Con el lema “Educando en comunidad con audacia misionera” este jueves en el gimnasio del Colegio Salesiano “Nuestra Señora de Luján” tuvo lugar el acto central por los 125 años del Instituto María Auxiliadora (IMA) en Río Gallegos.
En la oportunidad se presentó una obra que tuvo como protagonista a alumnas y alumnos de los diferentes niveles del instituto. La entrada fue la donación de insumos como guantes de látex descartables, algodón, agua oxigenada, alcohol, gasa, cinta antialérgica, pañales descartables para adultos y para recien nacidos y apositos, que serán entregados al Hospital Regional Río Gallegos.
En tanto que este viernes a las 19:00 en el gimnasio Juan Bautista Rocha se celebrará una misa. En la oportunidad, se realizará una colecta de alimentos no perecederos y productos de higiene personal, destinados a Cáritas de la parroquia Sagrado Corazón y el Hogar de Cristo.
Los inicios
En el antiguo edificio, el IMA inició sus clases con 30 alumnas. El 10 de marzo de 1901, a bordo de la goleta Emma, arribaron la hermana directora Teresa Bragutti, de 35 años, y la sor Margarita Avataneo, de 24 años, ambas italianas, dispuestas a iniciar las labores educativas y de evangelización.
Quince días después, se completó la comunidad con la llegada de la sor Filomena Michetti, una uruguaya de 26 años destinada a la enseñanza.

Aún con el edificio sin terminar, el 18 de marzo la labor educativa comenzó con una treintena de niñas.
“Estamos aquí hoy inspirados en aquellas hermanas que llegaron cuando Río Gallegos tenía 500 habitantes, las hermanas le pusieron el cuerpo y el corazón para que en marzo de 1901, ya tuvieran 30 o 40 alumnas. Hay exalumnas que cumplen 60 años y también están las últimas exalumnas que completaron el nivel primario cuando todavía no había empezado el secundario”, manifestó la profesora Patricia Zapata, representante legal del IMA, a La Opinión Austral.
“Como símbolo también de este sacrificio iba a compartir con nosotros la hermana Paola Oldani que venía desde Puerto Deseado con su comunidad, pero un accidente, que no tuvo mayores consecuencias, las obligó a retornar. El homenaje era especialmente también para ella porque el 5 de agosto, conmemoró sus 60 años de profesión religiosa, entonces es una fiesta para compartir. Es símbolo y expresión de la misión y de la actividad educativa”, sostuvo.

“Para toda nuestra Argentina salesiana de las Hijas de María Auxiliadora, es un momento muy importante. Nosotras, somos más o menos 180 hermanas en todo el país, venimos en representación a algunas comunidades, yo vengo en nombre de la hermana inspectora, la hermana Silvia Boullosa, para dar gracias por tanta entrega a este lugar soñado por Don Bosco, la tierra misionera”, manifestó la hermana Viviana Barbero, representante del Consejo Inspectorial, a La Opinión Austral.
“Estamos acercándonos a los 150 años de la llegada de las hermanas a la Argentina, celebrar hoy estos 125 años es volver a decir que es válido el carisma, necesitamos salir a los jóvenes, a los niños, necesitamos esto: unir familias, directivos, docentes, maestranza. Estamos todos hoy acá, también las hermanas, para dar gracias por tanta siembra de tantos laicos y hermanas, a lo largo de tantos años“, completó.

La congregación está desplegada en casi todo el país, desde Salta hasta Río Grande. “Somos parte de una familia, las hermanas no estamos en todas las provincias, pero los laicos están llevando el carisma codo a codo con nosotros”, agregó.
Sobre la figura de Maín, la religiosa italiana con la cual Don Bosco fundó el Instituto de las Hijas de María Auxiliadora, Barbero destacó: “Vivir en la presencia de Dios y que todo acto sea acto de amor, todo acto se vuelve acto educativo, un acto lleno de amor, un acto donde está presente Dios. La centralidad de María Mazzarello, una gran contemplativa en la acción, lo que miraba, lo que veía, estaba traspasado por la visión de Dios, era la educación desde ahí. Como Don Bosco, los dos llevaban adelante el sistema preventivo”.
“Sin educación, no somos libres”.PATRICIA ZAPATA, REPRESENTANTE LEGAL
“En este lugar concreto, los misioneros somos los laicos con la comisión compartida con las hermanas, entonces, es pensar que no se cierra este ciclo, sino cómo llegamos al próximo centenario. Es seguir trabajando y aceptar el desafío de la educación porque sin educación no somos libres, creo que es la mejor herramienta que hoy podemos ofrecer y que entendieron nuestros fundadores que era el camino para sacar de la marginalidad en su tiempo a tantas niñas, jóvenes, mujeres, varones, y esa continuidad sigue en nuestro corazón”, concluyó.
Así fue el acto central por los 125 años del Instituto María Auxiliadora








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