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La tragedia que sacudió a la Cuenca Carbonífera sumó en las últimas horas un desenlace aún más doloroso. El adolescente de 13 años que permanecía internado en estado crítico en el Hospital Regional de Río Gallegos falleció este lunes al mediodía, luego de varios días de lucha por sobrevivir a las graves lesiones sufridas en el siniestro vial ocurrido sobre la Ruta Nacional 40, en cercanías de 28 de Noviembre.

La noticia, que se conoció en las últimas horas, profundiza el impacto de un hecho que ya había dejado una víctima fatal: Verónica Correa, quien murió tras ser trasladada de urgencia al hospital de Río Turbio. Con este nuevo fallecimiento, el saldo del accidente asciende a dos víctimas, en un episodio que mantiene en vilo y conmoción a toda la región.

Tal como lo informó La Opinión Austral, el siniestro ocurrió durante la jornada del domingo pasado, a unos 15 kilómetros de 28 de Noviembre, en el tramo que conecta Turbio Viejo con Rospentek, una vía muy transitada por los vecinos de la zona. En ese lugar, por causas que aún son materia de investigación, el vehículo en el que viajaban seis personas -dos adultos y cuatro menores- perdió el control y protagonizó un violento accidente.

En el rodado se trasladaba una familia que regresaba de una actividad deportiva en el polideportivo local, acompañada por el adolescente que, según se supo, era amigo de uno de los hijos del matrimonio. Lo que debía ser el cierre de una jornada recreativa terminó en una escena marcada por la urgencia, el desconcierto y el dolor.

Tras el impacto, las consecuencias fueron inmediatas. Verónica Correa sufrió heridas de extrema gravedad y falleció horas después, mientras que el joven de 13 años fue derivado de urgencia a Río Gallegos debido a un cuadro crítico, con politraumatismos severos y múltiples lesiones. Su estado generó preocupación desde el primer momento, y pese a los esfuerzos médicos, no logró recuperarse.

Un bombero trabajando en el lugar del siniestro fatal. FOTO: POLICÍA SANTA CRUZ

El resto de los ocupantes también resultó con heridas de distinta consideración. Los hijos del matrimonio presentaron politraumatismos, una fractura de tibia y una lesión en la clavícula, aunque no requirieron derivación a centros de mayor complejidad. El conductor, integrante de la Guardia Civil Militar de Rospentek, también fue asistido y permaneció bajo observación.

Uno de los elementos que más llamó la atención de los investigadores fue el estado de la ruta. Según fuentes consultadas, las condiciones eran óptimas al momento del hecho: sin hielo, sin lluvia y sin presencia de animales sueltos, en un tramo que además se encontraba en buen estado de conservación. “Esa ruta está buena en lo que se respeta para la circulación, no está llena de baches ni presentaba complicaciones. Aparentemente pudo haber sido producto del cansancio”, indicó una fuente con conocimiento del caso.

Tapa del Diario La Opinión Austral edición impresa del lunes 27 de abril de 2026, Río Gallegos, Santa Cruz, Argentina

Esa hipótesis cobra fuerza a partir del contexto del viaje. La familia regresaba de una actividad deportiva, lo que podría haber implicado varias horas de movimiento previo y desgaste físico, un factor que, en rutas extensas como la 40, puede resultar determinante.

En el lugar del siniestro trabajaron efectivos policiales, personal sanitario y especialistas de criminalística, quienes realizaron las pericias correspondientes para intentar reconstruir la mecánica del hecho. El vehículo fue secuestrado y quedó a disposición de la Justicia, que continúa con la investigación.

La confirmación del fallecimiento del adolescente marca un punto de inflexión en la causa y en el impacto social del hecho. Se espera que, tras la autopsia correspondiente, sus restos sean trasladados a 28 de Noviembre, donde la comunidad ya comienza a prepararse para despedir a otra de las víctimas de una tragedia que nadie vio venir.

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