locales, fuimos pocos los que abrimos. No hay que desaprovechar, una mínima venta ayuda”, expresó, reflejando la necesidad de sostener cada operación comercial en un contexto económico complejo.
La situación también generó preocupación en los rubros que dependen de la cadena de frío. En un kiosco céntrico, una empleada explicó que la mayor inquietud pasaba por conservar la mercadería.
“Hoy casi todo el día sin luz. Se complica por todo lo que se guarda en freezers y heladeras”, señaló.
En Clásico Store, otro local céntrico dedicado a la venta de camisetas de fútbol, entre otras prendas, Martín habló con el móvil de La Opinión Austral y LU12. Fue uno de los comerciantes “con suerte” que este martes al llegar a su local por la mañana contaba con energía eléctrica.
En otra casa de deportes del centro, donde la expectativa por el próximo partido de la Selección Argentina de este miércoles ante Inglaterra, mantenía el interés de los clientes por las camisetas albicelestes, el panorama era muy diferente.
Miguel, uno de los responsables del comercio, no ocultó su malestar por la prolongada interrupción del servicio.
“Es bastante vergonzoso cómo podemos estar sin luz desde temprano, pero le damos con todo porque mañana es un partido importantísimo. Creo que el contexto amerita que sigamos trabajando con las camisetas. La gente siempre golpea y pregunta”, afirmó.
El comerciante reconoció que sostener la actividad en esas condiciones resulta cada vez más difícil.
“Es demasiado tedioso tener que trabajar en estas circunstancias, no las merecemos. No puede ser que estemos sin luz hace más de 12 horas”, reclamó.
Mientras el servicio eléctrico regresaba de manera intermitente en distintos sectores de Río Gallegos, el denominador común entre los comerciantes fue el mismo: intentar mantener abiertas las puertas pese a las dificultades. Porque, en tiempos donde cada venta cuenta, bajar la persiana muchas veces no aparece como una opción.
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