Your browser doesn’t support HTML5 audio
“Se halla en Ushuaia el ministro doctor Justo P. Villar”, dice el titulo principal de la portada de la primera edición del diario La Opinión. Salió a la calle el 27 de febrero de 1959 y 15 años después, llevaría el nombre con el que hoy lo conocemos: La Opinión Austral.
Por su multifacética personalidad, Segovia, que 21 años antes había fundado Radio LU12 AM680, era participe de los diferentes aspectos de la vida social. De esta manera, no es extraño pensar en su interés en informar a los habitantes de la flamante provincia de Santa Cruz.
En su primera edición, escrito por Juan Hilarión Lenzi y con la supervisión de Segovia, se expusieron los propósitos fundamentales del periódico donde expresan que “el diario debe informar -informarlo todo y ampliamente, que no caben discriminaciones respecto a las noticias- pero así mismo tiene que orientar la prédica diaria en un sentido preciso. El complejo noticia y opinión es lo que caracteriza al diario”.
Atentos al contexto político, se sostenía que “ninguno de los problemas provinciales nos será extraño. No habrá inquietud colectiva que no sea expuesta y analizada. El pensamiento provincial tendrá aquí su tribuna. Pretendemos que en todo momento sea suficientemente autorizada”.
“Este diario no será el producto de un esfuerzo de conservación. Nos estimularemos para superarnos. Comenzaremos con lo que tenemos en nuestras manos para seguir más adelante y más arriba. Los pasos que demos serán la mejor prueba de cómo las aptitudes realizadoras acompañan el pensamiento”, exponían.
Con 67 años de antigüedad, los fundamentos no pierden vigencia y no sólo por haberse planteado desde los inicios la importancia de informar sobre toda la extensión de la provincia que con el tiempo llevó a contar con corresponsalías y años atrás, con la creación de la edición de La Opinión Zona Norte, sino también por el permanente ímpetu de producir contenidos periodísticos que sean superadores.
Además, a la par de la globalización y de las nuevas tecnologías, surgiría el sitio la opinionaustral.com.ar y ante la preponderancia de la comunicación audiovisual, el área LOA Contenidos y los streamings de entrevistas y programas de LU12 AM680.
Las redes sociales se convirtieron en una nueva forma de llegar a la comunidad, acercando hoy la información a través de los dispositivos móviles tanto desde el sitio web como mediante de las cuentas oficiales en You Tube, Facebook, Instagram, TikTok, Twitchy desde el canal de difusión en WhatsApp.
El diario que hace 67 años fundó Alberto Raúl Segovia actualmente es el único que se imprime en toda la provincia de Santa Cruz, pero hoy no es sólo la edición impresa con el valor documental y simbólico que tiene, sino además información periodística multiplataforma al instante y de calidad. ¡Feliz 67° Aniversario, La Opinión Austral!
LOS PROPÓSITOS FUNDAMENTALES
En el N° 1 de La Opinión, escrito por Juan Hilarión Lenzi y supervisado por el director fundador Alberto Raúl Segovia, se expusieron los propósitos fundamentales.
Por primera vez La Opinión toma contacto con los que serán sus destinatarios de todos los días. Sus palabras iniciales son de salutación. Palabras cordiales que, desde el corazón y la mente de quienes hacen este cotidiano pretenden llegar, como expresión emocionada de una esperanza, a la mente y el corazón de todos los santacruceños.
Esa es la ocasión de expresar al lector, los móviles esenciales del diario. No lo haremos para llenar una formalidad, sino para contraer un alto y solemne compromiso.
Entramos al escenario público de Santa Cruz. Lo hacemos con un levantado propósito y una fe grande y honda. Este propósito es el de servir a la comunidad de hombres y mujeres que constituyen la provincia. Nuestra fe es la de que sabremos ser dignos en todo instante y cualquier emergencia, de ese servicio.
Sabemos cuáles son las responsabilidades que asumimos por acto espontáneo y deliberado. Es una vasta, profunda y prolongada tarea la que nos espera. En la sucesión de las jornadas habrá muchos escollos que sortear, obstáculos que remover y resistencia que superar. Estamos dispuestos a persistir en la empresa, cuyas dimensiones y complejidades apreciamos de antemano.
El periodismo es función ágil y multiforme, pero de realización firme y rectilínea. Es común que en su ejercicio los contratiempos superen a los eficientes. Pero cuando se lo ejerce con la prestancia que exige, depara profundas satisfacciones. Confiamos en que éstas constituyan nuestro constante respaldo moral para sobreponernos a toda dificultad.
Miramos hacia adelante. Si bien el diario refleja los eventos de la víspera, en él, se piensa siempre en términos de futuro. Es que al ocuparnos de las cosas inmediatas, desenvolviéndonos en medio del fárrago de lo actual, se medirá acerca del modo mejor y eficaz de influir, propiciamente, en el porvenir. Si no fuere así, faltaría el elemento esencial capaz de actuar en la marcha sin término del tiempo.
Alentamos una ambición superadora, la de contribuir ampliamente al progreso regional, en lo espiritual y en lo práctico. Entendemos que es importante la aportación que el periodismo puede hacer en ese sentido, apoyando ideas y auspiciando iniciativas. En el ámbito intelectual, tiene que hacer en el terreno de las materializaciones le corresponde sugerir, proponer o apoyar, ver lo bueno y no callar ante lo malo. Si no fuera así no tendría un fin superior y concreto la empresa afrontada.
El diario debe informar -informarlo todo y ampliamente, que no caben discriminaciones respecto a las noticias- pero así mismo tiene que orientar la prédica diaria en un sentido preciso. El complejo noticia y opinión es lo que caracteriza al diario.
Ninguno de los problemas provinciales nos será extraño. No habrá inquietud colectiva que no sea expuesta y analizada. El pensamiento provincial tendrá aquí su tribuna. Pretendemos que en todo momento sea suficientemente autorizada.
Este diario no será el producto de un esfuerzo de conservación. Nos estimularemos para superarnos. Comenzaremos con lo que tenemos en nuestras manos para seguir más adelante y más arriba. Los pasos que demos serán la mejor prueba de cómo las aptitudes realizadoras acompañan el pensamiento.
Esos son nuestros propósitos fundamentales. En cuanto a la actitud del diario, dentro de esa programática, se la hallará en la línea de juicio y la libertad de expresión, diciendo la verdad austeramente y no anticipando opiniones que no resulten de un exhaustivo estudio de cada asunto. Consecuencia real de un estado de ánimo colectivo, responde a las grandes aspiraciones y no a objetivos personales o de grupos.
Queremos contribuir a que la Provincia adelante en todo su sentido útil. Para que esto sea verdad, es menester que sea gobernada orgánica, ordenada y progresivamente dentro de la unidad geográfica e histórica, social y política que es la República. Lo afirmamos en el presente, con el sentido de perennidad.
Leé más notas de La Opinión Austral
Compartir esta noticia

