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La Casa Rosada puso en marcha una nueva etapa de negociaciones con gobernadores y bloques legislativos para avanzar con una reforma electoral que modifique el esquema vigente de cara a las elecciones 2027. El eje central de la propuesta consiste en suspender las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) a nivel nacional e incorporar un mecanismo similar al de las listas colectoras, adaptado al sistema de Boleta Única de Papel.
La iniciativa todavía no fue presentada formalmente en el Congreso y continúa en elaboración. Sin embargo, ya comenzó a ser discutida con mandatarios provinciales y referentes de espacios aliados, en un intento del oficialismo por construir los consensos necesarios para aprobar una reforma que requiere mayoría absoluta en el Senado.
Según las negociaciones en curso, el nuevo mecanismo permitiría que distintas fuerzas políticas acompañen una misma candidatura presidencial manteniendo, al mismo tiempo, sus propias listas para otras categorías, especialmente diputados nacionales y cargos provinciales.
La reforma electoral pasó a ser una prioridad del Gobierno
Luego de cerrar el capítulo político generado por la salida de Manuel Adorni del Gobierno, el presidente Javier Milei definió que la principal prioridad legislativa será la reforma política.
Esa decisión fue comunicada durante el encuentro que mantuvo con legisladores oficialistas en la Casa Rosada y posteriormente ratificada por el flamante jefe de Gabinete, Diego Santilli, durante reuniones con bloques aliados y representantes del Senado.
Desde entonces, Santilli comenzó una agenda de conversaciones con gobernadores de distintas provincias para explorar acuerdos que permitan avanzar con la suspensión de las PASO.
Fuentes oficiales señalaron que la propuesta que lleva el Ejecutivo a esas reuniones contempla incorporar un sistema de colectoras adaptado a la Boleta Única de Papel.
El proyecto no plantea, al menos por ahora, eliminar definitivamente las PASO, sino suspender su aplicación para las elecciones nacionales.
Cómo funcionaría el nuevo esquema que estudia la Casa Rosada
Aunque el texto definitivo todavía no existe, la idea que circula entre los negociadores consiste en permitir que diferentes espacios políticos adhieran a una misma candidatura presidencial sin necesidad de conformar una alianza electoral formal.
En ese esquema, partidos como sectores del PRO, la UCR o fuerzas provinciales podrían acompañar la candidatura presidencial de Javier Milei mientras conservan sus propias listas legislativas y mantienen sus bloques parlamentarios.
Dentro del oficialismo aclaran que el sistema no sería exactamente igual al de las históricas colectoras ni implicaría una reedición de la Ley de Lemas, ya que funcionaría bajo el formato de la Boleta Única de Papel.
Sin embargo, el objetivo operativo sería similar: permitir que una candidatura presidencial reciba el respaldo electoral de distintas listas para otras categorías.
La propuesta apunta además a eliminar la obligación de presentar una única lista por alianza, lógica que surgió con la implementación de las PASO.
Según explicaron dirigentes cercanos a la negociación, el nuevo modelo habilitaría que un mismo espacio presente diferentes candidaturas en determinadas categorías mientras comparte la postulación presidencial.
El objetivo de las conversaciones con los gobernadores
Las provincias ocupan un lugar central dentro de la estrategia del Ejecutivo.
Las conversaciones buscan ofrecer a los gobernadores la posibilidad de vincular sus listas provinciales o legislativas con la candidatura presidencial de Milei sin necesidad de integrarse formalmente a La Libertad Avanza.
De esa manera, los mandatarios podrían conservar su identidad política, mantener representación parlamentaria propia y, al mismo tiempo, compartir la candidatura presidencial.
Fuentes que participan del diálogo con gobernadores señalaron que también se analiza reducir la intensidad de la competencia nacional en distritos administrados por aliados.
Un dirigente radical consultado sobre esas conversaciones explicó: “Le permiten al gobernador reelegir y mantener diputados propios a cambio de la reelección de Milei, puede ser suficiente para que algunos acuerden”.
Dentro del Gobierno consideran que esa modalidad también podría disminuir la necesidad de desdoblar elecciones provinciales y nacionales.
El antecedente de las listas colectoras en Argentina
Las listas colectoras ya fueron utilizadas en distintas elecciones nacionales y provinciales.
El caso más recordado ocurrió durante las elecciones presidenciales de 2011.
En aquella oportunidad, la candidatura presidencial de Cristina Fernández de Kirchner fue acompañada por dos listas diferentes para la gobernación bonaerense.
Una de ellas postulaba a Daniel Scioli por el Frente para la Victoria, mientras que la otra llevaba como candidato a Martín Sabbatella, de Nuevo Encuentro.
Ambas listas competían entre sí para gobernador, pero compartían la misma candidatura presidencial.
Ese esquema permitió que votos provenientes de distintas fuerzas políticas terminaran sumando para la fórmula presidencial.
Posteriormente, la implementación de las PASO en 2010 y el decreto firmado durante la presidencia de Mauricio Macri en 2019 limitaron la utilización de ese tipo de mecanismos.
Eduardo “Lule” Menem y el diseño de la propuesta
Dentro del oficialismo atribuyen la elaboración de la iniciativa al asesor presidencial Eduardo “Lule” Menem, quien habría trabajado la propuesta junto con gobernadores radicales y dirigentes aliados del PRO.
Algunos sectores del propio Gobierno sostienen que la idea original surgió durante conversaciones con uno de los mandatarios provinciales.
Según esas versiones, Karina Milei instruyó posteriormente a Diego Santilli para comenzar la ronda de consultas y evaluar el nivel de consenso político que podría reunir el proyecto.
En paralelo, dirigentes del espacio vinculado a Santiago Caputo señalaron que no participaron de la elaboración de esta alternativa.
Desde ese sector recordaron que anteriormente se habían analizado otras opciones, como un sistema de distritos uninominales junto con la eliminación de las PASO, propuestas que finalmente no prosperaron.
Las dudas sobre la Boleta Única de Papel
Uno de los principales interrogantes continúa siendo el funcionamiento concreto del nuevo sistema dentro de la Boleta Única de Papel.
Senadores de distintos bloques reconocen que todavía no conocen el texto definitivo.
Uno de ellos resumió la situación: “Nadie vio nada concreto, por ahora es un globo de ensayo”.
Hasta el momento tampoco existe una definición oficial sobre cuántas listas asociadas podrían habilitarse ni cómo aparecerían reflejadas dentro de la boleta.
Por ese motivo, varios legisladores consideran que la discusión aún permanece en una etapa preliminar.
El papel clave de la UCR en el Senado
El radicalismo aparece como uno de los actores centrales para el futuro de la reforma. La modificación del régimen electoral requiere mayoría absoluta en el Senado, es decir, al menos 37 votos afirmativos.
En ese escenario, las diez bancas de la Unión Cívica Radical resultan determinantes.
Desde La Libertad Avanza reconocen esa situación. “Si el acuerdo no contiene a la UCR, no se va a poder aprobar en el Senado”, admitieron fuentes libertarias.
Dentro del radicalismo existen distintas posiciones. Algunos gobernadores analizan la posibilidad de acompañar la reforma, mientras que otros dirigentes recuerdan que una eventual definición sobre respaldar una candidatura presidencial de Milei corresponde a la Convención Nacional del partido.
Uno de los dirigentes consultados planteó: “Pero eso lo va a definir la Convención Nacional, no lo van a resolver cuatro gobernadores. ¿Qué pasa si en seis meses Milei pierde apoyo social?”.
La posición de Maximiliano Ferraro
El diputado nacional Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica, cuestionó públicamente la posibilidad de reincorporar las colectoras.
En un primer pronunciamiento expresó: “Quiero hacer un llamado de atención y apelar a varios gobernadores: cuidado con eliminar una herramienta que puede contribuir a ordenar el sistema político y garantizar una competencia más abierta”.
Posteriormente publicó un extenso mensaje en la red social X en el que sostuvo: “Nos van a vender una reforma electoral con ‘más transparencia y menos gasto público’, pero lo único que quiere el Gobierno es concentrar poder, garantizar la reelección y destruir cualquier posibilidad de construir alternativas políticas y de sostener los contrapesos necesarios”.
También afirmó: “El regreso de las colectoras electorales es un enorme retroceso”.
En otro tramo de su publicación señaló: “Las listas colectoras alteran los incentivos de la competencia, fortalecen el poder de las fuerzas políticas más grandes y empujan a los partidos más chicos a integrarse a ellas por supervivencia electoral y no por convicción”.
Además agregó: “También destruyen el espíritu de la Boleta Única de Papel. Son, en los hechos, una ley de lemas encubierta”.
Ferraro sostuvo igualmente que la eliminación de las PASO junto con la incorporación de colectoras “tiene como objetivo construir un escenario de polarización extrema”.
Como alternativa propuso discutir: “Campañas más cortas, un sistema de publicidad electoral más moderno, primarias abiertas, simultáneas y optativas, o un régimen de financiamiento mixto y transparente”.
En otra declaración dirigida a los gobernadores expresó: “No hay que dejarse avasallar ni resignar autonomía frente a las imposiciones de Javier Milei y de su hermana”.
Qué son las listas colectoras
Las listas colectoras constituyen un mecanismo mediante el cual distintos partidos políticos presentan candidatos diferentes para determinadas categorías electorales, pero adhieren simultáneamente a una misma candidatura para otra categoría.
En la práctica, eso permite que fuerzas políticas distintas compartan una candidatura presidencial mientras compiten entre sí para cargos legislativos o ejecutivos provinciales.
Ese sistema fue utilizado en distintos procesos electorales argentinos antes de la generalización de las PASO.
Cuándo podría tratarse la reforma electoral
En el Gobierno reconocen que todavía restan varias instancias de negociación. Durante las próximas semanas continuarán las conversaciones con gobernadores, legisladores y bloques aliados.
Posteriormente comenzará el receso invernal del Congreso, por lo que el tratamiento parlamentario recién podría iniciarse, en el escenario más favorable para el oficialismo, durante agosto. Mientras tanto, el Ejecutivo continúa trabajando sobre el texto definitivo de la reforma.
Entre los aspectos que aún deben resolverse figuran el funcionamiento concreto del nuevo sistema dentro de la Boleta Única de Papel, la cantidad de listas que podrían adherir a una misma candidatura presidencial y la redacción final del proyecto que será enviado al Congreso para su debate.
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