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Cada 1° de agosto, miles de argentinos renuevan uno de los rituales populares más arraigados del país: beber caña con ruda para atraer la salud, la protección y la buena fortuna, además de alejar las malas energías que, según las creencias ancestrales, acompañan al mes más duro del invierno.
Sin embargo, no todos logran cumplir con la tradición durante las primeras horas del día o hacerlo en ayunas, como indica la costumbre. Ante esa situación, cada año surge la misma duda: ¿hasta cuándo se puede tomar la caña con ruda si no lo hiciste en ayuno el 1° de agosto?
La respuesta, según una tradición popular transmitida de generación en generación, ofrece una segunda oportunidad para quienes se olvidaron del ritual.
Hasta cuándo se puede tomar la caña con ruda
Si bien el 1° de agosto continúa siendo la fecha principal para realizar el ritual, una de las costumbres más difundidas sostiene que todavía puede beberse hasta el 15 de agosto.
No existe una norma religiosa ni un documento histórico que establezca oficialmente ese plazo. Se trata de una práctica popular que fue incorporándose con el paso del tiempo y que hoy es aceptada por miles de familias en distintas regiones de la Argentina.

De acuerdo con esta creencia, el período comprendido entre el 1 y el 15 de agosto conserva el mismo significado simbólico, por lo que quienes olvidaron realizar el ritual durante la fecha central todavía pueden cumplir con la tradición.
En muchas casas la costumbre se mantiene exactamente como fue transmitida por padres y abuelos: algunos sostienen que debe hacerse únicamente el primer día del mes, mientras que otros consideran válido realizarlo durante las dos semanas siguientes.
¿Qué pasa si no la tomaste en ayunas?
La tradición recomienda beber la caña con ruda en ayunas y durante la mañana del 1° de agosto, ya que ese momento simboliza el comienzo de un nuevo ciclo.
Sin embargo, quienes siguen la costumbre del 15 de agosto consideran que el ritual no pierde su significado si no pudo realizarse en ese horario o incluso si no fue posible hacerlo en ayunas.
Para muchas familias, lo importante es mantener viva una práctica que forma parte del patrimonio cultural argentino y que atraviesa generaciones desde hace siglos.
Cómo realizar el ritual si te olvidaste
Quienes deciden respetar la tradición extendida hasta el 15 de agosto suelen seguir los mismos pasos que quienes la realizan el primer día del mes.
Las recomendaciones más habituales son:
- Tomarla preferentemente en ayunas, si todavía es posible.
- Beber tres tragos o siete sorbos, según la tradición familiar.
- Pedir salud, protección, prosperidad o agradecer por el nuevo ciclo.
- Realizar el ritual antes del 15 de agosto.
En algunas regiones también se acostumbra derramar unas gotas sobre la tierra como ofrenda a la Pachamama.
Una tradición que nació entre los pueblos guaraníes
La costumbre de beber caña con ruda tiene sus raíces en los pueblos guaraníes del nordeste argentino, especialmente en los territorios que hoy corresponden a Corrientes y Misiones.
Para esas comunidades, agosto representaba uno de los momentos más difíciles del año. El frío, las enfermedades, la escasez de alimentos y la mortandad del ganado hacían necesario realizar ceremonias destinadas a proteger a las personas y agradecer a la Madre Tierra.
Fue en ese contexto que comenzó a difundirse la preparación de caña blanca macerada con hojas de ruda macho, una planta considerada sagrada por sus propiedades medicinales y espirituales.
Con el tiempo, esa práctica trascendió las fronteras del litoral y se expandió por todo el país.
Una costumbre que también se consolidó en la Patagonia
Aunque la tradición nació en el norte argentino, durante las últimas décadas encontró un lugar importante en la Patagonia gracias a las migraciones internas y a la transmisión familiar de las costumbres.
Ciudades como Río Gallegos, Caleta Olivia, Las Heras, Pico Truncado y Comodoro Rivadavia incorporaron el ritual como parte de las celebraciones del inicio de agosto.
La demanda de caña con ruda crece cada temporada y en muchos casos comienza varias semanas antes.
La emprendedora riogalleguense Ángela Navarrete, que desde hace tres años comercializa la preparación, contó días atrás en una entrevista con LU12 AM680 que este año agotó toda su producción incluso antes de la llegada de agosto.
“Ya desde junio me estaban preguntando si iba a tener. Y desde ayer no me queda más caña porque las vendí todas”.
También destacó que la tradición dejó de ser exclusiva de las personas mayores y cada vez suma más jóvenes interesados en mantener vivo el ritual.
“Hoy en día hay mucha gente que quiere creer en algo más. Por eso cada vez son más quienes esperan el 1° de agosto para hacer este ritual”.
Del trago a la limpieza energética
Con el paso de los años, la tradición incorporó nuevas prácticas relacionadas con la ruda.
Además de beber la preparación, muchas personas utilizan sahumerios, realizan limpiezas energéticas del hogar o se bañan con jabón elaborado con esta planta.
Según explicó Navarrete durante la entrevista radial:
“La gente también te pide el jabón de ruda porque ese día se bañan con eso”.
Por ese motivo, muchos emprendedores ofrecen kits que incluyen la botella de caña con ruda, jabones artesanales y sahumerios para acompañar el ritual.
Cuántos tragos se toman y qué frase se puede decir
No existe una única manera de realizar la ceremonia.
Dependiendo de la tradición familiar, algunas personas toman tres tragos, otras siete sorbos, un trago largo o incluso un vaso entero.
En algunas regiones también se conserva la costumbre de pronunciar la expresión “e kusiya, kusiya”, una frase de origen indígena que suele traducirse como “ayúdame, ayúdame”, mientras se bebe la preparación.
Más allá de las variantes, el sentido del ritual permanece inalterable: pedir protección, agradecer a la tierra y comenzar agosto con esperanza.
Una tradición que sigue uniendo generaciones
Más allá de las creencias personales, la caña con ruda continúa siendo una de las expresiones culturales más representativas de la Argentina.
Para algunos constituye una herencia familiar; para otros, una forma de honrar las raíces de los pueblos originarios o simplemente un momento para iniciar un nuevo ciclo con optimismo.
Y para quienes olvidaron tomarla en ayunas durante la mañana del 1° de agosto, la tradición popular ofrece una respuesta tranquilizadora: todavía hay tiempo para cumplir con el ritual, siempre que se haga antes del 15 de agosto, según la costumbre que miles de argentinos mantienen viva año tras año.
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