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El grooming continúa siendo una de las principales amenazas para las infancias y adolescencias en los entornos digitales. Así lo advirtió Hernán Navarro, director ejecutivo de Grooming Argentina, quien señaló que la población más vulnerable frente a este delito se encuentra entre los 9 y los 13 años, con una mayor incidencia en las edades de 11 y 12 años.
Durante una actividad vinculada a la promoción de la educación digital, el especialista remarcó la necesidad de fortalecer las herramientas de prevención y acompañamiento para proteger a niñas, niños y adolescentes frente a las distintas formas de violencia que circulan en internet.
“La franja etaria vulnerable ataca entre los 9 y los 13. Y si te tendría que decir una edad, ronda entre los 11 y los 12 años la mayor casuística en la Argentina”, sostuvo Navarro.
Además, explicó que el acceso cada vez más temprano a dispositivos móviles genera nuevos desafíos para las familias, las escuelas y toda la comunidad educativa.
“Cuatro de cada diez niñas y niños tienen su primer teléfono propio antes de los 9 años”, indicó, al describir este fenómeno como una etapa de “emancipación digital”.
Violencias que ya no se limitan al mundo físico
Navarro advirtió que las formas de violencia que afectan a niñas, niños y adolescentes ya no se desarrollan únicamente en espacios físicos, sino que también impactan sobre la identidad digital de las personas de manera permanente.
“Hoy esa violencia ataca no solamente la identidad física, sino también la identidad digital”, afirmó.
En ese sentido, explicó que los conflictos pueden comenzar en la escuela, continuar en redes sociales o plataformas digitales y mantenerse activos durante las 24 horas del día. Del mismo modo, situaciones que se originan en el ámbito virtual pueden trasladarse luego a la vida cotidiana.
Para el referente de Grooming Argentina, esta realidad obliga a repensar las estrategias de prevención y protección, teniendo en cuenta que las experiencias digitales forman parte integral de la vida de niñas, niños y adolescentes.
La preocupación por videojuegos y plataformas digitales
Otro de los puntos abordados por Navarro fue la exposición de menores a situaciones de riesgo dentro de videojuegos, redes sociales y servicios de transmisión en vivo.
Entre los entornos mencionados se encuentran plataformas ampliamente utilizadas por adolescentes y niños como Roblox, Minecraft, Free Fire y Fortnite, además de distintos espacios de interacción digital que permiten el contacto entre usuarios desconocidos.
Particularmente, expresó preocupación por OmeTV, una plataforma que, según indicó, viene siendo denunciada por Grooming Argentina debido a la presencia de situaciones vinculadas a violencia sexual y explotación de menores.
“Los niños y las niñas están viendo abusos sexuales a otros niños en vivo en estas plataformas. Esto es gravísimo”, manifestó.
Asimismo, señaló que OmeTV representa una continuidad de Omegle, el servicio que dejó de funcionar en 2023 luego de acumular numerosas denuncias relacionadas con contenidos inapropiados y situaciones de riesgo para menores.
Según explicó, este tipo de espacios son observados con preocupación por organizaciones especializadas debido a que pueden ser utilizados por personas o redes vinculadas a delitos sexuales.
La brecha entre adolescentes y adultos
Durante su exposición, Navarro también hizo foco en uno de los desafíos más importantes que enfrenta la sociedad actual: la diferencia entre el conocimiento digital que poseen los adolescentes y la capacidad de los adultos para acompañarlos.
“Los chicos tienen mucha más información que el mundo adulto. El tema es que esa información no se traduce en protección”, afirmó.
Para el especialista, el problema no radica únicamente en el acceso a la tecnología, sino en la falta de herramientas que permitan comprender los riesgos, identificar situaciones peligrosas y actuar de manera preventiva.
Por ello, sostuvo que las estrategias de protección deben involucrar no solo a las familias, sino también a las instituciones educativas, organismos públicos y organizaciones de la sociedad civil.
Educación Digital Integral como política pública
En ese contexto, el director ejecutivo de Grooming Argentina insistió en la necesidad de avanzar hacia una Educación Digital Integral que tenga un lugar central dentro de la agenda educativa nacional.
“Nosotros queremos que la educación digital integral sea protagonista de la agenda de la comunidad educativa como la ESI, pero en clave digital”, expresó.
Según explicó, la propuesta apunta a brindar herramientas que permitan desarrollar competencias digitales seguras y responsables desde edades tempranas, promoviendo una mayor conciencia sobre los riesgos presentes en internet.
El objetivo, señaló, es que niñas, niños, adolescentes y adultos puedan “hablar el mismo idioma” y construir espacios de diálogo que favorezcan mayores niveles de protección frente a las amenazas digitales.
El diálogo como herramienta de prevención
Finalmente, Navarro cuestionó las estrategias que se basan exclusivamente en la prohibición del uso de plataformas o dispositivos tecnológicos y destacó la importancia de generar canales de comunicación permanentes entre adultos y menores.
“Preguntarle a nuestras hijas y a nuestros hijos cómo te fue hoy en internet no solamente habilita el diálogo, sino que le permite al mundo adulto reconocer un mundo que no es virtual”, señaló.
El especialista remarcó que las experiencias digitales son parte de la vida cotidiana y que las violencias que ocurren en esos espacios tienen consecuencias reales sobre las personas.
Además, advirtió que el avance de nuevas tecnologías, especialmente la inteligencia artificial, plantea desafíos cada vez más complejos para la protección de las infancias y adolescencias, por lo que consideró fundamental fortalecer la educación, la prevención y el acompañamiento para construir entornos digitales más seguros.
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