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El sacerdote portugués Guilherme Peixoto, conocido internacionalmente como el Cura DJ por combinar la música electrónica con mensajes religiosos, visitó este viernes el complejo penitenciario Almafuerte II, ubicado en Luján de Cuyo, Mendoza, donde realizó una presentación musical para personas privadas de la libertad. La jornada incluyó, además, la inauguración y bendición de una capilla interreligiosa, en una actividad que marcó su primera visita a una cárcel fuera de Portugal.

La presencia del religioso convocó a jóvenes adultos y mujeres alojados en el establecimiento, quienes pudieron participar de una propuesta musical poco habitual en el ámbito penitenciario. Durante la visita, Peixoto también mantuvo encuentros con los internos y compartió un mensaje vinculado con la fe, la esperanza y las posibilidades de transformación personal.

El Cura DJ tocó música electrónica para los internos de una cárcel de Mendoza

La visita de Guilherme Peixoto al complejo penitenciario Almafuerte II tuvo una particularidad: fue la primera vez que el sacerdote llevó su espectáculo a una cárcel fuera de su país de origen. Así lo confirmó Marcelo De Benedectis, vocero del Arzobispado de Mendoza, quien destacó el carácter excepcional de la actividad.

“Es la primera cárcel que visita el padre Guilherme en el mundo. Después de Portugal, donde cuando estaba en el seminario visitó alguna cárcel, es la primera que visita en todo el mundo”, explicó.

Durante la jornada, el sacerdote ofreció un set de música electrónica ante personas privadas de la libertad. La convocatoria reunió a aproximadamente 120 jóvenes adultos de entre 18 y 21 años, alojados en el Sector A, y a unas 30 mujeres del Sector C de Almafuerte II.

La actividad permitió que integrantes de sectores que habitualmente desarrollan sus actividades por separado compartieran una experiencia cultural y espiritual. La propuesta estuvo vinculada con el mensaje que transmite Peixoto a través de sus presentaciones, en las que utiliza la música como una vía para acercarse a públicos diversos.

El encuentro también incluyó momentos de diálogo y reflexión. Según destacó el representante de la Iglesia mendocina, el sacerdote se acercó a los internos con una actitud de escucha y cercanía, más allá de su intervención musical.

“Realmente creo que es un signo de esperanza, un signo también de cercanía”, afirmó De Benedectis al referirse al significado de la visita.

Guilherme Peixoto inauguró una capilla interreligiosa en Almafuerte II

Otro de los momentos centrales de la jornada fue la inauguración de la capilla interreligiosa San Carlo Acutis, un espacio destinado al acompañamiento espiritual, la reflexión y el encuentro entre personas de distintas creencias.

El lugar fue construido con la participación de personas privadas de la libertad, que intervinieron en los trabajos necesarios para acondicionarlo. La iniciativa incorporó un espacio permanente para las actividades religiosas dentro del establecimiento penitenciario.

Durante la ceremonia, Peixoto participó de la inauguración y bendijo la capilla, en una actividad que se sumó al encuentro musical con los internos.

La propuesta busca ofrecer un ámbito para el acompañamiento espiritual y la reflexión, además de ampliar las posibilidades de participación en actividades culturales y religiosas dentro del complejo.

La presencia de hombres y mujeres de distintos sectores del penal también le dio a la jornada una dinámica particular, al generar una instancia de encuentro compartido en torno a la música y la espiritualidad.

El mensaje del Cura DJ: llevar el Evangelio a través de la música

Guilherme Peixoto alcanzó reconocimiento internacional por combinar su vocación sacerdotal con la música electrónica. Sus presentaciones incorporan mezclas y sonidos del género, en ocasiones junto con cantos gregorianos y referencias a la fe cristiana.

Esta combinación le permitió presentarse en distintos países y llegar a públicos que no necesariamente mantienen un vínculo habitual con la Iglesia. En sus espectáculos, la música funciona como una herramienta para transmitir un mensaje religioso mediante un lenguaje contemporáneo.

De Benedectis destacó precisamente esa posibilidad de acercamiento a través de una expresión musical que convoca a distintas generaciones.

“Él sabe que también tiene que llegar donde el Evangelio no llega, y tal vez a través de la música electrónica puede llegar a muchos corazones y llevar el mensaje de Jesús”, sostuvo.

El vocero también señaló que la propuesta musical del sacerdote mantiene su vínculo con la identidad religiosa y el respeto por las celebraciones y las normas litúrgicas.

La visita a Almafuerte II trasladó esa experiencia a un contexto diferente al de los escenarios en los que habitualmente se presenta Peixoto: un establecimiento penitenciario, donde la actividad estuvo dirigida a personas privadas de la libertad y combinó música, reflexión y acompañamiento espiritual.

Una experiencia cultural dentro del complejo penitenciario

La presentación del sacerdote portugués también abrió una oportunidad para acercar un espectáculo de alcance internacional a personas que habitualmente no tienen acceso a este tipo de propuestas.

“¿Cómo podemos traer un espectáculo de primer nivel a nivel mundial a una cárcel? Da esperanza para todos”, expresó De Benedectis al valorar la realización de la actividad.

Desde el ámbito penitenciario, la jornada se enmarcó en las iniciativas de acompañamiento espiritual y cultural que complementan las propuestas de formación, educación y trabajo desarrolladas en los establecimientos.

En ese contexto, la inauguración de la capilla interreligiosa San Carlo Acutis sumó un espacio destinado a las prácticas religiosas y al encuentro, mientras que la presentación musical permitió a los internos participar de una experiencia diferente dentro de su vida cotidiana en el penal.

La visita de Guilherme Peixoto a Mendoza incluyó así dos actividades centrales en Almafuerte II: un espectáculo de música electrónica y la apertura de un espacio de acompañamiento espiritual. La jornada marcó, además, la primera vez que el Cura DJ llevó su propuesta musical a una cárcel fuera de Portugal.

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