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El Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) ratificó la reconfiguración profunda de su planificación estratégica con la actualización del Plan 2025-2028 en su Versión 2, aprobada este lunes 27 de abril de 2026. El organismo adaptó sus objetivos al contexto presupuestario actual y a la nueva estructura estatal definida por el Decreto 114/2026, que reemplazó el esquema vigente desde 1996.

La modificación no implicó un cambio en los ejes centrales que definió a fines de 2025, pero sí ajustó la arquitectura administrativa y los mecanismos de control. El objetivo principal consistió en vincular de forma directa la planificación técnica con la disponibilidad de recursos, a través del Sistema Institucional de Gestión Estratégica (SIGE).

Este enfoque permitió al SEGEMAR priorizar áreas de alto impacto económico, especialmente aquellas vinculadas a minerales críticos y proyectos de gran escala impulsados por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), tal como lo dispuso el año pasado.

Foco en minerales críticos para captar inversiones

El plan consolidó un cambio estratégico hacia la identificación y desarrollo de minerales clave para la transición energética, como litio, cobre y otros recursos estratégicos.

El organismo orientó la producción de Cartas Geológicas y estudios técnicos hacia zonas con alto potencial y baja disponibilidad de información, con el objetivo de reducir riesgos para el sector privado e incentivar inversiones.

Este esquema incluye la evaluación del potencial minero y geotérmico, la elaboración de mapas de favorabilidad, la integración de datos geológicos, geoquímicos y geofísicos y la actualización de bases de datos nacionales

La estrategia busca generar información confiable que funcione como base para proyectos incluidos en el RIGI, un punto clave para atraer capitales en un contexto de restricción fiscal.

Asistencia técnica a empresas y rol clave en el RIGI

El SEGEMAR reforzó su rol como proveedor de servicios tecnológicos para empresas del sector minero, con especial foco en aquellas que ingresen al RIGI.

El organismo ofrece estudios geológicos y geoambientales, servicios de geoquímica isotópica y microquímica mineral, relevamientos con magnetometría aerotransportada por drones y asistencia en evaluación de proyectos y procesos productivos.

Estos servicios apuntan a mejorar la calidad de la exploración, reducir incertidumbre y acelerar el desarrollo de proyectos mineros de gran escala.

Además, el plan incorpora criterios de sostenibilidad, con énfasis en economía circular y tratamiento de residuos mineros.

Integración de funciones y centralización de datos

Uno de los cambios estructurales más relevantes desde el año pasado fue la integración del Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES) al SEGEMAR, lo que amplió sus funciones en materia de monitoreo y gestión de riesgos geológicos.

Esta unificación permitió consolidar la Dirección Nacional de Geoamenazas, que ahora centraliza el monitoreo sísmico, la vigilancia volcánica y la evaluación de peligrosidad geológica.

El organismo también incorporó el Banco Nacional de Información Geológica (BNIG), con el objetivo de centralizar datos estratégicos y garantizar el acceso público a la información generada por exploraciones. Esta medida redujo la dispersión administrativa y fortaleció la transparencia en el manejo de datos, destacaron.

Nueva estructura y gestión orientada a resultados

El rediseño organizativo estableció una conducción más ágil, con una presidencia con rango de subsecretario y la eliminación de niveles intermedios.

El plan adoptó el Cuadro de Mando Integral (CMI) como herramienta central de gestión, con indicadores que permiten medir la ejecución presupuestaria, el avance de proyectos y el impacto de los objetivos estratégicos. Este sistema busca garantizar trazabilidad entre recursos y resultados, en un contexto donde el control del gasto se volvió prioritario.

Presión presupuestaria y estrategia de eficiencia

El diagnóstico del SEGEMAR reconoció limitaciones en recursos y la necesidad de modernizar procesos administrativos. Frente a este escenario, el organismo definió una estrategia basada en la digitalización de información y procesos, el eso de herramientas de inteligencia de datos, la captación de financiamiento externo y la priorización de proyectos con impacto económico.

La demanda global de minerales críticos aparece como una oportunidad clave para sostener el financiamiento y posicionar al organismo como actor estratégico.

Nuevo modelo

El enfoque en grandes inversiones y minerales críticos abrió interrogantes sobre el desarrollo equilibrado del sector.

Entre los principales desafíos se destacan el riesgo de concentrar la actividad en grandes empresas y proyectos, la necesidad de sostener apoyo a actores locales, los requerimientos de infraestructura y seguridad de datos y la mejora de la percepción social sobre la minería.

El organismo también deberá sostener la calidad técnica tras la integración del INPRES y garantizar la continuidad de los sistemas de monitoreo.

Un organismo clave para la transición energética

El SEGEMAR se posicionó como un actor central en la estrategia de desarrollo minero argentino. El Plan 2025-2028, en su versión actualizada, consolidó un modelo que combina generación de conocimiento geológico, asistencia técnica a la industria, gestión de riesgos naturales y transparencia y acceso a la información.

El enfoque en minerales críticos y la articulación con el RIGI marcan el rumbo de una política que busca transformar recursos naturales en inversiones concretas, en un contexto de fuerte restricción presupuestaria.

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