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La Confederación General del Trabajo (CGT) ratificó que el jueves se llevará adelante un paro general de 24 horas contra la reforma laboral, en coincidencia con el tratamiento del proyecto en la Cámara de Diputados. La decisión fue comunicada oficialmente por el Consejo Directivo Nacional y marca el cuarto paro general contra la gestión de Javier Milei desde el inicio de su mandato.

A través de un mensaje difundido en redes sociales, la central obrera informó: “Se resolvió llamar a un paro nacional de 24 horas el día en que la Cámara de Diputados trate el proyecto de ley de modernización laboral”. Además, convocó a una conferencia de prensa este miércoles a las 11 en el Salón Felipe Vallese, en la sede de Azopardo, donde brindará detalles de la medida.

Reforma laboral y licencias médicas, el eje del conflicto

El paro general de la CGT se produce tras la aprobación de la reforma laboral en el Senado y en medio de la polémica por el artículo que modifica el régimen de licencias médicas.

El texto aprobado establece que, ante enfermedades o accidentes no vinculados a la actividad laboral, el trabajador cobrará el 50% del salario cuando la licencia supere los tres meses y el 75% si no existió una conducta voluntaria o consciente de riesgo. El esquema actual garantiza el 100% del salario durante ese período.

Tras las críticas, la senadora Patricia Bullrich, de La Libertad Avanza, anunció que el oficialismo introducirá cambios para asegurar el pago del 100% del salario en casos de enfermedades graves, severas o degenerativas, siempre con certificación “fehaciente” o intervención de una junta médica.

Según la legisladora, el objetivo es combatir lo que el Gobierno define como una “mafia de certificados truchos”, fenómeno al que atribuye parte del ausentismo laboral. La iniciativa también prevé la creación de juntas médicas integradas por profesionales de hospitales públicos o establecimientos privados de reconocida trayectoria para certificar licencias prolongadas.

En declaraciones a TN, Bullrich dijo que “el error no fue haber aclarado las enfermedades severas, degenerativas o irrecuperables. Nos faltó eso y lo vamos a arreglar”. Señaló que “eso puede pasar cuando tenés más de 200 artículos” y agregó que el problema surgió porque la actual ley que “no distingue entre un esguince y un cáncer”.

Amplia adhesión y transporte paralizado

El paro general contará con el respaldo de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), que nuclea a los choferes de colectivos y cuya adhesión resulta clave para garantizar la paralización del transporte público.

“Somos un sindicato confederado y si la CGT decide un paro acompañaremos la medida”, señalaron desde el gremio que conduce Roberto Fernández. De este modo, la huelga tendría un fuerte impacto nacional, ya que también respaldan la medida otros sindicatos del transporte como La Fraternidad y la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT).

Desde la conducción cegetista sostienen que “están dadas las condiciones y generados los consensos colectivos para ir hacia una huelga nacional”, tal como expresó Cristian Jerónimo, uno de los cotitulares de la central.

Críticas a la modalidad sin movilización

Aunque la CGT definió un paro sin movilización, la decisión generó tensiones con gremios más duros y con organizaciones nucleadas en el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), que convocaron a huelga con marcha al Congreso.

El secretario general de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), Rodolfo Aguiar, cuestionó con dureza a la central obrera. “Con paros domingueros no vamos a frenar la reforma y menos el programa de ajuste brutal de Javier Milei”, afirmó.

El dirigente sostuvo que “hay dirigentes que le tienen miedo a la calle” y no descartó la realización de piquetes y protestas regionales durante la jornada de paro. Desde el FreSU, que integran sindicatos como la UOM, ATE, Aceiteros y las dos CTA, ratificaron la movilización frente al Congreso.

Daniel Yofra, titular de la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, remarcó que “la huelga es una herramienta fundamental para enfrentar a los patrones y al gobierno pro patronal” y advirtió sobre la necesidad de sostener un plan de lucha.

En Santa Cruz, el gremio de ATE, que conduce Carlos Garzón adelantó que también realizará paro con movilización el jueves 19 de febrero en contra de la reforma laboral.

Argumentos legales y advertencia judicial

En un documento interno, la CGT sostuvo que se opone “en su totalidad” a la reforma laboral por considerarla contraria a la Constitución Nacional y a tratados internacionales con rango constitucional.

La central argumenta que el proyecto vulnera principios como el de progresividad y no regresión en materia de derechos laborales y anticipa que podría impulsar una impugnación judicial si la ley es aprobada.

Además de las licencias médicas, los sindicatos cuestionan las modificaciones en indemnizaciones, jornada laboral, vacaciones, derecho de huelga en servicios esenciales y limitaciones a las asambleas sindicales.

Un jueves clave en Diputados

La Cámara de Diputados se prepara para debatir la reforma laboral en una sesión que podría extenderse durante varias horas. El Gobierno busca que el proyecto sea aprobado antes del 1 de marzo, cuando el presidente Milei inaugure el período ordinario de sesiones del Congreso.

El paro general convocado por la CGT apunta a presionar a los legisladores y visibilizar el rechazo sindical a la iniciativa. Con transporte público afectado y adhesión de gremios estratégicos, la medida promete un fuerte impacto en todo el país.

El jueves, mientras el Congreso discuta uno de los proyectos más relevantes del programa oficialista, el movimiento obrero volverá a medir fuerzas en la calle y en los lugares de trabajo, en un escenario de alta tensión política y social.

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