La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner encabezó el acto por el Día de la Militancia en el estadio Diego Maradona de la ciudad de La Plata frente a una multitud de aproximadamente 60.000 personas, militantes de todos los sectores peronistas y justicialistas.
En ese marco, advirtió que “una sociedad que no sabe lo que pasó difícilmente pueda entender lo que pasa”, y remarcó que, si no se ejercita la memoria, “resulta imposible develar el provenir”.
Señaló además que a partir del regreso de la democracia, en 1983, “hubo un acuerdo tácito” que indicaba que “ningún argentino se ponía en peligro por pensar diferente”.
“El 30 de octubre, con el regreso de la democracia, hubo un acuerdo tácito. Que ningún argentino se ponía en peligro por opinar, por pensar diferente. Podíamos tener todas las diferencias del mundo, pero no se quería matar a nadie. Ni siquiera los que hicieron de la muerte un instrumento político”, expresó.
Estadio repleto en La Plata.
Asimismo, se refirió al atentado que sufrió afuera de su casa en el barrio de Recoleta. Dijo que el 1 de septiembre último “se quebró por primera vez el pacto democrático de respetar la vida”, en referencia al intento de magnicidio.
La vicepresidenta planteó que “es obligación de todas las fuerzas volver a construir ese pacto democrático separando a los violentos, al lenguaje del odio y al que quiere que el otro se muera porque piensa diferente”, dijo, y alertó que, en caso contrario, sería “retroceder”.

Por otro lado, llamó a “terminar con debates absurdos” en torno a la seguridad y apuntó contra el gobierno anterior que puso “en el ministerio de Seguridad a una Miss Argentina”.
“Hay que terminar con debates absurdos, porque la democracia tiene una deuda en materia de seguridad. Ningún partido político lo ha podido solucionar. Terminemos con ese debate berreta de los mano dura o los garantistas. Si para algo sirvió lo que me pasó fue para demostrar que cuando estuvieron en el ministerio de seguridad los mano dura, a la política de seguridad le pusieron una Miss Argentina. Y a su hermana, a controlar los gastos”, indicó Cristina.

La vicepresidenta también pidió “olvidar los partidos políticos por una vez en la vida y discutir en serio el tema de la seguridad en nombre de todas las víctimas, en nombre de sus familiares y sus deudos”.
En ese sentido recordó el caso del joven Lucas González, asesinado hace un año en el barrio porteño de Barracas a manos de efectivos de seguridad de la ciudad de Buenos Aires, pero aclaró que el caso “pudo haber sido también en la provincia de Buenos Aires”.
Asimismo, la expresidenta dijo que “el gran acuerdo que debe haber entre todos los partidos políticos es que las fuerzas de seguridad respondan a las fuerzas civiles”.
“Las fuerzas de seguridad son una parte de la solución y también son parte del problema si no se subordinan al poder civil. Cuando estuvimos en el Gobierno desplegamos miles de gendarmes en el conurbano bonaerense. La gente lo pedía porque tenía más confianza”, remarcó.

“No sé por qué no podemos volver a hacer lo mismo, en vez de tenerlos en el medio de la Patagonia, nadie sabe haciendo qué. Es hora de tener una mirada hacia los lugares que están sufriendo”, afirmó.
En otra línea, Cristina Fernández de Kirchner se tomó un momento para hablar acerca del proyecto de ley presentado por el diputado nacional del PRO Gerardo Milman que finalizaba diciendo “Sin Cristina hay peronismo. Sin peronismo, sigue habiendo Argentina“, y aseguró: “En esa frase estaba condensado el objetivo: suprimir al peronismo”.
Cristina salió a hablar minutos antes de las 20 horas.
“¿Realmente creen que con eso se termina la voluntad de un pueblo de tener una vida digna y una patria justa? Si fuera tan simple lo hubieran logrado hace muchos años. El peronismo siempre termina reencarnandonsé. Lo que parecía muerto y sepultado, no lo es. ¿Por qué no prueban una vez sentarse a conversar con el peronismo a ver qué modelo de país quieren?. El peronismo es no estar condenado por la cuna. La movilidad social”, señaló.
Posteriormente consideró “necesario” construir un “consenso económico no donde todos opinemos igual, sino para abordar graves problemas que tiene la Argentina”.
La vicepresidenta señaló además que cuando “escucha como novedad” la propuesta de privatización de Aerolíneas Argentinas, “eso ya pasó en los ’90”, por lo que enumeró los beneficios para el turismo local de contar con una aerolínea de bandera y le pidió a la oposición “hacer las cuentas completas y sumar todo”.
Además, remarcó que “la política es el trabajo y el salario en un proyecto político de industrialización, de trabajo agregado”. “Dicen que tenemos que volver a los 90. Una fuerza política no tan novedosa que dice que los 90 fueron lo mejor de la historia. Y dicen que son lo nuevo. Acá lo único nuevo somos nosotros que cambiamos la Argentina después de la crisis del 2001”, añadió.
En esa línea, subrayó que “no hay política” en el país que “no remita” al yacimiento petrolífero de Vaca Muerta como “el futuro que nos va a sacar de donde estamos”. En ese aspecto, señaló que “si en el pasado no se le hubiera ocurrido” a su Gobierno “recuperar YPF”, Vaca Muerta “sería vaca viva y otras la tendrían atada”.
También aseguró que “el brutal endeudamiento” generado durante el gobierno de Mauricio Macri con el Fondo Monetario Internacional “condiciona nuestras políticas”.
“El gran punto de quiebre fue volver a un brutal endeudamiento del país. Tenemos que generar recursos no para generar valor, sino para pagar la deuda. Es necesario alinear precios, salarios y tarifas”, señaló.
Por otra parte, remarcó: “Las elecciones se pueden ganar pero los condicionamientos son tan graves, tan profundos, que nos han dejado. Va a requerir que la mayor parte de los argentinos tiremos todos juntos para el mismo lado. Si no es así, nuestro país será difícil para cualquiera”, indicó.
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