Your browser doesn’t support HTML5 audio
La última gala de Gran Hermano Generación Dorada (Telefe) dejó varios momentos fuertes: cena de nominados, sanciones, despedidas y un regreso inesperado; tras la salida de Gladys “La Bomba” Tucumana, quien decidió abandonar el reality conducido por Santiago del Moro, la producción activó la puerta giratoria para el ingreso de una vieja conocida: Solange Abraham.
La exparticipante, que había quedado envuelta en polémica tras su expulsión, volvió a cruzar la puerta sin necesidad de pasar por repechaje ni competir, nuevamente, con sus excompañeros; de esta forma, ocupó el lugar vacante dejado por la cantante tropical y regresó con la intención de cambiar su historia dentro de la competencia.
El reingreso se dio en simultáneo con la salida de La “Bomba” Tucumana; mientras una abandonaba la competencia, Sol hacía su entrada y volvía a pisar la casa.
Antes de reencontrarse con sus compañeros, Sol ingresó al confesionario para mantener una charla con Gran Hermano, quien no dudó en marcarle límites; allí, recibió una advertencia directa: deberá competir y evitar repetir las actitudes que derivaron en su salida anterior.
Lejos de mostrarse intimidada, la participante agradeció la oportunidad y aseguró que decidió volver por el apoyo de sus seguidores; además, adelantó cómo piensa jugar esta nueva etapa: prometió mostrarse “con el ego muy alto” y hasta “soberbia” como parte de una estrategia para incomodar emocionalmente al resto de la casa.
Incluso, antes de volver, ya había dejado en claro sus preferencias dentro del juego y apuntó contra uno de los participantes al manifestar que quiere que Titi abandone la casa esta semana.
La reacción dentro de la casa no tardó en hacerse notar y fue completamente dispar: agunos jugadores, como Emanuel, Andrea del Boca, Manuel, Yipio y Titi, recibieron la noticia con gestos de incomodidad y evidente malestar; en cambio, Brian Sarmiento celebró su regreso con entusiasmo, mientras que Cinzia, emocionada hasta las lágrimas, la abrazó y aseguró que “se le cumplió un sueño”.
Leé más notas de La Opinión Austral
Compartir esta noticia