En la noche de este sábado en el marco de la 32° Feria Provincial del Libro de Santa Cruz, el periodista y escritor Facundo Pastor presentó su último libro “El cuerpo de Perón: La muerte, las manos, los tiros”.

A su última obra, la preceden “Isabel: lo que vio, lo que sabe, lo que oculta” (2024), “Emboscada: historia oculra de la desaparición de Rodolfo Walsh” (2022) y “Nisman: ¿crimen o suicidio? ¿héroe o espía?” (2015).

Antes de su presentación en el Salón Auditorio Luis Villarreal del Complejo Cultural Santa Cruz, el escritor brindó una extensa entrevista a la locutora Gisela Castillo y el periodista Juan Suarez en los estudios de Radio LU12 AM680.

El periodista y escritor Facundo Pastor presentó su libro en el Complejo Cultural Santa Cruz. Foto: Leandro Franco/La Opinión Austral

‘El cuerpo de Perón’ es una novela de no ficción que se lee como un thriller político. Es un texto muy vertiginoso. El imaginario popular recuerda lo que le pasó al cuerpo de Perón, la profanación a la bóveda familiar, el corte de sus manos, pero eso es apenas algo de lo que le pasó, al cuerpo le pasaron otras cosas increíbles. Este libro viene a reponer algunas ausencias, algunos silencios que dejó ‘Isabel’, mi libro anterior”, abrió.

Pastor señaló que sus dos últimos libros “dialogan, se cruzan todo el tiempo, se pueden leer por separado, pero vienen a poner en el centro de la discusión de qué manera nuestro país aborda a los cuerpos de los líderes peronistas“.

En 2024, Facundo Pastor publicó “Isabel: lo que vio, lo que sabe, lo que oculta”.

Consultado sobre qué creía saber sobre la profanación del cuerpo de Perón y que descubrió durante la investigación, expuso: “A medida que iba avanzando, muchas fuentes o entrevistados, incluso amigos me decían: ‘Ah, estás escribiendo un libro sobre las manos de Perón’ y yo explicaba que no. Respecto a las manos, es una causa judicial abierta que no tiene una resolución, hay una línea de investigación que es la que más se desarrolló en la justicia, es muy inquietante esa hipótesis y está plasmada en el libro”.

Continuando, repasó: “Perón es el único presidente que muere dentro de la Quinta de Olivos y a las pocas horas de morir, es llevado a un velatorio popular que dura cuatro o cinco días y que tienen que estirar porque había mucha gente afuera, pero el cuerpo estaba entrando de a poco en un estado de putrefacción temprana, entonces Casa Militar le pide a los médicos que hagan algo con el cuerpo porque ya despedía olor, era muy complicada la situación”.

La locutora Gisela Castillo y el periodista Juan Suarez entrevistaron a Facundo Pastor en LU12 AM680. Foto: Vanesa Mercado/La Opinión Austral

“Uno de los médicos toma la decisión de intervenir el cuerpo inyectándole una fórmula química de formol y agua destilada, involuntariamente, porque Perón no quería que su cuerpo sea tratado, y convierten al cuerpo de Perón en una figura de piedra, lo momifican”, añadió.

“Desde las primeras horas de la muerte de Perón, al cuerpo le empiezan a pasar cosas y esas cosas tienen que ver con una disputa. En ese caso era el pueblo el que reclamaba se estirase el velatorio popular. Más adelante, la disputa iba a ser un poco más violenta, la profanación, el cuerpo que vuelve a la Quinta de Olivos. Y después, cuando viene el golpe de Estado, Videla y su mujer no saben qué hacer con ese cuerpo que estaba acompañado del cuerpo de Evita en la Quinta de Olivos“, completó.

“Era un desafío escribir una novela con un personaje central que es un cuerpo”.
FACUNDO PASTOR, PERIODISTA Y ESCRITOR

“Era un desafío escribir una novela con un personaje central que es un cuerpo y todo lo que le va pasando al cuerpo y al país alrededor de todo ese tiempo. Es perturbador”, reconoció.

Tras la finalización del velatorio, Isabel decide llevarse el cuerpo a Olivos. “Ponen el cuerpo en una capilla, después se termina de construir una cripta y todas las noches, desde julio y hasta finales del ’74, Isabel y López Rega iban por las noches a visitar el cuerpo momificado. Cuando estaba por terminar 1974, empiezan a sentir que ese cuerpo estaba muy solo entonces López Rega echa mano a una idea que es la de repatriar los restos de Evita que habían quedado en Puerta de Hierro“.

Facundo Pastor, Gisela Castillo y Juan Suarez en los estudios de Radio LU12 AM680. Foto: Vanesa Mercado/La Opinión Austral

Después del golpe del ’55 “cuando Perón se tiene que ir, Evita queda acá, ya había sido embalsamada, ella  quería que su cuerpo sea tratado. El embalsamamiento que lleva adelante el médico español, Pedro Ara,  hace que el cuerpo de Evita quede, cuando sucede el golpe de la autodenominada Revolución Libertadora, en un laboratorio de la CGT, esto está muy bien relatado en ‘Santa Evita’, que es un texto de Tomás Eloy Martínez“.

El cuerpo, continuó, “es sacado de la Argentina porque en la fantasía de los militares el cuerpo estaba maldito. Durante 17-18 años ese cuerpo pululó por distintos lugares hasta que finalmente es enterrado en el cementerio mayor de Milán bajo otro nombre, María Magi De Magistris“.

“Es un novela que se lee como un thriller político, como un texto inquietante”.
FACUNDO PASTOR, PERIODISTA Y ESCRITOR

En los inicios de 1970, Perón comienza a negociar con la dictadura de Lanusse, la vuelta a la Argentina. “Lanusse le dice: ‘Bueno, usted vuelve, pero no puede ser presidente’. Perón dice: ‘Bueno, devuélvanme el cuerpo’. Entonces, una mañana de septiembre de 1971 le tocan la puerta de la residencia Puerta de Hierro. en España, a Perón y un grupo de inteligencia militar le devuelve el cuerpo”.

El libro de Pastor inicia con la muerte de Perón en 1974. “Ahí volvemos a esta idea de que el cuerpo estaba muy solo, entonces López Rega le dice a Isabel: ‘Vamos a buscar el cuerpo de Evita’. Para fines del ’74, principio del ’75, ya estaban los dos cuerpos juntos en la Quinta de Olivos”.

En julio 1975, López Rega cae acusado de ser el líder de la Triple A. Poco menos de un año después, se instaura la dictadura. “Isabel es encarcelada y cuando Videla tiene que ir a vivir a la Quinta de Olivos, en una reunión con Casa Militar le cuentan a la esposa el funcionamiento de la residencia y le dicen que adentro de la Quinta hay dos cuerpos, el de Perón y el de Evita. Y ahí la esposa de Videla como que enloquece y se desarrolla todo un conflicto que dentro del libro lo relato“, expuso.

Facundo Pastor posó con la edición impresa del diario La Opinión Austral. Foto: Vanesa Mercado/La Opinión Austral

El escritor explicó que la investigación, la producción del libro y el texto final tiene un tema que los atraviesa. “Esta es una novela, se lee como un thriller político, se lee como un texto inquietante. Uno lo cuenta con recursos narrativos apelando a recursos narrativos, pero sucedió. Hay otra capa más subterránea, como anfibia, que es como una suerte de inconsciente del libro, que es el mambo que este país tiene con los cuerpos, cómo los cuerpos de los líderes peronistas se disputan en este país“, expuso.

Uno podría extenderlo a a los cuerpos de los militantes peronistas desaparecidos durante la dictadura y así podríamos seguir, hay como una necromanía”, agregó.

 Traslado histórico

Desde el 17 de octubre de 2006, los restos de Juan Domingo Perón descansan en la Quinta “17 de Octubre” en la localidad de San Vicente tras haber sido trasladados desde el Cementerio de Chacarita.

Del responso religioso previo al traslado histórico fue participe -por invitación de Isabel- un riogalleguense, el sacerdote Jorge Ignacio García Cuerva, quien años después sería designado por el papa Francisco como obispo de la Diócesis de Río Gallegos y posteriormente, arzobispo de Buenos Aires.

En los estudios de “La Decana de la Patagonia”, Pastor comentó que García Cuerva fue su compañero en Abogacía, carrera que cusraban en modalidad a distancia en la primera década de los dosmil.

“Nos conocimos en la facultad y compartimos dos o tres materias, no sé si Derecho Penal 1 y/o Derecho Penal 2. En ese momento, no tenía ni en la cabeza escribir este libro, ni sabía siquiera que él, casi en paralelo,  había estado siguiendo por pedido de la familia todo el cortejo, el traslado del cuerpo desde Chacarita a San Vicente, con una custodia espiritual”, mencionó.

Jorge García Cuerva acompañó el responso religioso previo al traslado histórico de los restos de Juan Domingo Perón.

“Entiendo que él viene de una extracción peronista, de una familia peronista y posiblemente. desde ahí, alguien le haya pedido esa ayuda. Tampoco sé si viene de una familia de extracción peronista, está dudoso“, planteó.

Asimismo, recordó: “Hay algunas fotos, que no son tan fáciles de conseguir, donde está García Cuerva en el subsuelo de la bóveda, donde justamente profanaron y donde atentaron contra el cajón de Perón y le cortaron las manos. El está ahí en 2006 cuando se empieza a planificar el traslado”.

“Francisco estuvo muy astuto en acompañar el ascenso de García Cuerva”.
FACUNDO PASTOR, PERIODISTA Y ESCRITOR

“No sé si el vínculo del arzobispo viene por alguien de la casa velatoria, posiblemente venga por ahí, habría que preguntárselo a Jorge”, señaló.

Después de ser compañeros de universidad, señaló: “Le perdí el rastro y al tiempo, recibo un mail. Yo había hecho un informe sobre una cárcel en San Martín denunciando que no estaba confirmada que el agua de esa cárcel sea potable, se estaba terminando de construir y fue una denuncia que armó mucho lio”.

En la comunicación, García Cuerva le comentó sobre el trabajo que estaba llevando adelante. El contacto quedó y más adelante, le contó que había sido designado obispo en Río Gallegos.

“Para mí, él es muy valioso y muy necesario para este momento de la Argentina, me parece que el Papa Francisco estuvo muy astuto en poder ir acompañando el ascenso en la carrera episcopal de García Cuerva y ponerlo en este momento determinado de Argentina”, afirmó.

Recorrido del ’74 al 2006

En cuanto, a la proximidad que tuvo con el círculo intimo de Perón, mencionó que entrevistó a Alejandro Rodriguez Perón, un sobrino. “Murió durante la publicación del libro, él me ayudó muchísimo. Y hablé mucho con tres de los siete médicos que lo atendieron en los últimos cinco meses de su vida y con dos de las tres enfermeras, a mí me interesaba también saber cómo fue la intimidad de esa muerte, como fue el final de Perón”, manifestó.

En el final del libro, señaló, la disputa aparece nuevamente “entre los sindicatos a ver quién se acerca más al cuerpo como una suerte de como usan ahora los pibes y las pibas el ‘rayo peronizador’, de que si te acercas más al cuerpo te peronizas más”.

“El cuerpo de Perón: La muerte, las manos, los tiros” sintetizó es: “Un viaje por la Argentina desde el ’74 al 2006 cuando, durante el kirchnerismo, se decide hacer el traslado de los restos de Perón desde Chacarita“.

Pastor se mostró optimista sobre el conocimiento y el interés de las juventudes en la historia. “Creo que esto se va a hablar dentro de 200 años y hay que hacer un esfuerzo también para acercar lo que pasó a las nuevas generaciones”, sostuvo.

En este mismo sentido, mencionó la publicación de la novela gráfica “El golpe: Anatomía de una tragedia”. “Me da mucha alegría porque sé que hay muchos pibes que se acercan a la historia a través de un formato por ahí más ameno o a los que le copan los cómics”, contó.

Asimismo, comentó que en la novela: “Hay un relato, que se va mezclando, de cómo voy haciendo la investigación” y en este sentido, señaló que “si no contamos lo que vemos en primera persona, no usamos eso para una reconstrucción y no vamos a los lugares es medio difícil. El periodismo está muy distraído en una grieta que nos lleva muchos años de divisiones y de peleas, que las entiendo, no le escapo, pero sobre todo en  este último tiempo, creo que el periodismo fue perdiendo capacidad de profundizar algunas cosas y de contar buenas historias, hay que recuperarlas“.

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